Cada legislador recibió un ejemplar la semana pasada

Primer manual de redacción de leyes: "Claridad, precisión"

"Para la redacción de textos legislativos, atendiendo a su fuerza directiva, la claridad, la unidad y la concisión son esenciales". Así comienza la introducción del primer Manual de Redacción Legislativa, que los diputados y senadores electos en octubre de 2014, y que asumieron sus bancas el 15 de febrero, recibieron la semana pasada.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El Manual de Redacción explica desde el uso de los verbos hasta la puntuación.

Se trata de un intento por elevar el nivel de los textos de los proyectos de ley, un asunto que en el gobierno de José Mujica fue motivo de permanente fricción entre el oficialismo y la oposición, más en un Parlamento que cuenta cada vez menos con juristas entendidos en estas cuestiones.

El manual es el resultado del "Proyecto Puente" de asistencia técnica al Parlamento uruguayo, desarrollado en convenio con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) "para contribuir al fortalecimiento de la calidad del proceso legislativo", según una resolución del 3 de febrero firmada por Danilo Astori y Aníbal Pereyra, entonces presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, respectivamente, y los correspondientes secretarias, Hugo Rodríguez Filippini y José Pedro Montero.

"La tarea de redacción comprende todo: gramática, lógica y retórica", dice el manual, e insiste en que las leyes deben ser construidas "con claridad, precisión y unidad".

"Estas tres cualidades importan mucho en los actos normativos de los poderes públicos, y sobre todo en los de carácter legislativo", agrega.

El manual se divide en cinco partes, donde se instruye a los legisladores en temas como los tiempos y modos verbales, uso de abreviaturas y siglas, escritura de números, signos de puntuación, redacción de citas, y la estructura de las leyes (artículos, incisos, anexos). Todo regado con ejemplos: "Los dólares se escriben US$ y no U$S, ya que la traducción es dólares de los Estados Unidos"; "se debe reservar el uso de la mayúscula para los nombres propios"; los signos de interrogación (¿?) o de exclamación (¡!) "deben evitarse por ser propios del discurso directo".

En el gobierno de Mujica fueron varios los casos de proyectos de ley que recibieron reparos de la oposición, no solo por su contenido sino además por errores e imprecisiones en su redacción, entre ellos algunos de los más polémicos votados en el período: medios, marihuana, responsabilidad penal del empleador.

Esta situación se vio agravada además por la falta de abogados en el Parlamento, en particular en la bancada del Frente Amplio. De los 50 diputados que tiene hoy la coalición de izquierda, solo dos son abogados (Cecilia Bottino y Andrés Lima), y en el Senado no hay ninguno entre los 15 de la bancada de gobierno.

"Lo que tenemos que tener claro es que puede haber distintas interpretaciones, pero no errores de conceptos. Es cuestión de trabajar con comisiones técnicas y sobre todo no trabajar con apuro, porque muchas veces el apuro te hace trabajar mal y en este caso creo que tenemos tiempo para no cometer errores que puedan ser complicados para el Uruguay y para el gobierno", dijo a El País el diputado frenteamplista José Carlos Mahía, de la comisión de Constitución y Códigos de la Cámara de Representantes.

La calidad de la redacción de las leyes es en tema que preocupó en particular al senador colorado Pedro Bordabarry, uno de los promotores de que se elaborara un manual. "Este manual no es para pronunciarse sobre el contenido de los proyectos, pero sí sobre la claridad en la redacción", dijo Bordaberry a El País. "Espero que el Poder Ejecutivo también lo aplique", agregó.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados