Solo quedan agentes en 20 centros; atraparon ladrones en Piedras Blancas

Quitan 222 de las escuelas; nuevo sistema de patrullas

Ya no habrá servicio 222 cuidando las escuelas. A partir del 1° de enero, de 40.000 horas que trabajaban los agentes por mes, pasaron a quedarse solo con 10.000, equivalentes a la custodia de unos 20 locales de Primaria.

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En junio fue incendiado el local de las escuelas 173 y 196. Foto: F.Flores.

Los demás ya pasaron a estar protegidos por un sistema de patrullajes que el pasado 5 de enero ya se anotó el primer éxito del año, cuando atraparon a un grupo de delincuentes que pretendía entrar a robar a una escuela de Piedras Blancas.

El nuevo plan, que empezó a implementarse a mediados de 2014 en las barrios más conflictivos y ahora se extendió a todo Montevideo, fue ideado por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y el Ministerio del Interior. Abarca a escuelas, liceos y locales de UTU. El sistema consiste en dos autos con chofer, guardia de seguridad —estos dos aportados por empresas privadas— y un efectivo policial que recorren cada noche uno o dos barrios de la ciudad. Estos responden en caso de que se active la alarma de algún centro educativo.

En breve, el Ministerio del Interior también prevé instalar un dispositivo de seguridad complementario, que consiste en cámaras que filmarán las fachadas de los centros.

El patrullaje comienza a las 20 horas y se extiende hasta las 6 de la mañana. Durante el día, en tanto, a partir de que comiencen las clases, la idea de la ANEP es que haya un portero —no policía— en cada centro educativo que se encargue de decidir quién puede entrar y quién no, según las directivas que le dé la dirección de cada institución.

El sistema 222 había generado problemas con respecto a la asistencias de los agentes. El caso más escandaloso se dio en la madrugada del 22 de junio del año pasado, cuando seis jóvenes entraron al predio que comparten las escuelas 173 y 196, en Rúben Darío e Itazurubí, en pleno Flor de Maroñas, y provocaron un brutal incendio. Cuando esto sucedió, el policía 222 que debía estar custodiando el lugar no estaba, pues no se había presentado a trabajar.

Tras este caso, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, informó que el agente que debió estar cuidando la escuela fue suspendido, al tiempo que se le inició un sumario a un oficial que debía fiscalizar la presencia de éste en el centro de Flor de Maroñas.

Para evitar este tipo de irregularidades, habrá un sistema de control de asistencia para quienes formen parte de las patrullas. Deberán marcar tarjeta en cada escuela, liceo o local de UTU por el que pasen. Pero lo cierto es que esta parte del plan todavía no ha sido instrumentada en todos los centros educativos.

Por otra parte, para evitar que delincuentes puedan calcular la hora en que la patrulla pasa por cada institución, el recorrido que están haciendo es aleatorio, cambia todas las noches.

Acción.

Hace tres días un grupo de delincuentes quiso entrar a una escuela de Piedras Blancas. Las alarmas sonaron, la patrulla fue hasta el lugar y logró atrapar a los delincuentes. "Actuó el grupo y con apoyo del 911 los detuvo", contó el director general del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), Héctor Florit, a El País.

Sobre la efectividad mayor de este sistema, en comparación con el anterior, el jerarca advirtió que es necesario esperar para poder determinar cuál tiene mejores resultados. "Llevamos pocos días, vamos a ver qué pasa. ¡Ojalá sea mejor!", dijo Florit.

Antes, el 30 de diciembre, en la zona de Villa García, delincuentes lograron robar en una escuela, cuando todavía estaba en funcionamiento el anterior sistema.

El gremio, en tanto, está de acuerdo con el cambio. Desde la Asociación de Maestros del Uruguay (Ademu), el secretario ejecutivo del sindicato en Montevideo, Elías Portugal, señaló en declaraciones a El País: "Nosotros aspiramos a que no sean necesarios policías para cuidar las escuelas. La escuela tiene que ser una escuela de puertas abiertas, tenemos que tender a eso, mientras tanto esta solución nos parece bien".

"El patrullero nocturno es efectivo para las escuelas y los barrios. Lo que tenemos que tender como sociedad es que la sociedad toda proteja y cuide a la escuela. Tenemos que tender a eso. Pero, por ahora...", insistió Portugal.

En los últimos años, en promedio, las escuelas han sido víctima de unos 200 casos de asaltos y vandalismo por año, en todo el país, según advirtió Florit. El CEIP destina US$ 7 millones anuales a la seguridad de los centros.

La mayoría de los ataques, según Primaria, suceden en horas de la noche y se trata de vandalismos, apedreadas contra los locales, ruptura de vidrios, pintadas en los muros o, en el peor de los casos, incendios, como el que sucedió en el predio de las escuelas 173 y 196, del barrio Flor de Maroñas.

A estos casos, le siguen los robos. En estos, ha dicho Florit, "el valor de reponer lo robado es muy alto, pero para el que lo roba es irrelevante porque no tiene valor de reventa". Los delincuentes suelen robar computadoras del Plan Ceibal y sus transformadores.

Florit también incluye en los 200 episodios violentos a las agresiones contra docentes o directores de los centros educativos, que se han incrementado en los últimos años, llevando a numerosos paros de maestros.

Una ola de robos y actos vandálicos


Robo e incendio
. En la madrugada del 22 de junio vándalos ingresaron al predio de las escuelas 173 y 196 de Flor de Maroñas. Robaron algunas cosas, más que nada computadoras del Plan Ceibal, y luego incendiaron el lugar. El siniestro generó el destrozo total de cinco salones con sus correspondientes baños, para niñas y niños. Su reconstrucción, que finalizó el mes pasado, le costó a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), más de US$ 100.000.

Ataque a una escuela rural. El 28 de junio de este año, la escuela rural Nº 66 del paraje Tropiezo, en Salto, fue desvalijada. Quienes lo hicieron no sólo se llevaron electrodomésticos, sino también los alimentos para los 11 niños que a diario concurren desde alejadas zonas y almuerzan allí.

Por tercera vez. La madrugada del domingo 16 de noviembre fue la tercera vez en el año que vandalizaron la escuela 230 de Punta de Manga. Rompieron cerraduras, ingresaron al local y lo más caro que se llevaron fueron un par de ceibalitas. Los delincuentes entraron entre las 6 y las 18 horas, cuando no había 222 en el local.

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