PELIGRO DE FUEGO

Solo tres de 12 edificios emblemáticos de Montevideo tienen habilitación de Bomberos

La Torre Ejecutiva de Presidencia, el Teatro Solís y el Estadio Centenario son los tres edificios que cumplen con las exigencias de Bomberos.

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El 15 de abril de 2019 quedará marcado en la historia de París: esa tarde se incendió la catedral de Notre Dame. Apagar las llamas en ese edificio con 850 años de historia llevó nueve horas. No hubo víctimas pero se quemó gran parte de la estructura de madera. Unos meses antes, en setiembre de 2018, un devastador incendio devoró los 200 años de historia del Museo Nacional de Rio de Janeiro, una de las joyas culturales más preciadas de Brasil, con un acervo de más de 20 millones de valiosas piezas.

En Uruguay no se registran antecedentes cercanos de incendios en edificios emblemáticos como esos. Hay que remontarse al incendio del Palacio de la Luz y el del Teatro Solís, ambos en la década de 1990. ¿Pero qué medidas de protección se toman hoy? ¿Hay planes de contingencia? ¿Los edificios están preparados?

El País seleccionó una lista de 12 edificios emblemáticos en Montevideo y consultó a la Dirección Nacional de Bomberos sobre su situación. La respuesta fue que seis de esos edificios no tienen habilitación: el Palacio Legislativo, Palacio Municipal, Catedral Metropolitana, Palacio Salvo, Hospital de Clínicas y Cabildo de Montevideo. Hay dos en trámite (UTE y Auditorio Nacional del Sodre) y otra fue revocada en forma preventiva hasta que sean levantadas observaciones realizadas por inspectores: la Torre de Antel.

Solo tres cumplen con todas las exigencias: la Torre Ejecutiva de Presidencia, el Teatro Solís y el Estadio Centenario. En el primer caso la autorización está vigente hasta 2026 y en los dos casos siguientes hasta 2025.

Que un edificio tenga la certificación de Bomberos quiere decir que cuenta con todas las medidas de protección adecuadas, según el decreto 184/018. Pero no tener el permiso no impide funcionar ni, por ejemplo, contratar un seguro contra incendios. El director nacional de Bomberos, Leandro Palomeque, dijo a El País que ninguna edificación, “ni siquiera centros religiosos o centros educativos”, están eximidos de tramitar la autorización. Solo las viviendas familiares.

Eso sí, hay edificios antiguos que es muy difícil “aggiornarlos” a las medidas exigidas. Es el caso de las iglesias. “Podemos hacer más segura la estructura pero perderá el valor patrimonial”, explicó.

Uno a uno

La Comisión Administrativa del Poder Legislativo trabaja hace unos años para tramitar la habilitación. Pero todavía falta. Mientras tanto, funciona un cuartelillo con cuatro bomberos.

En el edificio principal la situación es complicada por la antigüedad del lugar, que tiene casi 100 años. “No es un edificio pensado para los permisos que pide Bomberos. Avanzamos pero no al ritmo que queremos”, dijo a El País un miembro de esa comisión. Por lo pronto, contrataron un técnico prevencionista, realizaron un mapeo de los extintores y tienen que terminar un canal hidráulico. Ahora diseñan un plan de evacuación y preparan un simulacro que se concretaría en el segundo semestre del año.

Un panorama similar se presenta en el Palacio Municipal, ese monstruo construido en 1950, donde también hay una guardia permanente. “Nosotros ya invertimos mucha plata para tener la habilitación”, dijo a El País el secretario general de la Intendencia de Montevideo, Fernando Nopistch.

Entre las medidas que ya aplicaron está el cambio de la instalación eléctrica (tenía cables forrados en tela, por ejemplo), reformaron las escaleras de emergencia, colocaron unos 525 extintores, mangueras y una central de alarma de incendio. En UTE, en tanto, dicen que tenían el edificio habilitado pero cuando cambió la normativa tuvieron que volver a gestionar todo, ya que algunas exigencias no están más y otras son nuevas. Bomberos les dio 30 meses para ejecutar el proyecto. “Esperamos llegar antes”, indicó una fuente del organismo. Les piden, entre otros cambios, unos 2.000 sensores de humo y una central de alerta temprana. También rociadores en todo el edificio, tanque de agua y sistema de bombas.

En el Auditorio del Sodre son optimistas. Uno de los encargados dijo a El País que “están a punto de conseguir la habilitación” y que ya tienen mucho equipamiento instalado.

Sodre afirma que el Estado no sufrió daño patrimonial por errores.
Sodre. Foto: archivo El País.

En Antel, las autoridades no estaban al tanto de que había observaciones a levantar, cuando El País realizó una consulta esta semana. Luego de realizar averiguaciones, indicaron que la empresa entiende que sí tiene habilitación, pero que tras el decreto aprobado por Bomberos en 2018 les otorgaron 90 días para realizar una ampliación técnica. Deben presentarle a Bomberos un nuevo proyecto, homologar las luminarias, actualizar un listado de brigadistas y preparar simulacros de evacuación, entre otras exigencias.

Una de las construcciones más altas de Montevideo: la torre de Antel. Foto: Gabriel Rodriguez
La torre de Antel. Foto: archivo El País.

En la Catedral la habilitación de Bomberos es un proyecto que quedará para más adelante. En el Palacio Salvo, en tanto, han tomado distintas medidas, pero no tienen pensado tramitar la certificación. Entre otras cosas porque Bomberos quería que pusieran escaleras exteriores. “La comisión de Patrimonio no nos hubiera autorizado jamás”, contó una funcionaria de la administración.

El Palacio Salvo recibió 315.000 pesos en 2015. Foto: Fernando Ponzetto
El Palacio Salvo. Foto: Fernando Ponzetto

En el Cabildo tampoco tendrán certificación. Su directora, Rosana Carrete, dice que las exigencias son imposibles de cumplir. Igual, disponen de extintores, están cotizando detectores de humo y tomaron una decisión clave: antes de irse, cada tarde los funcionarios bajan todas las llaves de electricidad. Por las dudas.

El Palacio de la Luz, Cárcel de Rocha y el Sodre

El incendio de la cárcel de Rocha, donde murieron 12 presos el 8 de julio de 2010, fue el más trágico en muchos años. Pero quizás el incendio más recordado ocurrió en la madrugada del 13 de agosto de 1993 en el Palacio de la Luz. Las llamas devoraron los últimos pisos del edificio de UTE y murieron cinco mujeres encargadas de la limpieza. “Fue llamativo por el impacto visual: fue una manzana entera por tres plantas”, recordó el director nacional de Bomberos, Leandro Palomeque. “Pero otra hubiera sido la historia sin víctimas fatales, quizás era un incendio exitoso por la extinción. El problema es que era un edificio no protegido. Hubo propagación vertical, algo que debe evitarse en los incendios”, indicó Palomeque.

En 1998 se incendió el Teatro Solís, que no reabrió hasta 2004. Varias décadas antes, el 18 de setiembre de 1971, un incendio tomó el edificio del Auditorio del Sodre, que estuvo cerrado más de tres décadas: reabrió en 2009.

El feroz incendio de Notre Dame en París

El director nacional de Bomberos, Leandro Palomeque, considera que no puede criticarse la labor de los bomberos de París en el incendio de la catedral de Notre Dame, a mediados de abril.

“Ellos son reconocidos internacionalmente con un nivel técnico y profesional muy avanzado”, afirmó Palomeque. La particularidad de ese incendio fue el tipo de edificación: “Es un edificio patrimonial, cuyas características impiden que las medidas de protección, como la sectorización de incendios, puedan ser aplicables. Si se aplican, conllevan a una alteración estructural y eso le hará perder la categoría de bien patrimonial”.

Por eso, las iglesias suelen estar más expuestas. Tienen un grado de protección menor, producto de esa preservación patrimonial. “Notre Dame es un edificio de casi 900 años de historia. Desde el inicio, esa estructura estaba condenada al fracaso, producto de la combustibilidad de los materiales”, afirmó Palomeque.

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