VIOLENCIA EN EL DEPORTE

Proponen suspender por diez años a los dirigentes que den entradas

Proyecto establece que un fiscal deportivo podrá parar partidos de riesgo.

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Iniciativa parlamentaria del FA, quiere poner fin a la violencia con duras medidas. Foto: A. Colmegna

Directivos de clubes que reincidan en conductas como la entrega de entradas o dinero a barras bravas serán suspendidos por 10 años y no podrán ocupar cargos en ninguna institución deportiva por ese período, según un proyecto de ley del Frente Amplio. Además, los partidos considerados de alto riesgo podrán ser interrumpidos por el fiscal deportivo.

Un hincha de Peñarol fue baleado en el Estadio Centenario en pleno partido, otro asesinado en los festejos del aniversario del club (Hernán Fioritto, de 21 años) en manos de hinchas de Nacional, y un referente de la barra brava baleado en la puerta de su casa. El nivel de violencia en el deporte sobrepasó los límites y para combatirla el gobierno creará una fuerza especial. En paralelo, legisladores del Frente Amplio presentarán la semana próxima un proyecto de ley para evitar estos episodios.

El diputado Luis Enrique Gallo (Asamblea Uruguay) dijo a El País que "lo más importante de este proyecto es que sea crea la figura del cómplice". El texto señala que el dirigente que le proporcionare entradas o dinero, materiales o implementos que pudieran coayudar a cometer hechos de violencia, puede ser procesado con prisión como cómplice.

Otro aspecto central del proyecto —en el que también trabajó el diputado Felipe Carballo— supone la creación de la figura del fiscal deportivo, dependiente de la Secretaría de Deporte, que puede determinar la suspensión de partidos de alto riesgo. En 2007, en un comité de base en Jacinto Vera, el subsecretario Jorge Vázquez ya había lanzado la idea de crear un fiscal del deporte.

En caso de contravención a las prohibiciones de esta ley y sin perjuicio de las responsabilidades civiles y penales que pudieran corresponder, las personas físicas y jurídicas incumplidoras serán sancionadas con multas que van desde 20 a 500 Unidades Reajustables (de $18.540 a $ 463.500). En caso de reincidencia la multa no podrá ser inferior a las 400 UR, es decir $ 370.800.

Asimismo, la Secretaría de Deporte podrá "bajo resolución fundada, atendiendo a la gravedad de los hechos, y en coordinación con el Ministerio de Educación," disponer la desafiliación de la persona o la pérdida de la personalidad jurídica de la institución deportiva. En caso de que los reincidentes sean personas con cargos directivos podrán ser suspendidos como mínimo por 10 años para ocupar dichos cargos en cualquier institución deportiva.

"Esto es un proyecto de ley que puede ser modificado. Pusimos determinadas cifras, pero obviamente vamos a invitar a la Asociación Uruguaya de Fútbol y a los clubes a discutirlo. Lo que yo persigo es que desde el sistema político y desde el Poder Legislativo hagamos un resumen de todo lo que estamos de acuerdo", concluyó Gallo.

Prohibirán los cánticos ofensivos en las tribunas

El proyecto de ley que elaboró el Frente Amplio, en base a un borrador que había entregado la Secretaría Nacional de Deporte, le otorga rango de ley a normativas ya existentes aplicadas por el Ministerio del Interior y la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). Por ejemplo, si se aprueba esta iniciativa quedará prohibido efectuar cánticos ofensivos o discriminatorios de cualquier especie, así como colocar carteles, pancartas o cualquier tipo de objetos en los alambrados y perimetrales y otros lugares de los escenarios deportivos.

La semana pasada, la AUF decidió que se suspendan los partido si las hinchadas entonan cánticos violentos o alusivos a muertes y si hay emblemas o banderas de otros equipos en la tribuna, lo que será aplicado a partir del próximo fin de semana.

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