CRISIS EN EL EJÉRCITO

Vázquez dijo que asume toda la responsabilidad

La oposición asegura que el presidente conocía las actas.

El oficialismo respaldó ayer las medidas de remoción de la cúpula militar resueltas ayer por el presidente Vázquez. Foto: Fernando Ponzetto
El oficialismo respaldó ayer las medidas de remoción de la cúpula militar resueltas ayer por el presidente Vázquez. Foto: Fernando Ponzetto

La crisis institucional más grande que tuvo que afrontar el presidente Tabaré Vázquez hasta ahora, solo comparable a la renuncia del exvicepresidente Raúl Sendic. Así se percibe en el Frente Amplio las destituciones de seis generales del Ejército por la confesión de José Gavazzo acerca de la desaparición de Roberto Gomensoro en 1973.

Vázquez le pidió la renuncia al ministro de Defensa Jorge Menéndez (Partido Socialista) y al subsecretario Daniel Montiel (MPP). El tema se analizó ayer en el Secretariado del Frente Amplio y el presidente de la coalición, Javier Miranda, dijo a los participantes del encuentro que el mandatario “asumía toda la responsabilidad política”, según supo El País. Estas consideraciones fueron realizadas tras mantener un contacto telefónico con el primer mandatario.

En rueda de prensa, Miranda aseguró que Vázquez “no tenía conocimiento” del contenido de las actas en las que Gavazzo confesó ante el Tribunal de Honor del Ejército que en 1973 fue él quien arrojó el cuerpo del tupamaro Roberto Gomensoro en aguas del río Negro, tal como informara El Observador.

“Esta información sobre la participación de militares involucrados en el núcleo duro de las fuerzas represivas es una información con la que contábamos, es una información que conocíamos. Lo que no teníamos era una confesión del orden que se da, según aparece en las actas del Tribunal de Honor”, dijo Miranda. Tanto el Secretariado del Frente Amplio como la bancada respaldaron ayer a Vázquez.

El Partido Socialista, al que pertenece Menéndez, elaboró un comunicado de prensa, firmado por el nuevo secretario general Gonzalo Civila, en el que se expresa el “total respaldo” a la decisión de destituir a los oficiales generales que integraron el Tribunal de Honor.

“El no condenar como contrarias al honor de las Fuerzas Armadas, e inadmisibles para sus integrantes, las aberrantes conductas criminales admitidas, es incompatible con sus responsabilidades institucionales y con una elemental lógica democrática, resultando una ofensa a la dignidad de nuestro pueblo”, señalan. A Menéndez lo respaldaron los socialistas, quienes consideraron que “la renuncia a su cargo, a pedido del Presidente, lo enaltece y confirma su compromiso con el gobierno, el Frente Amplio y su programa de cambios”.

Además, los cuatro precandidatos del Frente Amplio respaldaron a Vázquez. Daniel Martínez dijo que “la medida correcta” fue la adoptada por el presidente. Carolina Cosse opinó que “el objetivo principal del gobierno es defender la democracia”. “Vázquez tomó la decisión que todos esperábamos”, escribió en su Twitter Mario Bergara. Por su parte, Óscar Andrade manifestó en la misma red social su “absoluto respaldo a la destitución de los integrantes del Tribunal de Honor”.

Apoyo variado

Desde los partidos de la oposición, nacionalistas y colorados asignaron responsabilidad política plena al presidente Vázquez por la decisión de homologar el fallo del tribunal de honor.

El precandidato nacionalista Luis Lacalle Pou declaró que “el presidente de la República firmó la designación del comandante en jefe en conocimiento de ese fallo que tenía la firma del, en ese momento, designado comandante en jefe (José González)”. Y agregó: “Se conoce públicamente esta situación y el presidente, al día de hoy, revierte de alguna manera lo que había consignado hace algunos días. La decisión nos parece acertada, pero obviamente es responsabilidad política directa del presidente de la República. Insisto: en conocimiento de ese fallo, (Vázquez) nombra a algunas de las personas que lo habían firmado".

A su vez, el precandidato nacionalista Jorge Larrañaga señaló que el presidente “homologó el fallo”. Por eso agregó que “el principal omiso” en todo este “lamentable proceso” ha sido el propio Vázquez. “Con los derechos humanos nadie puede ser omiso. Ni los subordinados como el ministro y el comandante. Tampoco el presidente". Larrañaga dijo que el gobierno “sabía o debió saber”.

Y concluyó: “Si se hubiera informado sobre las actas, no hubiera designado al jefe del Ejército”, añadió.

El senador colorado José Amorín, precandidato presidencial por el sector Uruguay Batllista, coincidió con los blancos en que Vázquez es responsable a nivel político. “Es algo gravísimo. El fallo fue homologado por el presidente. Suponemos, según la información que hay, que conocía los detalles”, indicó.

“Cuando el fallo se hace público, el presidente, que ya conocía los detalles de la situación y que ya había designado al comandante en jefe, reacciona y echa a los generales del tribunal de honor. Vázquez tiene que aclarar esta situación, por lo que sabemos hasta ahora es responsable de una situación grave. Conocía el fallo, lo homologó, firmó el acta. Por tanto Vázquez además de echar a todo el mundo tendrá que explicar su actitud y su conducta”, dijo Amorín.

El senador Pablo Mieres, precandidato del Partido Independiente, dijo que el presidente “hizo un ejercicio del mando que es lo que corresponde porque era una decisión institucional ineludible”. Por su parte, el diputado Eduardo Rubio de Unidad Popular también apoyó a Vázquez pero cuestionó su accionar en los últimos 15 años: “Han gobernado con la misma impunidad. Esto lo sabían los generales removidos; lo sabía Manini Ríos, que cuestiona a la justicia y no a los asesinos. Y lo homologó el presidente”.

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