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El primer adiós a los campitos

La tercera generación de canchas sintéticas se cuela en la ciudad. Por primera vez en la historia del fútbol, la selección uruguaya obtuvo un torneo jugando sobre césped artificial.

El césped artificial "pide cancha". Foto: Fernando Ponzetto.
El césped artificial "pide cancha". Foto: Fernando Ponzetto.
Foto: Fernando Ponzetto.
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Foto: Fernando Ponzetto.
Foto: Fernando Ponzetto.
Foto: Fernando Ponzetto.
Foto: Fernando Ponzetto.

Esa medalla de Oro ganada en los Panamericanos —recién disputados en Canadá— reaviva la discusión sobre una realidad deportiva que se está registrando en Montevideo y Canelones, con la multiplicación de canchas sintéticas, más allá de la esfera del profesionalismo y del fútbol de once contra once.

En 2011 se había inaugurado la primera cancha de césped artificial, con los requerimientos de la FIFA, en el Complejo "Uruguay Celeste", ubicado en el departamento de Canelones, en la Ruta 101. Hace pocos días, el Club Nacional de Football comenzó a utilizar un field similar en sus instalaciones de Los Céspedes, aunque la inauguración se había concretado el pasado 14 de mayo, fecha de otro aniversario de fundación de los albos. Es la primera cancha sintética con dimensiones oficiales de un club uruguayo y la primera de Sudamérica por sus características.

Según anunció entonces el ingeniero Francisco Maronna, la fibra del césped sintético instalado allí es de última generación. "La hebra va acompañada de una base elástica, llamada shock pad. Este conjunto logra una estabilidad en el pique y circulación de la pelota, además de contribuir a eliminar el mito de que las canchas sintéticas son duras, que favorecen las lesiones".

Para los defensores de estos "pisos", el entrenamiento en ellos permitirá cambiar la "matriz estructural de los jugadores" y la calidad de su despliegue, en la medida que se automatizará una nueva forma de recepcionar y pasar la pelota.

Pero el césped sintético no solo comienza a implantarse en el área del profesionalismo sino en el baby fútbol. Después de que en noviembre de 2014 el Club Deportivo El Oriental recibiera una nueva cancha ubicada en el predio del Antel Arena, sobre la calle Valladolid, el 5 de mayo de este año fue presentada la conversión a césped sintético de la cancha del club La Rinconada, del Buceo.

Esta obra resultó el puntapié inicial del proyecto deportivo Liga de Valores que impulsó el empresario Edgardo Novick, que fuese, en las últimas elecciones departamentales, el candidato a la Intendencia de Montevideo más votado dentro del Partido de la Concertación.

El baby fútbol.

En diálogo con El País, Novick afirmó ayer que seguirá adelante con la idea a nivel personal, pero ahora intentará que lo acompañen la Junta Departamental, la oficina de deportes del gobierno, la Organización Nacional de Fútbol Infantil (ONFI), la Asociación Uruguaya del Fútbol Infantil (AUFI), la propia Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), y distintos empresarios.

"Vamos a tratar de llamar a muchos más operadores para tratar de que me acompañen en este proyecto mío, que no tiene nada que ver con la campaña política. Tenemos la idea de ir transformando muchas canchas de baby fútbol en espacios de césped sintético. La primera etapa es hacer una cancha por liga, o sea que en el transcurso de dos o tres años cada una de las seis ligas tenga una cancha de césped sintético. Depende del apoyo que vayamos teniendo de empresas privadas, del gobierno, de empresas internacionales, la velocidad que le vamos a ir dando al proyecto, que no va a parar. Es un proyecto de mi vida, que voy a empujar, formando equipos. No voy a dejar de trabajar en esto. Los niños hoy juegan arriba de piedras y tierra, no pueden mirar para el costado porque deben ver cómo va a picar la pelota. Pero la idea va más allá: que haya eventos en las canchas, y que la niñas puedan por ejemplo jugar al hockey ahí, o al fútbol también, porque ahora hay muchas que lo hacen. Es una obra social; hay 20.000 niños en Montevideo jugando al baby fútbol y 60.000 en todo el país. Y atrás de este deporte hay 180 mil personas cada fin de semana. ¡Si será importante! Por lo social, y también para la técnica de juego de los niños; está supercomprobado", dijo Edgardo Novick.

Fútbol mayor.

Pablo Forlán, ex jugador, técnico y empresario vinculado hasta hace unos años en Uruguay a la empresa Forbex, dedicada a la comercialización e instalación de césped sintético, coincide en las bondades de los campos artificiales para transmitir enseñanzas a los niños, o también para la práctica de aficionados, en tiempos en que aumenta la cantidad de canchas de Fútbol 5, sea en terrenos de algunos equipos de la AUF o debido a emprendimientos comerciales distribuidos por muchos barrios de Montevideo.

Forlán declaró a El País que no le ve ninguna perspectiva al desarrollo de los campos artificiales a nivel de las grandes ligas mundiales, de la alta competencia, aunque son "espectaculares" también si se usan de modo alternativo, para afianzar fundamentos de juego, aun a nivel de primera división.

"Yo tuve canchas y he vendido sintético. Pienso que a nivel de mayores no se va a imponer, salvo que llegaran a hacer algo muy parecido al natural. El pique no es igual, muchas veces la pelota agarra césped y vuelve, o sale como si se jugara en la altura. Las caídas además son bravas; se ve a los jugadores con cintas curativas, por las quemaduras que provocan las bolitas de caucho. Las primeras canchas que tuve eran solo con el césped y arena. Después vinieron con el pasto más largo, que se para con la arena, y encima van esas bolitas de caucho".

POR LOS BARRIOS

Una cancha profesional cuesta US$ casi 700.000

En Uruguay, una cancha de césped artificial para baby fútbol ronda los US$ 120.000. Y las que tienen dimensiones FIFA no valen menos de US$ 400.000. Pero a eso hay que sumar los costos que implica la remoción de tierra y piedras, más arena y drenajes. Todo esto elevaría el precio de la obra a unos US$ 700.000, según informó anoche a El País el presidente del club Wanderers, Fernando Nopitsch. La institución ha manejado la conversión a césped artificial teniendo en cuenta los costos de los arreglos del campo natural después de los eventos anuales de la Rural del Prado. Las canchas artificiales de última generación pueden soportar un tránsito de ocho horas diarias y durar hasta casi diez años. En Uruguay, uno de los pioneros en cuanto a la instalación de césped artificial fue Pablo Forlán, en 1993, cuando se hicieron dos canchas sintéticas cerca del lago de Avenida de las Américas. Aunque para él "como el césped natural no hay", las inversiones en el artificial resultan muy redituables. Eso se ve también en las facturaciones de algunos complejos de Fútbol 5, si bien parecen haber llegado al tope de lo que puede absorber el mercado. La hora ronda los $ 1.200, no más de $ 120 por usuario.

Después del paddle, el boom del Fútbol 5

En la década de 1980, en Inglaterra se utilizó por primera vez el césped artificial en el fútbol. Con el paso del tiempo, lo que se ideó para zonas nevadas, con abundantes sequías, heladas o poca iluminación durante el día, llegó aquí al Fútbol 5. En Montevideo hay clubes profesionales que poseen canchas con césped artificial. Por ejemplo Racing en Sayago, Defensor en el Parque Rodó, Central Español en el Parque Batlle, Nacional en el Parque Central o Rentistas en el Cerrito. El club de básquetbol Aguada tiene también un complejo con dos canchas de césped artificial con caucho de última generación. En la calle Paraguay "El Galpón" es uno de los centros de Fútbol 5 más grandes, con ocho canchas. En Malvín Norte más de una decena de canchas se abrieron en el último año y medio. "El Clásico", en avenida Gallinal, tiene cuatro canchas de 18 m x 32 m, vestuarios, ducheros y 2.000 metros cuadrados de estacionamiento. Pero hay muchas más, desde el Prado y Belvedere hasta la rambla.

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