REFORMA PREVISIONAL

Técnicos partidarios proponen premiar las jubilaciones tardías

También sugieren que haya más jubilaciones parciales y un rápido diálogo interpartidario.

La seguridad social cada vez pesa más en las finanzas del Estado. Foto: Fernando Ponzetto
La seguridad social cada vez pesa más en las finanzas del Estado. Foto: Fernando Ponzetto

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

En Brasil el presidente Jair Bolsonaro lanzó la semana pasada un ambicioso plan para reformar la seguridad social. En Argentina el gobierno de Mauricio Macri se apresta a poner en marcha una negociación con el FMI para modificar el sistema y, en Uruguay, avanza el consenso político acerca de que el próximo gobierno deberá hincarle el diente al tema a nivel local, aunque —por ahora— el asunto no forma parte del discurso de los precandidatos.

Hace ya más de un año que el ministro de Economía, Danilo Astori, viene diciendo que en algún momento habrá que reformar la seguridad social, que genera un abultado déficit. El aumento de la esperanza de vida de la población parece hacerlo ineludible.

Algunos actores políticos se refieren a la necesidad de comenzar a estudiar entre todos los partidos las modificaciones necesarias para hacer más sustentable el sistema. Parecen ir más por el camino de introducir modificaciones para que la gente postergue su retiro más que por la búsqueda de incrementar por ley de la edad mínima para jubilarse (60 años de edad y 30 de trabajo). Y coinciden en la necesidad de un diálogo interpartidario.

El presidente del Banco de Previsión Social, Heber Galli, dijo la semana pasada que la asistencia del Estado en 2018 será menor los US$ 800 millones proyectados inicialmente, aunque superará los US$ 582 millones que recibió en 2017. "Se mantendrá en torno a un punto del Producto. Hay que tener en cuenta que la seguridad social no es una isla y acompaña la situación de la economía del país; hay menos puestos de trabajo (lo que reduce los aportes) y más egresos por prestaciones", argumentó.

El diputado blanco Pablo Abdala cree que cualquier reforma debe mantener el nivel de cobertura y el sistema de dos pilares actual (ahorro y reparto) y que la "centralidad " de la reforma no pasa necesariamente por subir las edades mínimas sino en incentivar la permanencia en actividad ya que, en realidad, la gente se jubila hoy en promedio a los 63 años. Y considera central mejorar la gestión del BPS, que considera mala.

El régimen de AFAP aún incipiente en los pagos. Foto: EFE
Astori ha reconocido que en algún momento deberá encararse una reforma.. Foto: EFE

También cuestionó la ley, que él votó, que durante el gobierno pasado flexibilizó las causales de retiro. Según él, el gobierno indujo a error porque se incrementó la cantidad de jubilados mucho más de lo estimado inicialmente y eso incidió en las finanzas del sistema. Si bien considera que la reforma no tiene por qué ser aprobada en el primer año del próximo gobierno sí entiende que "no se puede eludir" su tratamiento. Para Abdala debe ponerse la lupa sobre el pago de subsidios por enfermedad o por invalidez que ha crecido a un nivel que llama la atención.

Retrasar retiros.

Julio de Brun, expresidente del Banco Central y asesor del senador colorado José Amorín, cree que hay prisa porque los efectos de los cambios que se adopten demorarán un lustro en percibirse. Resultan necesarios porque la seguridad social es un factor que explica la alta carga tributaria que afecta la competitividad de una economía que está "insinuando una recesión".

Para De Brun sería clave generar incentivos para que la gente se retire tres o cuatro años más tarde lo que hoy lo hace y diseñar mecanismos de jubilación parcial, una posibilidad que hoy existe pero que está muy restringida. A su juicio, también se deben revertir algunos aspectos de lo que denominó "contrarreforma" del ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro, que hizo más laxa la presentación de pruebas para jubilarse, algo que incrementó la cantidad de pasivos.

Para Mario Arizti, asesor del senador blanco, Luis Lacalle Pou, "la edad de retiro y la tasa de reemplazo (el porcentaje del sueldo que pasa a cobrar la persona cuando se jubila cuyo nivel mínimo está hoy en 45%) no son compartimentos estancos y hay que relacionarlos con la nueva realidad del mercado de trabajo". "Lo que debe revertirse es el déficit financiero global sin afectar derechos adquiridos", opinó.

Ana Inés Zerbino, del sector colorado Ciudadanos, de Ernesto Talvi, explicó que el grupo propone que la edad de retiro "deje de ser una decisión política y se base en una fórmula que depende de la expectativa de vida". "Se determinaría en base a tablas de expectativa de vida que se actualizan periódicamente y se le saca el componente político a la decisión que finalmente dificulta y tiende a postergar estas decisiones de manera inconveniente; esto implica cambiar el foco de la edad de retiro a las tasas de reemplazo".

Ciudadanos cree que hay que "darle más flexibilidad a las personas para contemplar las diferentes realidades que puedan tener, retiros parciales, anticipados o postergados de forma de hacer menos traumático el proceso de jubilación porque los sistemas modernos generan incentivos a prolongar la vida activa con estímulos que redundan en beneficios importantes para quien lo hace".

BPS: cada año es mayor la contribución que debe hacer Rentas Generales para que el BPS cumpla con los pagos de jubilaciones. Foto: Fernando Ponzetto
Banco de Previsión Social. Foto: Fernando Ponzetto

"Los desequilibrios en seguridad social no se generan de un día para el otro, por lo tanto el riesgo de colapso no es inminente. De todas maneras deben encararse la reformas en forma urgente ya que los cambios tampoco se dan en forma rápida", explicó Zerbino.

En Brasil encaran una transformación ambiciosa

Brasil es un país que envejece rápidamente y su gobierno presentó el miércoles pasado una propuesta de reforma jubilatoria para disminuir el rojo de la seguridad social. El proyecto, que ahora analizará el Congreso, propone establecer la edad mínima de retiro para las mujeres en 62 años y para los hombres en 65. Para acceder a la jubilación completa las personas deberán contribuir 40 años y se aumenta de 15 a 20 años el tiempo necesario de aportes para recibir los pagos mínimos. El régimen actual permite jubilarse a las mujeres que hayan cotizado 30 años y a los hombres que lo hayan hecho durante 35 sin que haya una edad mínima requerida.

Para Ana Inés Zerbino, asesora del sector colorado Ciudadanos, hay que buscar la flexibilidad. "Estimular la vida activa tiene, entre otros fundamentos, el desmitificar la edad de retiro como un antes y un después; las personas no son productivas a los 60 menos un día y dejan de serlo a los 60 más un día", sostuvo.

Álvaro Forteza entiende que "dado que la gente vive más, el sistema debe ajustarse a través de una combinación de tres tipos posibles de parámetros: aumento de aportes, aumento de edades de retiro y/o reducción de tasas de reemplazo", "La combinación dependerá de estudios detallados, pero parece claro que en Uruguay no hay margen para aumentar aportes, que ya son muy altos", opinó.

Se requieren ajustes de entidad

El asesor del Partido Independiente, Álvaro Forteza, ve el sistema bajo estrés. "El sistema de seguridad social vuelve hoy a enfrentar desafíos en materia de sostenibilidad, a pesar del fuerte aumento que se produjo en la recaudación", considera. "La cobertura en la tercera edad es amplia y los montos de las jubilaciones han aumentado considerablemente en los últimos años, especialmente de las jubilaciones más bajas. El aumento de aportes que se produjo en los años del auge económico no resultó suficiente para equilibrar las cuentas dados los fuertes aumentos de gastos que se produjeron. La información proveniente del BPS y del Ministerio de Economía sugieren que el sistema necesita ajustes de entidad", advierte.

Hacen falta muchos más datos

Para Forteza, falta información para poder diagnosticar adecuadamente al sistema de seguridad social. "Este hecho fue evidente en el último episodio referido al denominado grupo de los cincuentones: el propio Ministerio de Economía tuvo una proyección del déficit asociada a la innovación propuesta (dar la opción de elegir entre el sistema mixto o exclusivamente el de reparto) diferente a la del BPS que hizo suya el Ministerio de Trabajo". No se trata de un episodio menor e ilustra la opacidad en la que estamos con relación a este asunto tan central del punto de vista de la evolución de las finanzas públicas", avisa Forteza. A su juicio, el aumento de las edades míninas no debe ser analizado aisladamente.

Desalentar el retiro temprano

La flexibilización de las condiciones de acceso (disminución de los años de aporte requeridos) probablemente jugó un rol en el aumento del déficit, pero revertirlo no sería aconsejable porque tendría consecuencias negativas para los sectores de menores ingresos, opina Forteza. Una eventual reforma, cree, probablemente debería incluir ajustar a la baja las tasas de reemplazo, particularmente a edades de retiro tempranas e incrementarlas para los retiros más tardíos. "Si tal medida no provocara un aumento de la edad media de retiro, de todos modos contribuiría a la sostenibilidad del sistema porque reduciría los gastos", opina Forteza, que es doctor en Economía.

Visiones sobre ei IASS

pablo abdala | diputado blanco
Pablo Abdala Partido Nacional.
Gradualidad

Hay una campaña para derogar en referéndum el Impuesto a la Asistencia a la Seguridad Social. Abdala se opone a él, pero admite que eliminarlo bruscamente es inviable por lo que recauda. Propone que pueda tener deducciones.

julio de brun | expresidente del banco central
Julio de Brun. Foto: Francisco Flores
Limitación fiscal

Dada la mala situación fiscal no se puede eliminar rápidamente el impuesto, dice de Brun. Podría sí subir su mínimo no imponible y desgravarse algunas pasividades bajas. En un mejor contexto fiscal, se podría pensar en su eliminación.

ana inés zerbino | asesora de ernesto talvi
Ana Inés Zerbino
Grava el ahorro

"Entendemos que el IASS significa una importante contribución al financiamiento del sistema, pero es un impuesto injusto ya que grava el ahorro producto de un ingreso que ya fue gravado al momento de generarse. Apuntaremos a una eliminación gradual"

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados