SINDICATOS, EDUCACIÓN Y POLÉMICA

Puente desmiente a gremio que la tacha de "ignorante"

Polémica por horas sin asignar: sindicato dice 45.000 y el Consejo 15.500.

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Celsa Puente por Arotxa.

El sindicato de Secundaria denunció que hay 45.000 horas de profesores que están sin asignar. La directora general, Celsa Puente, lo desmintió y sostuvo que son 15.500, y tachó a los gremialistas de "infames exhibicionistas" y a los docentes de padecer el mal de Diógenes. El gremio la llamó "ignorante" y puso en duda su capacidad para mantenerse al frente de Secundaria. Así se llevan. Y así comenzaron las clases ayer, tras las primeras vacaciones del año.

El detonante de la batalla —una más entre un sindicato cada vez más beligerante y una administración que no deja pasar una— fueron las declara-ciones llevadas a cabo por el secretario general de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes), José Olivera, en una nota publicada este fin de semana por El País. Allí, el líder gremial, que representa a una de las corrientes más moderadas de la agrupación, advertía sobre las 45.000 horas libres.

Tras la respuesta de Puente, El País volvió a hablar con Olivera, quien reafirmó "que la cifra es la que dio el gremio", aunque concedió que "esta puede bajar un poco en los próximos días por las elecciones de horas que se están haciendo". Sin embargo, advirtió que no cree que se llegue a menos de 20.000 puestos vacantes. Y que los números que maneja el Consejo de Educación Secundaria (CES) "son de risa". Al mismo tiempo dijo que "las autoridades deberían analizar" las "aptitudes" de Puente para "mantenerse en el cargo". Y que su posteo en Facebook "es una acción política típica de ignorantes".

Enojados.

La primera reacción de la directora general fue a través de la red social Facebook: "…no son errores inocentes sino actos de mala fe" de "infames exhibicionistas que al no poder figurar públicamente con propuestas sólidas por incapacidad, recurren a las mentiras banales sustentadas naturalmente en la potencia destructiva que nada tiene que ver con la educación". Con su mensaje adjuntó la planilla oficial de Secundaria que mostraba 16.417 horas sin asignar. En la noche de ayer subió otro informe en el que se contabilizaban 15.508 horas.

En la mañana, la directora general también hizo declaraciones en varios medios de comunicación. En pie de guerra, reafirmó el número del CES, y precisó, a Radio Sarandí, que si existen todavía tantas horas sin asignar es porque "hay profesores que tienen el síndrome de Diógenes, acumulan y acumulan horas". La tesis de Secundaria es que los profesores toman todas las horas que pueden, luego eligen cuáles les convienen más y finalmente devuelven el sobrante.

Olivera reafirmó que los números oficiales son "falsos". Que Puente "no maneja información actualizada". El sindicalista sostuvo a El País que las cifras de Secundaria no contemplan, justamente, la renuncia de horas llevada a cabo por varios profesores en los últimos días, ya sea por pedidos de licencia —por ejemplo de docentes embarazadas— o porque consiguen mejores trabajos.

También dijo que hay docentes que "se ven obligados a abandonar horas, porque no las pueden coordinar". Que esto último pasa, "por ejemplo, con profesores que el año pasado daban clases los sábados". Sucede que la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) fijó, a partir de este año, que las clases sean, preferiblemente, solo de lunes a viernes. Varios centros están trabajando de esta manera, lo que obliga a los docentes a reordenar las horas en que trabajan.

Con este cambio, contó Olivera, "ahora hay turnos que empiezan a las 12:30 y terminan a las ocho de la noche o más tarde. Esto llevó a que quedaran varias horas libres en los últimos días. Y estas son cosas que Secundaria no sabe, porque los inspectores no trabajan, están solo para meterle la pesada a los directores y no se lo comunican". Olivera, en tanto, en conferencia de prensa, también advirtió ayer sobre fallas, por ejemplo en la dirección de algunos centros, que a veces demoran una semana en pasar las horas que tienen libres al CES. Además, sostuvo que el programa informático que se utiliza para trasladar esta información "es malo, se vive trancando y esto muchas veces hace que se demoren los procesos".

El líder sindical manifestó que Fenapes está haciendo un seguimiento diario de las horas que faltan asignar. Y dijo que ayer mismo, en los departamentos de Canelones y San José, hubo profesores que renunciaron a horas porque no las pudieron coordinar.

El consejero de Secundaria, Javier Landoni, fue categórico. En declaraciones a El País sostuvo que "no son 45.000 las horas sin cubrir", que las cifras que dio el CES "son las correctas", pero al mismo tiempo reconoció que "llegar a que haya cero hora libre, es imposible, y esto no es por falta de voluntad o por errores de gestión, sino por falta de profesores".

Landoni recordó que "los mismos profesores son los que trabajan en liceos, UTU, colegios privados y formación docente" y que "si consiguen un lugar donde les pagan más, renuncian a las horas". En formación docente se paga un 30% más que en los liceos públicos.

Faltan profesores de física, informática, inglés y matemática.

"Acá no hay misterio, por más que nos duela, por más que hagamos la mejor gestión, no vamos a llegar a tener cero hora libre", dijo ayer a El País el consejero de Secundaria, Javier Landoni. Y explicó que esta dificultad existe porque no hay suficientes profesores como para cubrir todos los cargos.

Por orden, los profesores que más faltan, a nivel nacional, son los de física, informática, inglés, matemática y biología. "Se hicieron elecciones y se van a seguir haciendo hasta que podamos cubrir la mayor cantidad de cargos posibles", precisó Landoni.

El problema más grave se da primero en Montevideo, donde se centraliza más de un 30% de las horas sin asignar, y le sigue Canelones.

"Acá no hay soluciones mágicas. Antes nos decían, hagan una elección coordinada y temprana, y se va a solucionar el problema. Así lo hicimos y el problema está. El tema es que faltan profesores", insistió el consejero.

Sindicato: liceos sin salones no empezaron.

Los liceos N° 6 de Maldonado y el N° 5 de Las Piedras aún no empezaron los cursos. Los alumnos van un rato y se van. En estos casos no por falta de profesores, sino por falta de salones donde estudiar. Ambos centros aún están en construcción. Sin embargo, el primero tiene en sus listas a 700 estudiantes y el segundo a 120. Así lo denunció a El País la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes).

El centro de Maldonado está ubicado en el barrio San Martín, "una zona compleja del departamento", según dijo el dirigente Andrés Bentancor. Explicó que recién hoy empezarán las clases los de primer año. Las dos semanas antes de Semana Santa y ayer "los alumnos fueron un rato y se fueron; de ocho a diez fue primero, de diez a doce segundo, y así se van organizando, porque faltan salones".

Bentancor insistió en que "los estudiantes van pero no tienen clases, les dan charlas, hacen algún ejercicio, pero nada más". Es que el liceo N° 6 aunque tiene 18 grupos, tan solo cuenta con siete salones. "Que tampoco son salones, el comedor lo partieron en dos para improvisar salones y lo mismo hicieron con la biblioteca", precisó el sindicalista.

El liceo tampoco cuenta con personal 222 "pese a que la zona es brava, los gurises de 12, 13 o 14 años salen a las 18:45 horas y la primera parada de ómnibus la tienen a cuatro cuadras", contó Bentancor. Aunque están todos los profesores asignados, no hay funcionarios administrativos ni personal multidisciplinario.

En el caso del liceo de Las Piedras, hay solo tres salones para 120 alumnos, y el centro todavía se está construyendo. "Hay cables tirados, es peligroso para los chiquilines", dijo a El País la presidenta de Fenapes, Virginia García Montecoral. También criticó las paredes de yeso, que son muy fáciles de romper.

Pero de lo que más se quejan los padres, dijo la sindicalista que visitó ayer el liceo, es de lo que se le da de comer a los estudiantes.

"Tienen que cruzar a la escuela de tiempo completo. Es decir, dependen de que enfrente tengan el comedor vacío. Y ayer les dieron a los alumnos tres empanadas en todo el día", dijo García Montecoral. Bentancor añadió que eran "empanadas recalentadas que los mismos profesores tuvieron que templar en un microondas".

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