REGULACIÓN DE CONSUMO 

Quieren aprobar ley de control al alcohol antes de fin de año

La ley pedida por el presidente es la prioridad del oficialismo para cerrar el año legislativo.

Persona toma alcohol. Foto: AP
La iniciativa para controlar el consumo de alcohol no tendrá en Diputados el apoyo el Partido Independiente. Foto: AP

Será el último acto gesto con la administración del presidente Tabaré Vázquez, que terminará su gobierno en febrero. Antes de fin de año es propósito de la bancada parlamentaria del Frente Amplio aprobar la ley que establece una serie de controles sobre el consumo problemático del alcohol.

Luego de pasar dos años y tres meses en el Parlamento, el proyecto que establece controles estatales sobre el consumo y regula disposiciones al respecto parece encaminado a ser sancionado, aunque con menos apoyo del esperado.

La bancada del Partido Independiente (PI) anunció que no apoyará la iniciativa porque, según dijo el diputado Daniel Radío, el Frente Amplio tiene “un capricho” por aprobarla de apuro.

El proyecto del gobierno, enviado por Vázquez al Parlamento a mediados de 2017, fue aprobado el 2 de julio en el Senado. Ese día tuvo el apoyo de la bancada del Frente Amplio y de la senadora blanca Verónica Alonso. Pero entonces se dijo que debería ser modificado.

La iniciativa tiene 39 artículos y es una versión abreviada del proyecto que originalmente enviara el Ejecutivo al Parlamento. Cuenta con siete capítulos, entre los que se establecen disposiciones generales, el registro de vendedores, limitaciones en la venta y ofrecimiento, la regulación de la publicidad y la fiscalización, infracciones y un régimen de sanciones.

Según establece la iniciativa, para vender bebidas alcohólicas se necesitará un permiso especial y se mantiene la prohibición de vender en autoservicios entre las 12 de la noche y las seis de la mañana. En las disposiciones generales se explica que la ley tiene como fin “contribuir a gestionar los riesgos y prevenir los daños asociados al consumo problemático de bebidas alcohólicas”.

Apuro para aprobar la ley 

En la última reunión de la comisión de Adicciones de la Cámara de Representantes, el diputado Radío dijo haberse enterado en ese momento del “apuro” por aprobar el proyecto. “Francamente, me parece que así no se hacen las cosas, menos con un proyecto de esta magnitud”, protestó.

Y entonces, dijo que su bancada no lo acompañará. “Anuncio que no vamos a votar esta iniciativa (en la comisión); tampoco la votaremos en sala. Es una lástima que un proyecto de esta magnitud se apruebe solo por capricho del oficialismo”, sostuvo Radío.

Agregó que “es un capricho. Hasta ahora, la decisión era seguir discutiendo y avanzando. Todos estábamos contestes en legislar en esta materia. Es una lástima. Me parece que lo que vamos a hacer es un mamarracho desde el punto de vista legislativo. Así no se hacen las cosas”, subrayó.

Pero la decisión de la bancada del Frente Amplio está tomada, y la diputada Susana Andrade, coordinadora, tiene el proyecto en su agenda. Radío insistió y le añadió un condimento electoral: “Es muy triste; se quiere aprobar esta iniciativa aprovechando una mayoría circunstancial que durará unos meses más y en poco tiempo terminaremos teniendo otra legislación. ¡Y solo por darse el gusto! Reitero que esto es un mamarracho desde el punto de vista legislativo. Es una lástima, porque podríamos haber hecho mejor las cosas y podríamos haber llegado a acuerdos”.

En la reunión, el presidente de la comisión de Adicciones, diputado Luis Gallo (FA), admitió que puede entender la molestia del diputado Radío, aunque con cierta crítica hacia él. “También entiendo las responsabilidades que tienen el gobierno y el Poder Ejecutivo en trabajar con compromiso en un proyecto de ley. Trabajamos durante cuatro años para llegar a grandes consensos y hace dos años y tres meses que este proyecto de ley está en el Parlamento”.

“Tampoco es responsabilidad nuestra que el tratamiento en el Senado se haya demorado. La verdad es que debe haber comunicación entre las bancadas. Yo sabía cuáles eran las dificultades que se iban presentando con respecto a este proyecto porque cada tanto tiempo me informaba en la bancada de senadores; no me tomó por sorpresa”, señaló el legislador oficialista.

La cerveza y el fernet: el ingreso

En la última reunión de la comisión de Diputados sobre Adicciones, el presidente de la Distribuidora Uruguaya de Bebidas (Nafirey S.A.) Gustavo Rodríguez aseguró que los menores ingresan al consumo de alcohol “por la cerveza”, bebida que está subsidiada con unos US$ 15 millones anuales por el gobierno. “En 2013, entre cerveza y vino barato -vino suelto- se vendieron 150 millones de litros, y 120 millones fueron de cerveza. Por otro lado, entre las bebidas destiladas -whisky, grappamiel, vodka-, tal vez se vendieran 10 millones. Estoy hablando de 150 millones y de 10 millones. No obstante ello, la cerveza está subsidiada por el Estado, y ese año el subsidio costó US$ 15 millones”, dijo ante los legisladores. “La bebida que más creció, exponencialmente, en el rubro de bebidas alcohólicas, obviamente, no estoy hablando de las cervezas, sino de las bebidas destiladas, es el fernet”. “Ningún joven entra al alcohol por tomar un vaso de whisky porque después que lo prueba, no toma por un mes ya que queda muerto; entra por la cerveza. La cerveza está subsidiada; eso es algo que no entiendo”, aseguró.

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