LA COLUMNA DE PEPEPREGUNTÓN

TV FA

El Frente Amplio ha decidido transformar el canal de la IMM en el pilar de su nueva estrategia de comunicación de masas.

Desafío. Está en mantener y captar clientes y mercados.
Foto: Archivo El País.

El Frente Amplio siente que la derecha no solo le ha arrebatado el gobierno, sino también el enorme poder que la coalición de izquierda tuvo durante los últimos 15 años sobre los medios de comunicación y, a través de ellos, sobre la opinión pública.

Desde el canal del Estado y las radios públicas, así como desde algunos “medios compañeros” generosamente premiados con abundante pauta oficial, la izquierda fue instalando, de manera paciente, su relato. A las denominadas “radio comunitarias”, afines a su proyecto político, no solo las dejó hacer, sino que las alentó.

Los que no estaban al servicio del gobierno la pasaban mal. La Ursec, que hacía la vista gorda con los amigos, encontraba siempre una buena excusa para sancionar a los que no se alineaban. Antel, con presupuesto ilimitado, ganaba más y más espacio.

Pero la fiesta terminó.

¿Qué les queda? Montevideo. TV Ciudad. Y el Frente Amplio ha decidido transformar el canal de la comuna en el pilar de su nueva estrategia de comunicación de masas.

El director general de TV Ciudad, Federico Dalmaud, ofreció hace algunos días en su cuenta de Twitter detalles de esa estrategia. “TV Ciudad -escribió- será hacia 2025 un sistema audiovisual público relevante y referente para el Uruguay y América Latina en sus modos de hacer imágenes, en sus lógicas de conectarse con sus audiencias y en sus formas de activar los derechos humanos, la memoria, la inclusión y lo público”, ofreciendo a la ciudadanía “una experiencia televisiva distinta a la tradicional”.

El nuevo periodístico “La letra chica” es el buque insignia de esta estrategia. En el programa conductores y panelistas suelen aludir, con machacona insistencia, a que se van a ocupar de asuntos que “los medios tradicionales” no tocan. En las redes, militantes, dirigentes frenteamplistas y no pocos trolls lo amplifican.

El edil blanco Diego Rodríguez dijo que “La letra chica” es un proyecto “al servicio del Frente Amplio de cara a las próximas elecciones departamentales”.

Se quedó corto. “La letra chica” no es el proyecto, sino apenas una parte del mismo. El objetivo, como deja claro Dalmaud en su tuit, no es una elección municipal que ya está ganada, sino recuperar poder de comunicación de cara a 2025.

En cuanto a “La letra chica”, ¿es correcto que un medio público tenga un programa periodístico que refleje el punto de vista de algo más de la mitad de los montevideanos, pero descarte al resto? ¿De qué inclusión se habla cuando se fomentan claramente posicionamientos y miradas, se cuestionan severamente otros puntos de vista, pero los sueldos de conductores, panelistas y productores los pagan todos los montevideanos con sus impuestos?

Si Gerardo Sotelo hiciera algo así mañana en TNU el Frente Amplio pondría el grito en el cielo. Y con razón. ¿Y por qué entonces no cuestionar que TV Ciudad ponga al aire un periodístico conducido por un comentarista deportivo de reconocida filiación frenteamplista, que en las últimas elecciones nacionales militó activamente (habló al menos en un acto) y hasta grabó una entrevista-spot con el candidato presidencial Daniel Martínez?

¿Cuánto le cuesta a los montevideanos TV Ciudad y este nuevo proyecto comunicacional frenteamplista?

Los contribuyentes merecen una respuesta.

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