hay 489 pacientes que están a la espera de un corazón, riñón, hígado o pulmón

Récord de trasplantes de órganos

Cada vez más trasplantes. Y cada vez menos personas expresan su voluntad negativa a compartir sus órganos con otras una vez que fallezcan. El 2014 fue el primer año en que la Ley 18.968, que convierte a todos los ciudadanos en donantes salvo que estos expresen lo contrario, estuvo vigente de enero a diciembre. Se votó el 5 de septiembre de 2012 y se puso en vigencia el 14 del mismo mes, pero de 2013. En 2012 se hicieron 254 trasplantes; en 2013 fueron 252, y 2014 se convirtió en un año récord, con 277.

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En 2014 se practicaron 277 trasplantes. Foto: Nicolás Pereyra.

De todas formas, la lista de espera sigue siendo grande. Poco menos de un 5% de los pacientes muere cada año mientras aguardan. Casi 900 personas están en la lista de espera. La mayoría, 404, por un trasplante renal. Y hay 400 que esperan por una córnea.

Después, para los demás órganos, las cifras caen de manera estrepitosa. Son 28 los que esperan un trasplante de riñón y páncreas, 19 un corazón, 20 aguardan un trasplante hepático de adultos, 5 un trasplante hepático pediátrico, 3 uno hepato-renal y 10 uno pulmonar.

"La tasa de trasplantes en Uruguay es muy buena, de cualquier manera nosotros la seguimos considerando insuficiente, ya que sigue habiendo mucha gente en lista de espera", expresó en declaraciones a El País la subdirectora del Instituto Nacional de Donación y Trasplante (INDT), Milka Bengoechea.

La jerarca calcula que, cuando se sepan los datos 2014 de los otros países, Uruguay puede estar al frente de la región, ya que en el último año ha crecido fuertemente la cantidad de donantes efectivos de órganos (ver situación regional aparte).

Uruguay tiene una tasa de 20,4 por millón de personas (pmp), según los datos del año pasado. Esto equivale a 68 donantes efectivos. En 2013 la cifra fue de 17,37 pmp, equivalente a 57 donantes; y en 2012 fue de 16,15, que se traduce en 53 donantes.

"Cuando nos referimos a donantes fallecidos efectivos, estamos hablando de aquellas personas que después de las causas de exclusión médicas, judiciales y de todo tipo que se tienen en cuenta, se convirtieron, efectivamente, en donantes de órganos", explicó Bengoechea.

"Muchos se preguntan por qué, si mueren entre 35.000 y 50.000 personas al año, hay gente en lista de espera; y la realidad es que los donantes de órganos son solo los que mueren de muerte encefálica, o cerebral. O sea, son solo un grupo reducido de personas", continuó la subdirectora.

Por órgano.

El año pasado, los trasplantes de riñón con donante fallecido fueron 122, lo que equivale a una tasa de 37,19 pmp. A esto hay que sumarle los trasplantes realizados con donante vivo, cifra que el INDT aún no tiene procesada.

"Esta es una tasa muy buena cuando uno mira a nivel internacional; excepto algunos países como España y Estados Unidos, que tienen tasas de trasplante de riñón que pasan los 40 pmp, la mayoría están por debajo de 37", sostuvo Bengoechea.

En 2013, en Uruguay, se realizaron 100 trasplantes de riñón con donante fallecido (30,48 pmp), y en 2012 fueron 90 (27,44 pmp).

En tanto, con los otros órganos, la subdirectora del INDT reconoce que, tras la puesta en vigencia de la nueva normativa, "la mejoría no fue tan franca". En 2014 se hicieron 22 trasplantes de hígado, en 2013 fueron 25 y en 2012, 16. En 2014 se realizaron siete trasplantes de corazón; en 2013, cinco, y en 2012 fueron también siete.

El año pasado fueron 126 los trasplantes de córnea, contra 122 en 2013; 2012 fue todo un año récord en esta operación, ya que se realizaron 140.

Se niegan.

Cada vez son menos, además, las personas que se expresan en contra de donar sus órganos. A partir de que la ley se modificó y que todos son donantes, quienes no quieran hacerlo deben pronunciarse en contra.

En 2014 solo 943 personas le dijeron que "no" a la donación de órganos. En 2013 fueron 2.582. Y en 2012, se pronunciaron 3.185.

"Es importante destacar que, sabiendo que cada uno que no quiera donar tiene que expresar su negativa, muy poca gente se acercó al Instituto de Donación en Montevideo y a los lugares donde deben ir en el interior, para pronunciarse en contra", advirtió Bengoechea. Y destacó: "Son poco más de novecientos, lo que no puede considerarse una cifra significativa".

Sobre quiénes son los que se pronuncian en contra de la donación de órganos, la subdirectora del INDT sostuvo que los perfiles de estos "son bastante variados".

"Es más o menos la misma cantidad de gente en Montevideo y en el interior los que se dicen en contra. Es más bien gente mayor. Pero tampoco se puede decir que son los viejos los que se niegan a donar órganos, ya que 900 personas que se pronuncien en contra no se puede considerar una cifra significativa de la población uruguaya", precisó Bengoechea.

Por otra parte, a pesar de que ya no es necesario pronunciarse a favor para convertirse en donante de órganos, unos 440 uruguayos se expresaron afirmativamente para ratificar su condición de donantes.

Dificultades para llegar al interior del país

"Debemos descentralizar la actividad", advirtió la subdirectora del Instituto Nacional de Donación y Trasplante (INDT), Milka Bengoechea, en declaraciones a El País. La doctora sostuvo que la institución ha presentado un proyecto para crear una red nacional, ya que hay algunos departamentos a los que se dificulta llegar para poder recibir donaciones de tejidos.

Cuando se trata de un trasplante de órganos, el INDT viaja o recibe el cuerpo en Montevideo. Pero cuando se trata de un donador de tejidos, en caso de que el donante viva en Artigas, por ejemplo, esa donación no es recibida ya que no existe una infraestructura que permita hacerlo.

"Si el donante es de órganos, el instituto se traslada hasta Artigas, o sea va en avión. Y los órganos se pueden trasplantar. Pero si es de tejidos, no tenemos la capacidad de hacer esto", sostuvo Bengoechea.

Para ser donante de órganos, según la tecnología que hay en Uruguay, el donante debe morir de muerte cerebral. Pero para ser donante de tejidos, también sirven los de una persona que fallezca por un paro cardíaco.

"Lo que queremos hacer para revertir esta situación es crear una Red Nacional de Donación y Trasplante, que implica que en cada punto del interior haya gente que pueda trabajar con el INDT y así poder darle mejor uso al material biológico donado en el interior", sostuvo Bengoechea.

Hoy por hoy, cuando un paciente no muere por muerte cerebral, ni siquiera se informa al INDT, ya que se sabe que el Instituto no irá por esos tejidos donados.

"Lo cierto hoy es que si es un donante solo de tejidos, no tenemos capacidad instalada para el interior", insistió la subdirectora del Instituto.

Por otra parte, Bengoechea aclara que cuando se recibe del interior a un potencial donante de órganos, también se retiran de éste los tejidos.

Uruguay en una buena posición regional

Uruguay estuvo en 2013 a la cabeza de la región en cuanto a donantes efectivos de órganos, con 17,37 por millón de personas (pmp), que equivale a un total de 57. Para el Instituto Nacional de Donación y Trasplantes (INDT), esta suerte se repetirá en 2014. El año pasado fueron 20,4 donantes efectivos por millón de personas, lo que equivale a un total de 68.

La subdirectora del INDT, Milka Bengoechea, señaló que en 2013 Argentina estuvo en segundo lugar, 13,7 donantes efectivos de órganos pmp. Y advirtió: "no sé cómo estuvo Argentina en 2014, pero no creo que llegue a 20".

"No estamos compitiendo con Argentina, solo digo esto para que se tenga una referencia. De todas formas, la cantidad de donantes efectivos de órganos que hay en Uruguay seguirá siendo poca mientras se siga teniendo gente en lista de espera", aclaró Bengoechea.

¿Cómo es el proceso?

Tras la última modificación, la ley establece que: "Toda persona mayor de edad que, en pleno uso de sus facultades, no haya expresado su oposición a ser donante por alguna de las formas previstas (...) se presumirá que ha consentido a la ablación de sus órganos, tejidos y células en caso de muerte, con fines terapéuticos o científicos. (...) En los casos en que la causa de la muerte amerite pericia forense, la ablación deberá ser realizada con la autorización del Juez Penal de turno al momento del fallecimiento, previo informe del Médico Forense, la que será inapelable y debidamente fundada. La ablación deberá realizarse preservando el área de prueba necesaria y constando en un protocolo que se adjuntará a las pericias. En el caso de menores de edad o personas incapaces, el consentimiento a la ablación deberá ser otorgado por su representante legal, al momento de constatarse el deceso. En caso que la muerte amerite pericia forense, serán considerados donantes, aplicándose el inciso anterior.

(...) La oposición a ser donante podrá ser expresada: A) Por inscripción directa ante el Registro Nacional de Donantes del INDT. B) Al momento de afiliarse a una institución de asistencia médica colectiva, al gestionar o renovar el carné de asistencia que expide la Administración de los Servicios de Salud del Estado o al gestionar la obtención o renovación del carné de salud ante cualquier institución pública o privada habilitada. C) En ocasión del alta de internación de un establecimiento hospitalario público o privado. D) Ante escribano público, sea en escritura pública o por acta notarial.

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