CORONAVIRUS

Salones de fiestas pedirán al Ministerio de Salud Pública que ajuste el protocolo

El gobierno presentó esta semana el protocolo para los locales de fiestas, pero reclaman menos distancia entre las personas en pistas.

Daniel Salinas, ministro de Salud Pública. Foto: Gerardo Pérez
Daniel Salinas. Asociaciones esperan reunión con ministro. Foto: Gerardo Pérez

El gobierno presentó esta semana el protocolo para los locales de fiestas y los trabajadores del sector apuran el paso para presentarle al Ministerio de Salud Pública (MSP) disconformidades y una contrapropuesta para varios de los puntos.

El mayor cuestionamiento de las asociaciones que nuclean a los organizadores de fiestas, eventos y afines apunta a la cantidad de metros requeridos por las autoridades sanitarias para habilitar las pistas de baile.

El protocolo presentado por Isaac Alfie, director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), y Alejandro Irastorza, subsecretario del Ministerio Economía y Finanzas (MEF), a representantes de varias organizaciones del rubro, especifica que una pista de baile al aire libre deberá tener una dimensión que permita que haya siete metros cuadrados por persona. Esta “puede ser bajo carpa, galería techada o gazebos”, y se permite estar allí sin mascarilla.

En cuanto a esto, Javier Abal, presidente de la Asociación de Salones de Fiesta de Uruguay (ASFU) apuntó: “Si los salones deben contar con cinco metros cuadrados por persona y siete metros cuadrados por persona en la pista de baile, necesitamos una superficie de 1.050 metros cuadrados para 150 invitados. O sea, de una cancha como la del estadio”.

La solución propuesta deja fuera de combate a varios locales y, por ende, también a muchos trabajadores de un sector que nuclea a más de 74 rubros, da empleo a unos 50.000 trabajadores y mantiene a unas 150.000 personas, advierte la fuente.

“El protocolo da una luz a la realización de fiestas, pero deja a mucha gente afuera de la posibilidad de trabajar”, manifestó Hugo Nolberque, presidente de la Asociación de Servicios de Fiestas y Eventos del Uruguay (Asfeu).

“Necesitaríamos el Antel Arena para trabajar en una celebración de 100 personas”, graficó quien está convencido que los salones de fiestas deberían ser grandes aliados del gobierno, porque asegura que allí se cumplirán todos los protocolos para evitar contagios por COVID-19, lo que -sostiene- no ocurriría con los establecimientos informales.

Pensado en el MSP.

La esperanza de los representantes del sector es lograr sentarse con el Ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, para ajustar algunas propuestas plasmadas por el protocolo que empezaría a aplicarse a partir del mes de noviembre.

En la mesa de negociación actual hay representantes de ASFU, Asfeu y la Cámara de Empresas de Servicios para Eventos, Fiestas y Afines (Cesefa), entre otros. Organizaciones con una interna compleja que, pese a diferencias, hoy se ven obligadas a trabajar unidas.

A su turno, Matías Ricardi, integrante de Cesefa, vocal de la Asociación Fotógrafos y Videógrafos del Uruguay (Afyvu) y uno de los impulsores de Eventos Socioculturales, remarcó: “No tenemos fuerza porque el sector está muy dividido”.

La coincidencia parece estar en la necesidad de revisar el metraje exigido por las autoridades.

“Queremos que se revean cuestiones que nos parecen ilógicas, nos piden tener siete metros cuadrados para bailar, pero esas mismas personas vinieron juntas en un auto, conviven en la misma casa”, dijo.

Ricardi, organizador del movimiento @eventossocioculturales junto a Carla Bonilla, Pablo Tedesco, Juanjo Vázquez e Ignacio Davies, subrayó la necesidad de desmitificar el concepto de fiestas como “algo malo” o “peligroso”. “Procuramos demostrar la cantidad de trabajadores que se desempeñan en este ámbito. Se estima que cuando se realiza una fiesta de 100 personas, se les da trabajo a 100 personas más”, remató.

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