ALIANZA DE MODERADOS

Seregnistas relanzan espacio para ser la “tercera pata” del FA

La sintonía entre los sectores va mucho más allá de lo electoral; pasa por lo político y programático, ya que se está elaborando un documento de consenso.

El senador del FA, Mario Bergara, en entrevista con El País. Foto: Leonardo Mainé
El senador del FA, Mario Bergara, en entrevista con El País. Foto: Leonardo Mainé

Por ahora no tiene nombre oficial, pero en “pocas semanas” se lanzará la nueva ala seregnista. Se trata de una “tercera pata” del Frente Amplio, una alianza de la que forman parte Fuerza Renovadora, Asamblea Uruguay, Partido Demócrata Cristiano, Movimiento Humanista, Plataforma, Claveles Rojos y la exministra del Interior Daisy Tourné. Aún se dialoga con otros sectores para ampliarla; entre ellos, según supo El País, están la Vertiente Artiguista y el Nuevo Espacio.

El primer acuerdo alcanzado se concretó la semana pasada, cuando aprobaron un comunicado conjunto en respaldo a la candidatura de Fernando Pereira como presidente del Frente Amplio. Pero la sintonía va mucho más allá de lo electoral; pasa por lo político y programático, ya que se está elaborando un documento de consenso.

“Sentimos que era necesaria una mayor confluencia en el accionar político, y el primer paso que se mostró fue sacar una declaración asociada al proceso político electoral camino a la elección del 5 de diciembre”, dijo a El País el senador de Fuerza Renovadora Mario Bergara.

El acuerdo preliminar implicaba apostar a una figura (como la de Fernando Pereira) que no genera una “disputa fratricida”, explicó el legislador. Se buscó evitar lo que sucedió en la presidencia anterior (de Javier Miranda) donde, según Bergara, la conducción “no era potente” porque existía “mucha fragmentación” en los apoyos.

Después de encontrar al candidato, el objetivo pasó a ser sellar las coincidencias programáticas en un documento común y, como broche final, el ala seregnista será presentada “en sociedad” en unas “pocas semanas”. Es decir, antes de las internas de diciembre.

Con esto se busca fortalecer la “tercera pata” dentro del FA (las otras dos están representadas por el Movimiento de Participación Popular y el Partido Comunista con socialistas). “Por razones de proceso político y de renovación, esta ala fue más desperdigada en la última elección, pero ahora apunta a una mayor confluencia. Creo que se fortalece al FA”, consideró Bergara.

La alianza -que reunirá a sectores que suman el 40% de los votos del FA en las últimas elecciones- “no está pensada para debilitar a las otras patas” de la izquierda. “Todas tienen que ser potentes”, aclaró el senador. Según dijo, la lección pasa por dejar de lado perfilismos del pasado en los que “se priorizaron más los intereses sectoriales” que los colectivos.

En tanto, a la interna la nueva corriente funcionará por medio de una “mesa de coordinación” entre los sectores, que abarcará tanto la arena parlamentaria como el accionar en los organismos del FA.

Renovación.

Uno de los puntos centrales de este acuerdo implica la renovación de figuras de liderazgos históricos como el que representó el exministro de Economía Danilo Astori en el Frente Líber Seregni.

“Culminado el proceso electoral se va decantando el nombre de compañeros que quieren ser parte de esta nueva estructura de liderazgos”, señaló Bergara, que hoy es una de las principales figuras dentro de este nuevo bloque, entre los que también están el exdirector de OPP Álvaro García, el exprosecretario de Presidencia Juan Andrés Roballo o el senador José Carlos Mahía.

Fuerza Renovadora ingresó formalmente al FA este año, pero hace dos que se creó, luego de que Bergara renunciara al Banco Central para dedicarse de lleno a la campaña. Se presentó como candidato presidencial y fue electo senador.

Consultado acerca de si se siente el dirigente capaz de continuar el legado de Astori, Bergara respondió: “Le tengo total respeto a la figura de Astori y a Danilo, afecto; pero cada uno tiene su impronta”. “Ni que hablar que el ala seregnista no se refunda, tiene antecedentes ineludibles”, agregó en alusión a lo que fue en su momento el Frente Líber Seregni.

Autocrítica.

En el Congreso del próximo 2 de octubre, el Frente Amplio concluirá su proceso de autocrítica. Para Bergara, la pérdida del gobierno se trató de una “derrota importante” en la que la izquierda perdió votos en distintos segmentos, tanto en la clase media como en los sectores más populares.

Bergara dijo que “es natural y sano” que la clase media “demandara más”, aunque el FA en ese momento “no supo hacer el cambio de chip y dar las respuestas más adecuadas”.

“La autocrítica tiene como centro el entender que habíamos perdido un puente de diálogo con muchos sectores sociales y con sectores del campo, con jóvenes y clase media. El objetivo es recomponer esos vínculos”, concluyó.

“Se lo ve desconcertado y a veces agresivo al gobierno”
El senador del FA, Mario Bergara, en entrevista con El País. Foto: Leonardo Mainé

-¿Se adaptó el Frente a ser oposición?

-Lo veo al FA más potente hoy. Sin dudas la entrega de las 800.000 firmas potenció a la oposición y desconcertó al gobierno. Se los ve desconcertados y a veces agresivos; en la interpelación a Luis Alberto Heber quedó claro. Hubo intervenciones destempladas de quienes no estábamos acostumbrados a ver. Con respecto al referéndum, generaba muchas dudas en la interna del FA que se fuera a llegar.

Prácticamente nadie pensaba que se fuera a lograr. Muchos sectores pensábamos que era más factible ir por el camino corto de la recolección, que eran firmas que se iban a juntar, y después dar la batalla política para llegar al 25% del padrón electoral. La verdad es que me alegro de haberme equivocado.

-¿A qué atribuye que se lograran las firmas?

-La gente firmó o va a votar en el referéndum por múltiples dimensiones. Una son los artículos, pero también incide la percepción de cómo va el gobierno. El gobierno fue erosionándose en la medida en que se nota más el deterioro económico y social, y la pandemia deja de ser el principal foco de atención. También hay hechos puntuales, como el aumento de los combustibles.

-El secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, dijo que esta no será una campaña contra la LUC sino contra el gobierno.

-No es como lo formulamos nosotros. Para nosotros no es ni una elección de medio período, ni hay que votar a favor o en contra del gobierno. Queremos que realmente se deroguen normas negativas para el país en seguridad, educación, vivienda, derechos laborales e inclusión financiera. La seguridad es un tema difícil de discutir, para el gobierno y la oposición, porque en la sociedad no hay un alineamiento perfecto entre los posicionamientos políticos y la perspectiva del problema. Un año y pico del nuevo gobierno mostró que no era soplar y hacer botellas; las cosas no han mejorado sustancialmente. En seguridad hay que ir fino a lo que dice la LUC, no a la discusión genérica del tema. Es un tema complejo. No se resuelve porque se grite más fuerte.

-¿Por qué nombró la inclusión financiera como un aspecto central?

-En materia de inclusión financiera hay cosas escandalosas. Por ejemplo, el tema de que los salarios no se deban pagar por medios electrónicos. Sabemos que eso genera informalidad, evasión. Lo de la libertad financiera es engañoso porque el trabajador pierde libertad.

-¿Piensa que es un camino fácil llegar a la derogación de la LUC?

-No, está claro que el gobierno y la coalición están saliendo a dar batalla, una discusión política que es sana. Va ser ajustado (el resultado), pero soy optimista.

-¿Qué opinión le merece el episodio que terminó con la renuncia del ministro de Turismo Germán Cardoso?

-Si hubo irregularidades hay que denunciarlas, como hizo el FA, y que la Justicia actúe como debe. Me parece que procura ser una cortina de humo el retruque de Cardoso respecto al período anterior.

-El FA habla de recortes en economía, pero la ministra Azucena Arbeleche es una de las que está mejor evaluada en las encuestas. ¿Por qué se da eso?

-No comparamos la gestión con una encuesta. Tenemos una visión crítica de la política económica y de lo que fue la gestión específica de la pandemia. Se debió ayudar más, pero el gobierno siguió priorizando una lógica de recorte, que lo festeja como ahorros. Y en un contexto donde los efectos de estas políticas fueron muy negativos también para la economía, porque la economía uruguaya se estropeó más o igual que los países de vecinos.

-El presidente anunció un posible TLC con China. ¿Comparte este camino?

-Lo que se anuncia son estudios de factibilidad para un acuerdo con China. Bienvenido que el gobierno chino decida dar un paso en esta dirección; lo vemos con buenos ojos. En el gobierno anterior hubo como 16 notas de intercambio entre la cancillería uruguaya y la china. En 2017 se hizo un estudio de factibilidad, o sea que ese proceso lo vivimos. Después quedó en nada, más que nada por el lado chino. Ojalá que avance y haya una perspectiva mejor. Hay que ponderar económica y políticamente beneficiarios y perjudicados.

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