JORNADA DE VOTACIÓN

Rivera, un bastión colorado contra la “agenda de derechos”

Como en la consulta por el aborto, fue la zona con más apoyo al prerreferéndum sobre la ley trans.

Votación. Durante la zafra electoral, las consultores redistribuyen o incrementan su plantilla de encuestadores.
Foto: Archivo El País.

Uno de cada cuatro riverenses habilitados para votar concurrió el domingo a las urnas para que haya un referéndum que anule la ley trans. Dicho de otro modo: si la consulta popular se hubiese jugado solo en Rivera, ganaban los que apoyaban la consulta sobre la reforma de la ley.

En Salto no hubiese ganado la idea de un referéndum, pero la adhesión fue significativa: 18% votó a favor, el doble que el promedio nacional. ¿Qué ocurre en estos dos departamentos?

Primero, un poco de historia. Hace seis años los uruguayos fueron consultados sobre la posibilidad de que haya un referéndum para abolir la ley que despenalizó el aborto. El resultado global fue muy similar a la consulta del pasado domingo. Y ya entonces Rivera se había destacado como el departamento con mayor intención de avanzar hacia el referéndum: 16,4% de apoyo.

Aquel domingo de junio de 2013, Salto no fue el segundo departamento con más propensión prorreferéndum. Había sido Río Negro con el 12,4%, no muy lejos de los salteños que acompañaron en un 12%. Pero lo curioso es que, entre la consulta del aborto y de la ley trans, coinciden las tendencias territoriales. Algo así como si existiera un Uruguay “conservador”, en la frontera con Brasil y el litoral norte, y otro más “progresista” hacia el sur.

Tras el plebiscito de 1980, el analista político Luis Eduardo González hizo un estudio, departamento por departamento, y concluyó que había un quiebre vinculado a la “modernización del país”. Las ciudades más grandes y modernas, apoyaron el “No” a la reforma constitucional. En las zonas más “rezagadas”, ocurrió lo contrario.

Pero el cientista político Ernesto Nieto, radicado en Salto, duda de que hoy exista una cuestión estructural. “La idea de un Uruguay modernizado y otro no, no cierra tanto. Tampoco la idea de una zona más envejecida y propensa a votar en este tipo de consultas. De hecho en Salto hay en promedio más votantes jóvenes que Soriano o Flores (departamentos en los que hubo menos adhesión al referéndum)”.

Según Nieto, al principio cabría pensar en “un tipo de elector más conservador”. Rivera es el único departamento en el que se mantiene la hegemonía del Partido Colorado y donde esa colectividad no tuvo alternancia en el poder. También allí, el candidato de Cabildo Abierto Guido Manini votó en la interna mejor que todo el Frente Amplio.

Salto, en este sentido, es el otro departamento con fuerza colorada. En las internas, el Partido Colorado fue el que mejor sufragó y solo José Amorín Batlle tuvo casi 10.000 votos gracias al apoyo del exintendente Germán Coutinho.

Pero el politólogo Nieto maneja la hipótesis de que, más que una cuestión político-partidaria, está habiendo “una micropolítica, con redes no tan visibles”. ¿La religión?

El diputado nacionalista por Rivera, Gerardo Amarilla, fue el primer evangélico en llegar al Parlamento, hace dos elecciones. Según él, en su departamento “hay una presencia muy importante de la Iglesia Evangélica, sobre todo la pentecostal”. El legislador y sus pastores allegados estiman que la cantidad de fieles “duplica al promedio nacional”.

En Rivera, a su vez, hubo presencia mediática de pastores y fieles evangélicos argumentando contra la ley trans. Amarilla no es pastor y tampoco “veía que la consulta era la vía para revertir esta normativa”. Pero, una vez que se aprobó el mecanismo, salió públicamente a demostrar su interés en que se anule la ley. Y solo este legislador movilizó en las internas el 60% del electorado en Rivera de Luis Lacalle Pou.

En Salto, dijo Amarilla, “la influencia es más católica”. En ese departamento se asienta la cabeza de la diócesis y el intendente, el frenteamplista Andrés Lima, es un fiel reconocido. De hecho, el jefe de la comuna fue bendecido en su despacho por un pastor brasileño.

Es esa zona del país, a su vez, la que presenta mayor objeción de conciencia de los médicos para practicar la interrupción voluntaria del embarazo (también es alta en Rivera y allí está uno de los médicos que intentó llevar su objeción al ámbito judicial). No solo eso: la ONG Mujer y Salud Uruguay había advertido que en esos departamentos la atención “apenas se garantiza en las capitales departamentales”.

El liceo 1 de Salto fue el escenario, en junio de 2017, de una charla de madres contra el aborto. Aquel encuentro, en el que se mostraron estatuillas de fetos y un folleto con la imagen de la virgen, derivó en la separación del cargo, y apertura de sumario, a la directora del centro educativo.

Pese a esta evidencia, Nieto concluye: “la votación del domingo deja más preguntas que respuestas”.

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