La entrevista del domingo

Richard Read: "En cualquier barrio lo de Leonardo De León es estafa"

Se retiró de la Federación de la Bebida después de militar 36 años en uno de los sindicatos más fuertes. Es frenteamplista, pero no tiene reparos a la hora de criticar al FA por sus políticas asistencialistas y la falta de definición en el plano ético.

Richard Read. Foto: Leonardo Mainé
Richard Read. Foto: Leonardo Mainé

—¿Cómo fue que ingresó a trabajar en la Fábrica Nacional de Cerveza?

—Ingresé en el 77 por concurso. Tenía 24 años. Salí segundo e ingresé como zafrero y quedé efectivo al año. Era administrativo en expedición, entregaba las cargas como administrativo. Ahora, estoy hace años fuera de la producción pero siempre tuve el mismo cargo: empleado administrativo.

—Recientemente se retiró como sindicalista de la Federación de la Bebida ¿Cómo fueron sus inicios?

—Me retiré de la Federación de la Bebida. Sigo en la fábrica de cerveza y soy presidente del sindicato de cerveceros. Entré en una fábrica donde seguía estando en la gente el tema gremial. Había un espíritu de camaradería y allá por el 80 firmamos la comisión por el No en la reforma constitucional y ahí quedó un grupo que luego se constituyó en una comisión de apoyo a detenidos desaparecidos. En el 82 abrimos el sindicato, cuando lo abrimos no había nadie y después se fueron sumando. Hoy el 98,5% de los trabajadores de la fábrica está afiliado.

—¿Había antecedentes en su familia de dirigentes sindicales?

—No, mi padre era un trabajador del transporte afiliado al sindicato, pero de base. Mi madre era limpiadora, limpiaba escuelas y cuidaba enfermos.

—Usted hizo hincapié en la cultura del trabajo durante un discurso el 1º de mayo del 2013. ¿En qué cambió el movimiento sindical después de eso?

—Fue un discurso en la mejor tribuna, en la de los trabajadores. Fue un discurso que además de dar un diagnóstico conocido por todos, trataba de corregir comportamientos, conductas.

Richard Read. Foto: Leonardo Mainé
Foto: Leonardo Mainé

—¿Se puede decir que está olvidada la cultura del trabajo?

—Más que olvidada está descuidada. Está ignorada, olvidada no se olvida nadie. La podés ignorar. Me parece que generó un boom que no tuvo eco, no tuvo continuidad, no tuvo réplica. A los dos años el gobierno identifica el problema y se alarma por la falta de la cultura de trabajo, pero quedó en una declaración. Por lo tanto, creo que al día de hoy el mal persiste.

—¿Ha cambiado mucho el Pit-Cnt desde que entró a la central hasta ahora?

—Tuve la suerte de ser un cofundador del Pit-Cnt (...) Fuimos los que dimos el puntapié de la unificación. Luego hubo períodos de empuje, de lucha de recuperación de Consejo de Salarios. Después vino un receso de diez años donde casi que pretendieron llevarnos al ostracismo con el retiro de los Consejos de Salarios. Luego vino la crisis y sobrevivimos y después el boom con la asunción del Frente Amplio en 2005. Consejos de salarios de vuelta, un montón de derechos postergados aparecen en leyes laborales. Fue uno de los quinquenios más fructíferos de crecimiento de la afiliación triplicando beneficios en los Consejos de Salarios. Luego viene 2010-2015 una meseta donde ya los resultados de los Consejos de Salarios no se estaban dando (...) Este año por ejemplo es el peor momento de las negociaciones colectivas del movimiento sindical. Al día de hoy se laudaron 70% de los grupos, muy pocos lograron estar en el sector dinámico, donde lo que hacen es salvarse de la pérdida del salario real. La inmensa mayoría laudaron por debajo de la inflación y por tanto ya firmaron la rebaja del poder adquisitivo.

—Hay dirigentes de la oposición que dicen que el Pit-Cnt se plegó al gobierno. Y hay quienes dicen que el Pit-Cnt es el brazo sindical del Frente Amplio.

—Sería lamentable. Sería el final del movimiento sindical. Si eso fuera así, porque yo dudo que llegue a ser así, sería el final. La independencia te da la posibilidad de seguir defendiendo las conquistas. Por ejemplo, creo que todo el año que viene hay que preparar a los trabajadores para que a partir del 2 marzo de 2020 estén prontos a salir a defender los derechos adquiridos, las conquistas. Si alguien viene a borrar eso hay que enfrentarlo en la calle, sea quien sea. Los partidos son partidos y actúan de acuerdo a sus intereses. No creo que haya ningún partido que represente a la clase trabajadora, no lo hay.

—¿El Frente hoy por hoy no representa a la clase trabajadora?

—Nunca representó a la clase trabajadora. Representa a un sector de la sociedad y tiene un programa donde muchas cosas se asimilan al de la clase trabajadora, pero no representa a la clase trabajadora.

Richard Read. Foto: Leonardo Mainé
Foto: Leonardo Mainé

—¿Si el FA no estuviera en el gobierno el Pit-Cnt estaría en la calle por los resultados de los Consejos de Salarios?

—Ah, yo creo que sí. No solamente por este tema. Estaríamos en la calle por lo que pasó en Artigas que escracharon a un manifestante subiéndole un prontuario personal. Seguro estaríamos en la calle. Suponete que estamos en el 93 o 97 en un gobierno blanco o colorado (...) Le respondíamos con un paro general y no hacerlo genera dudas sobre si no hay una perdida de independencia de clase.

—¿Existe la independencia de clase dentro del Pit-Cnt?

—Está planteado; que hemos tenido desvíos, hemos tenido. Que hay actitudes que realmente ponen en duda que eso exista, también. Está la dependencia ideológica a nivel internacional. Para mí a esta altura es insostenible bancarme Nicaragua, todas las semanas hay muertos en las calles por protestar. La situación en Venezuela. La gran interrogante de Brasil: ¿la gente votó por (Jair) Bolsonaro o anti-PT? Si seguimos tapando el sol con un dedo seguramente nos vamos a equivocar.

—¿Como frenteamplista se siente orgulloso del gobierno de Tabaré Vázquez?

—No, para nada. Siento mucha vergüenza de la fuerza política, tristeza y rabia.

—¿A qué se refiere?

—Que aborden dentro de unos días en un Plenario las definiciones de la comisión de ética del Frente es un poco tarde. Dejaron pasar la fruta, ya se pudrió. Hay temas de gente que falleció hace dos años y van a juzgar gente que se fue hace un año. Pero además lo interesante de esto es que se publicó en estos días y no es casualidad, que sale el expediente un día después del Congreso. Hay una intención política, acá nadie mea agua bendita y no digan que fue el Plan Atlanta y la prensa maquiavélica (...) Un fiscal con un tecnicismo jurídico deja muerto el proceso sobre este hombre (Leonardo) De León porque nadie denunció. Si yo tengo una empresa y pongo a alguien de gerente y me entero que a ese gerente le dan un viático para viajar en dinero y además tiene una tarjeta corporativa y utiliza la tarjeta y se queda con la plata del viático: ¿lo sigo sosteniendo de gerente? ¿No lo denuncio? Le tengo que rendir cuenta a los accionistas y en este caso el accionista es el contribuyente. ¿Ancap no denunció eso? ¿Le da lo mismo que un gerente lo curre? Y luego se escuchan comentarios: dicen vamos a tratar de convencerlo que dé un paso al costado. ¡No, tenés que echarlos!.

—¿Plantea echar a Raúl Sendic y De León del Frente Amplio?

—Más concretamente a De León. Lo otro es una falta grave, pero lo de De León es más claro. Le daban plata y tenía una tarjeta. Gastaba con la tarjeta y se quedaba con la plata. Paga dos veces el viático. En cualquier barrio eso es estafa.

Raúl Sendic. Foto: Fernando Ponzetto
Raúl Sendic. Foto: Fernando Ponzetto

—Vázquez afirmó que se podía "meter la pata" pero no "la mano en la lata" y si la metían se la cortaban. ¿Hay que aplicarlo?

—¿Debe haber manos tiradas por todos lados, no? (Risas). Metieron la mano en la lata. Para un gasto tener un viático y tener una tarjeta es duplicar el gasto. ¿Y los responsables de la gestión, los dueños de ALUR que era en el 98% Ancap se dejaron estafar? Entonces son unos ineptos.

—¿Se siente seguro en Uruguay?

—Creo que hay un problema de seguridad latinoamericano. El tema inseguridad en otros lugares es mucho peor que acá. Acá hay un problema de seguridad, no es una sensación térmica. Obviamente si vos un delito lo repetís 30 veces en televisión en media hora, genera una situación psicológica de temor. También hay eso. Hay inseguridad, hay delito violento y hay una sociedad más violenta. Y hay sectores de la sociedad que han quedado fuera de la mano del Estado. Sálvense quien pueda. Hay barrios que están muy complicados y que después de muchos años el gobierno actúa, por ejemplo en el caso de Los Palomares y derrumba ese búnker que había ahí. Hace 15 años que estaba y ha habido por parte del gobierno, inversión en cuestiones que para mí no han sido prioritarias como izquierda.

—¿Por ejemplo?

—Yo no invertiría US$ 100 millones en el Antel Arena. No discuto Antel Arena sí o no. Qué lindo que está o no. Está precioso. Debe ser la envidia de los Chicago Bulls de venir a jugar la final de la NBA acá. La izquierda debe pasar por un proceso donde los resultados sean dejarle más calidad de vida a la gente. Levantar el nivel educativo, sacarlo de la marginalidad, darle calidad de vida a la sociedad junto con valores. Con esa plata, o con mucho menos, se podría resolver la calidad de vida de mucha gente que vive en situación marginal. Creo que son prioridades y eso define si sos de izquierda o más o menos.

—¿Fallaron las políticas sociales?

—Claro, no tengo ninguna duda. Que tengas que comenzar con asistencialismo, es así. Un niño que no come o está mal alimentado tiene un problema neurológico importante. Si esos niños siguen creciendo con desnutrición y viviendo hacinados en un dos por dos, ausentes de educación y de contención familiar, viven en la violencia. (…) Hay que darle de comer sí, pero después hay que enseñarle a pescar.

—¿Faltó eso?

—Faltó eso sin lugar a dudas. Se pecó de asistencialismo. Está bien un año, dos años, tres años, ¿15?

—¿Alguna vez pensó en abandonar el Frente Amplio?

—El FA tiene un programa, al cual yo adhiero. Tiene una definición política ideológica, a la que adhiero. No encuentro referentes similares en otra fuerza política. Lo que no me siento identificado con esta conducción.

Richard Read. Foto: Leonardo Mainé
Foto: Leonardo Mainé

—¿Por qué no incursiona en política?

—Porque para meterme en política como meterme en el sindicato debo tener muchas ganas, sentirme entusiasmado. Estoy muy triste, avergonzado por lo que está pasando.

La renuncia de Bonomi y oportunismo

Tanto la senadora Mónica Xavier como el precandidato Daniel Martínez señalaron que el relevo del ministro del Interior Eduardo Bonomi hubiera sido bueno. ¿Coincide con este punto de vista?

—Coincido con la definición y tengo mis diferencias en los tiempos. Eso no es para diciembre del 2018, es para haberlo dicho en el 2017 o antes. ¿Por qué no lo dijeron antes? ¿O se dieron cuenta ahora? Las cercanía electoral está sacándose de encima a los ahuyentavotos. ¿Cuánto de sincero tiene esta expresión? Y hablo desde el punto de vista político y no personal. ¿No tiene algo de oportunismo? ¿O descubrimos esto ahora? ¿Hasta dónde tiene un grado de oportunismo la solicitud de que Bonomi renuncie hoy? Que tampoco resuelve nada. No pasa por Bonomi sí o no. Si la renuncia resolviera el tema de seguridad, renunciá Bonomi. No creo que la renuncia de Bonomi resuelva esto.

—¿Ha sido víctima de alguna rapiña?

—Por suerte, hasta ahora no. Sí a mi mujer, la tiraron en el suelo y la robaron desde una moto. Se sabe que no recuperás nada y sale barata porque otros salieron lastimados. Como cualquier reacción inmediata genera temor e impotencia.

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