SIGUEN LAS PELEAS

Procesado el taxista que amenazó a un Uber

La Justicia dispuso que el hombre cumpla su pena con arresto domiciliario.

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Uno de los primeros "bloqueos" realizado por taxistas a Uber. Foto: A. Colmegna

La Justicia procesó sin prisión pero con medidas sustitutivas al taxista que persiguió y posteriormente amenazó con un arma de fuego a un conductor de Uber.

Las medidas sustitutivas consisten en el arresto domiciliario nocturno, desde la hora 20:00 a la hora 6:00 del día siguiente, durante un período de 60 días con control por parte de la Oficina de Supervisión de Libertad Asistida (OSLA).

El juez penal de 2° Turno, Pedro Salazar, le imputó al taxista un delito de amenazas agravado y un delito de porte o tenencia de arma de fuego en lugares públicos.

El relato.

Ante el juez, el indagado reconoció haber perseguido desde Ciudad Vieja hasta Parque Rodó al conductor de Uber. Según informaron fuentes judiciales a El País, "el hombre estaba totalmente arrepentido, y cuando se le preguntó por el arma, dijo que solo la mostró para intimidar, pero que en ningún momento pensó en disparar".

Por su parte el conductor de Uber, quien tuvo que enviarle mensajes a través de Whatsapp a otros colegas mientras era perseguido, dijo ante la Justicia que sentía miedo de que le pasara algo, y que "a lo primero había pensado en no hacer la denuncia", también por el mismo motivo.

Según publicó El Observador, el chofer de Uber, mientras era perseguido, le enviaba a través de Whatsapp un mensaje a otros trabajadores advirtiendo de lo que le estaba pasando. "Tengo un taxi que no me deja de seguir, (...) no logro sacármelo de arriba, estoy haciendo maniobras evasivas y el loco lo tengo a menos de dos metros de distancia", le decía el chofer de Uber a sus compañeros.

"El que me pueda dar un apoyo cerca de la rambla le agradezco, lo voy a llevar a la zona de Punta Carretas", finalizó diciendo el hombre, que después culminó su viaje encontrándose con otro conductor de Uber y con el taxista que le mostraba el arma por la ventanilla de su automóvil.

Después el taxista se fue y ambos compañeros de Uber procedieron a realizar la denuncia ante la Policía.

Llamado a sala.

El edil Diego Rodríguez del Partido Nacional llamará a la Comisión de Tránsito al director de Tránsito de la Intendencia de Montevideo, Pablo Ferrer, por los recientes cuestionamientos que se han llevado a cabo respecto al mecanismo de los inspectores de tránsito para "cazar" a choferes de Uber.

Tal como informó El País en su edición del pasado 4 de octubre, varios choferes de la aplicación estadounidense así como conductores de autos particulares denunciaron interrogatorios abusivos por parte de los inspectores de tránsito.

Rodríguez informó que "lo que están haciendo los inspectores viola cualquier tipo de norma municipal y por este motivo queremos que Ferrer explique en la Junta Departamental cuáles son los operativos que se llevan a cabo y cómo se hacen".

El edil de la Concertación Marcos Laens también presentó un pedido de informes ante la Intendencia de Montevideo. El cuestionario apunta directamente a los inspectores de tránsito y a los métodos para multar a choferes de Uber.

Discusión.

El director de Transporte, Pablo Ferrer, vivió momentos de tensión dentro de la comuna, al punto que un escribano lo invitó a pelearse a golpes de puño.

Un chofer de Uber fue con su escribano y un abogado hasta la Intendencia con el fin de poder levantar las chapas de su auto que le había retenido un inspector de tránsito. Según el hombre, Ferrer los atendió y dijo: "¿Éstos quiénes son?", a lo que los profesionales le contestaron que trabajaban para el chofer.

"Ferrer les dijo que no creía que verdaderamente fueran profesionales, que podían ser truchos como yo", expresó el conductor.

Luego de que ambos profesionales mostraron sus credenciales, uno de ellos le dijo al jerarca de la Intendencia que lo esperaba "a la salida para charlar de hombre a hombre".

Ferrer finalmente optó por echarlos de la comuna alegando que ya estaban por cerrar, dejando a los profesionales y al chofer de Uber en la calle.

Según contó el entrevistado, su escribano "tuvo que labrar un acta sentado en el cordón de la vereda, por la calle San José; él le faltó el respeto al escribano, era obvio que alguna reacción iba a desencadenar".

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