Aldo Rebelo

"Entre los refugiados pueden venir terroristas"

Semanas atrás, catorce ciudadanos sirios utilizando pasaportes robados en Grecia a los que falsificaron incluyendo su foto, fueron detenidos en Argentina, Honduras, Costa Rica y Paraguay.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
"Enfrentamos dificultades políticas porque el gobierno no logró una mayoría sólida parlamentaria", dijo.

Todos habían ingresado al continente a través de Brasil. El ministro de Defensa de ese país estuvo esta semana en Uruguay para participar de la reunión de la Unasur. El tema terrorismo estuvo sobre la mesa. Entrevistado por El País, Rebelo admite que existe un alerta en la región y que se extreman los cuidados por el temor al ingreso de terroristas a la región.

—A mediados de noviembre fueron detenidos sirios con pasaportes griegos robados y adulterados en Honduras, Paraguay, Costa Rica y Argentina. Dos de ellos intentaron cruzar desde Argentina hacia Uruguay. Todos ellos ingresaron al continente a través de Brasil. ¿Cómo explica y valora esta situación?

—Tenemos 17.000 kilómetros de fronteras con diez países, desde la Guyana Francesa en el norte hasta el Uruguay en el sur. Nosotros tenemos una tradición histórica de fronteras abiertas para inmigrantes o refugiados. Tenemos millones de inmigrantes italianos, portugueses, árabes, japoneses y hasta de América del Norte que llegaron durante la guerra civil en su país. Nosotros nos enorgullecemos de esa tradición de país de refugiados e inmigrantes y no pretendemos cambiarla. Ahora, también necesitamos cuidar nuestra seguridad interna y proteger a nuestros ciudadanos contra amenazas que infelizmente están presentes en todo el mundo. Nosotros vamos a organizar los Juegos Olímpicos el año próximo y tenemos el compromiso de dar seguridad a atletas, delegaciones, turistas, jefes de estado y todo aquel que se acerque, como ya lo hicimos en la Copa del Mundo. Tenemos cuidado con las personas que llegan a Brasil. La inmensa mayoría son familias que buscan refugio huyendo de la guerra; tenemos obligaciones humanitarias con esas familias pero al mismo tiempo no podemos ser ingenuos y debemos estar atentos porque entre esos refugiados pueden venir terroristas. Ahí debemos estar muy atentos. Ayuda a preservar la imagen de Brasil y de América del Sur el compromiso de combatir el terrorismo, el narcotráfico y cualquier otra modalidad delictiva transfronteriza.

—Hay un alerta en su país y la región por el tránsito de estos ciudadanos sirios con pasaportes robados.

—Nosotros precisamos trabajar con todos nuestros vecinos porque toda nuestra frontera es un motivo de preocupación. Trabajar con nuestros vecinos es clave para nuestra seguridad y por ello, tanto desde el punto de vista de la Inteligencia como de la Policía trabajamos con todos los países vecinos.

—¿Cuáles son los temas de preocupación para los ministros de Defensa de la región?

—La agenda incluye como temas de preocupación la actividad delictiva transfronteriza. Para nosotros, es un aspecto muy importante. En el caso de Brasil, nos interesa que el continente permanezca desmilitarizado, es decir, que no tenga la presencia de ninguna base extranjera y que sean los países de América del Sur los que definan su destino. También aspiramos a mantenernos distantes de las alianzas militares que el mundo organiza. Creo que en ese aspecto hemos tenido éxito.

—¿Qué opina de la presencia de Uruguay en el Consejo de Seguridad de ONU?

—Para nosotros es algo muy bien visto. Uruguay es admirado y respetado, y está destinado a cumplir misiones importantes a nivel internacional. Creo que para toda América del Sur es algo muy bueno que Uruguay esté sentado en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

—¿Para que sirve la Unasur en materia de Defensa?

—Para nosotros, es un foro de consulta y cooperación que además existe para disminuir, en caso de que existan, las tensiones entre los países.

—Brasil atraviesa una profunda y compleja crisis política. ¿Hay riesgo de un quiebre institucional?

—No. Brasil es una democracia consolidada, las instituciones funcionan y todas cumplen el papel que la Constitución determina. No hay ningún riesgo de quiebre institucional, y quien imagine que eso es posible no tendrá ningún acompañamiento.

—Usted es un hombre de confianza de la presidenta Dilma Rousseff, ¿cómo llegó Brasil a sufrir esta crisis política?

—Tenemos una conjunción de hechos. Por un lado, una situación económica difícil que impone la necesidad de un ajuste. La economía creció durante el período de Lula basada en el aumento del consumo de commodities que Brasil produce y eso ayudó a expandir nuestra economía. Hoy esa demanda ya no es la de antes y atravesamos dificultades económicas. Enfrentamos también dificultades políticas porque el gobierno no logró construir una mayoría sólida en el Parlamento. Y a eso se suman dificultades originadas en una investigación policial que golpea profundamente el mundo político de Brasil. Líderes partidarios del gobierno y la oposición, ministros, dirigentes, etc., hay mucha gente involucrada en esa investigación. Se han combinado esos tres factores pero la presidenta Dilma cuenta con una biografía inatacable de servicios prestados a la democracia. Es intachable, sus propios adversarios como Fernando Henrique Cardoso reconocen su honradez. La presidenta tiene temperamento, coraje y determinación para enfrentar las dificultades considerando el interés nacional. Brasil ya superó otras adversidades, no es la primera crisis que enfrentamos, y siempre nos hemos lanzado al frente con un programa para retomar el crecimiento.

—¿La crisis que atraviesa Brasil forma parte de la que también sufren otros países con gobiernos progresistas como Venezuela, donde Maduro tuvo un revés electoral, o Argentina en la que el kirchnerismo perdió el poder?

—Creo que hay una explicación más sencilla y es la alternancia en el poder. Las personas siempre toleran a un partido o una corriente política, más o menos de izquierda o más o menos conservadora, durante tres o cuatro mandatos, y luego quieren otra experiencia. Tenemos el ejemplo de Chile, con un gobierno conservador que se alterna con otro progresista. Los partidos en el gobierno enfrentan un desgaste importante porque se gobiernan sociedades con muchas carencias y desigualdades. Los gobiernos, cuando se instalan, generan muchas expectativas que no siempre se pueden cumplir. Y cuando hay una crisis económica mundial que se abate sobre los eslabones más débiles de la cadena del sistema capitalista los costos son mayores.

—¿Es la corrupción el talón de Aquiles de los gobiernos progresistas de la región?

—La corrupción, infelizmente, es una dolencia del capitalismo. Si revisamos la crónica de la corrupción en las últimas décadas nos vamos a encontrar con fenómenos de corrupción en casi todos los países capitalistas del mundo. Nosotros tenemos esa corrupción en nuestro sistema. Pero en Brasil la corrupción ha sido combatida. Los gobiernos de Lula y Dilma crearon los instrumentos para combatir la corrupción. Antes, esa corrupción existía pero no era conocida, y si era conocida no era investigada, y si era investigada no era castigada. Ahora, esa corrupción se conoce, se investiga y se castiga. Eso da la idea de que es un fenómeno reciente y mayor al que existía. La presidenta Dilma combate la corrupción.

Comunista del cerno duro.

Aldo Rebelo fue miembro de un movimiento guerrillero comunista y desembarcó en la política brasileña a comienzos de los años 80. Es un comunista convencido. Fue ministro de Ciencia y Tecnología y desde hace dos meses se desempeña al frente del Ministerio de Defensa, donde, afirman, ha logrado un buen relacionamiento con los militares. Es reconocido por su capacidad de "articulador", la cual exhibió durante años como diputado. Integra la "mesa chica" de la presidenta Dilma Rousseff. Forma parte de las reuniones semanales de planificación y cuenta con su absoluta confianza. Cuando previo a la Copa del Mundo estallaron denuncias de corrupción, Rousseff lo designó organizador para aventar las sospechas dado que tiene fama de hombre recto en una clase política desprestigiado.

PERFIL.

Nombre: Aldo Rebelo - Partido: Comunista - Edad: 59 años - Cargo: Defensa

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados