PLANTEOS ELECTORALES

Desde prohibir despidos a eliminar el Senado, lo que proponen los radicales de izquierda

¿Qué tienen en común estos planteos? Están en las plataformas de los partidos políticos a la izquierda del Frente Amplio. Es decir, los llamados radicales.

Dicen mantener los viejos postulados de la izquierda, aquellos que el FA también tenía antes de llegar al poder en 2004, cuando Vázquez ganó las elecciones. Foto: Archivo El País
Dicen mantener los viejos postulados de la izquierda, aquellos que el FA también tenía antes de llegar al poder en 2004. Foto: Archivo El País

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Eliminar el Senado, romper con el FMI, prohibir los despidos y establecer la "inamovilidad" en las empresas privadas, obligar a las empresas a instalar guarderías gratuitas, eliminar el IRPF y expropiar las viviendas desocupadas. Algunos más radicales y utópicos que otros, ¿qué tienen en común estos planteos? Están en las plataformas de los partidos políticos a la izquierda del Frente Amplio. Es decir, los llamados radicales. Se trata de Unidad Popular, el Partido Ecologista Radical Intransigente (PERI) encabezado por el polémico ingeniero y productor rural César Vega, y el trotskista Partido de los Trabajadores.

Vega camina por su campo en Punta Espinillo y cuenta que hoy el partido tiene unos 100 militantes firmes. Él es un exvotante frenteamplista que se cansó y hace unos años decidió abrir trinchera aparte. El PERI fue la gran sorpresa de la elección pasada: alcanzó 17.835 votos y arañó una banca en la Cámara de Diputados.

"Nosotros vamos a plebiscitar todo, eso es revolucionario", avisa Vega, quien es conocido por un discurso bastante radical y directo. Luego explica una a una sus principales propuestas.

Dice que ya es hora de eliminar el Senado, una medida que considera justa y una buena señal de austeridad. El PERI también propone eliminar los cargos de alcalde en Montevideo y las ciudades grandes del interior, "solo son necesarios en los pueblos". Es más, plantea reducir un 10% los cargos de funcionarios públicos en cinco años. "Hay que sacar al que no labura", afirma Vega.

En la misma línea de ahorro en el Estado, el PERI quiere cerrar el Mides, que considera "un antro del Partido Comunista", donde además "las oenegés manejan el dinero como si fuera de ellos". Así lo explica Vega: "Hay que cerrarlo y pasar todo al BPS porque es un gasto de 360 millones de dólares por año. Hay una cantidad de dinero que es pura burocracia".

César Vega, del PERI. Foto: Archivo El País
César Vega, del PERI. Foto: Archivo El País

El PERI también quiere llevar el salario mínimo a 25.000 pesos y, además, que el sueldo máximo que pague el Estado sea diez veces el salario mínimo, por lo que el máximo sería de 250.000 pesos. "La situación económica del país es lamentable. Si no tomás esas medidas, fuiste", asegura.

Vega sueña con plantaciones de hasta 10.000 hectáreas de ajo o yerba mate, lo que a su juicio daría miles de puestos de trabajo. "Si Juan Lacaze dice que va a plantar yerba mate, le sacás impuestos, pero solo por un tiempo", afirma.

El PERI no habla de reforma agraria, sino de un paquete de leyes para el fomento agrario. Y una de las primeras medidas es poner las tierras de Colonización "al servicio de la producción nacional: esto es, revisar "de punta a punta" todos los arrendatarios de Colonización, porque "a un tipo que le das 300 hectáreas de Colonización le das un millón de dólares".

¿Y qué proponen a nivel de seguridad? Que los presos trabajen dentro de las cárceles hasta ocho horas por día de lunes a viernes. Además, cadena perpetua en casos de violaciones a niños y adolescentes hasta 15 años, ancianos y muerte a sangre fría y sicariato.

—¿O sea que en esto está de acuerdo con la reforma de Jorge Larrañaga?

—Totalmente, pero solo en eso —responde y se ríe.

—¿Y sobre los militares patrullando las calles?

—El patrullaje es labor de la Policía. El militar debe estar fijo en lugares. Eso sí, nosotros no queremos militares tomando mate en los cuarteles, deben cumplir una función social permanente. Hay muchas cosas para hacer a nivel de limpieza y orden. También en vigilancia de plazas y cajeros automáticos, en algo deben trabajar.

Chau despidos.

Rafael Fernández ya sabe lo que es ser candidato a presidente: está será su cuarta elección por el Partido de los Trabajadores (PT). Atiende a El País mientras sale de su casa y camina rumbo a la parada para ir a su trabajo, en el Banco de Seguros. Y cuenta que el PT quiere un salario mínimo de 40.000 pesos, "apenas media canasta familiar".

Fernández dice que el problema de fondo es que hay que pasar a otro régimen social. "Estamos entrampados en un régimen social en el cual, si no es rentable para una empresa, no se produce, aunque haya gente que necesite los bienes y mano de obra desocupada", afirma.

Por eso, proponen la reducción de la jornada laboral sin rebaja salarial, instalar guarderías gratuitas en todos los lugares de trabajo y estudio ("cualquier empresa con cierta dimensión debe tener guardería propia o pagarle una partida al trabajador en el caso de las pequeñas)" y la "prohibición" de los despidos.

—¿Es posible eso?

—Sí, hay que parar la mano con la reestructura de las empresas que perjudican a los trabajadores, a merced de sus intereses.

—¿Entonces es literal que quieren prohibir los despidos?

—Puede serlo, aunque es verdad que es una medida que atenta contra el sistema capitalista. Pero en las empresas públicas ya existe el concepto de inamovilidad: salvo que hayas cometido una falta, no te pueden echar. ¿Por qué no lo podemos implementar en las privadas también?, —pregunta Fernández.

Sin impuestos.

La Unidad Popular es una alianza de varios grupos, en su mayoría escindidos del Frente Amplio, como el Movimiento 26 de marzo, el Partido Comunista Revolucionario, el Movimiento de Defensa de los Jubilados, el Movimiento Avanzar, el Partido Humanista, Compromiso Socialista y Cabildo Abierto Artiguista.

Su único diputado, Eduardo Rubio, hace un alto en una movida jornada legislativa y cuenta que ellos proponen eliminar el IASS y el IRPF, establecer el control de precios, y eliminar el secreto bancario como freno al lavado de activos.

Hubo 620.471 personas que tuvieron en 2017 ingresos menores al primer nivel de aportación, esto es $ 25.277. Foto: F. Ponzetto
Foto: F. Ponzetto

En la plataforma de Unidad Popular también está la eliminación del Senado y la expropiación de viviendas desocupadas, dos planteos histórico de la izquierda. Rubio afirma que "en un país donde faltan 80.000 viviendas no es admisible tener manzanas enteras con predios abandonados". Después aclara que con eso no se viola "la sacrosanta propiedad privada" y apunta: "Una casa sin nadie adentro es un insulto a las necesidades de la gente".

También levantan la bandera de la reforma agraria: la plataforma electoral plantea expropiar las tierras de 2.000 hectáreas y más índice Coneat 100 y las que están en manos de extranjeros. Dicen que hoy hay latifundios de 250.000 o 300.000 hectáreas.

—Algunos pueden decir que ese es un planteo de otra época, de la década del 60 por ejemplo.

—Le digo que mucho más viejo es el latifundio —dice Rubio—. Lo vigente acá es el neocolonialismo, el atraso más grande. Que vengan los grandes capitales transnacionales y se apropien de la tierra, de los recursos naturales, expulsen a la gente del campo, es viejísimo. Es anterior a Artigas.

"No se van todos los capitales, minga"

El Partido Ecologista Radical Intransigente de César Vega proyecta un impuesto a la riqueza personal. "En Europa ya se hace", dice Vega, ingeniero y productor rural. "Que todo lo que valga hasta 30.000 dólares pague poco o nada, pero de ahí para arriba se pague bastante. No puede ser que autos de altísima gama, yates o aviones hoy paguen la nada", afirma. También propone un impuesto a los depósitos bancarios: "No hay que tener miedo. Y no se van todos los capitales, minga".

¿Hoy es posible desconocer la deuda externa?

La plataforma de Unidad Popular para estas elecciones propone en su primer punto suspender los pagos de la deuda pública global con auditoría y participación social de su ejecución. También, la ruptura con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los demás organismos con los que se han firmado acuerdos.

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Fondo Monetario Internacional. Foto: Archivo El País.

¿Es posible cumplir eso en la práctica sin quedar afuera del mundo? "La propuesta nuestra es andar otro camino del que anduvimos hasta ahora, en un esquema de poder económico sometido al capital financiero y las multinacionales, que nos dio el resultado que tenemos", responde el diputado Eduardo Rubio. Y luego agrega: "La deuda no ha parado de crecer desde la salida de la dictadura y tenemos duda de no haberla pagado ya un par de veces. Como pasa con los deudores del Banco Hipotecario, que pagan tres veces la casa. Hay que ver la legitimidad de la deuda. Entonces, lo que sea deuda legítima la pagamos. La que no es legítima, no la pagamos".

Más o menos lo mismo plantea el Partido de los Trabajadores (PT). Proponen la anulación de todos los contratos que establecen jurisdicción y arbitraje fuera del país, la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda externa. El candidato del PT, Rafael Fernández, asegura que hay experiencias históricas que muestran que se puede. "En Islandia hubo un plebiscito, se aprobó y no se vino abajo el país. Pero aparte hubo transformaciones políticas grandes, asociadas a procesos revolucionarios, donde se desconoció la deuda externa y no fue el fin del mundo".

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