FUTURO GOBIERNO

Pablo Mieres: “Luis Lacalle Pou está tomando buenas decisiones”

Además, el futuro ministro de Trabajo y Seguridad Social en entrevista con El País reconoce que el Partido Independiente y Cabildo Abierto representan las dos puntas de la coalición. 

Pablo Mieres, futuro ministro de Trabajo y Seguridad Social. Foto: Leonardo Mainé.
Pablo Mieres, futuro ministro de Trabajo y Seguridad Social. Foto: Leonardo Mainé.

Titular del único partido que se identifica con la izquierda dentro de la coalición de gobierno, asegura que se siente “muy cómodo” trabajando dentro del acuerdo firmado. No obstante, aclara que no se está formando una nueva fuerza política. Al mismo tiempo, reconoce que el Partido Independiente y Cabildo Abierto representan las dos puntas de la coalición. Se prepara para dirigir el proceso de diálogo por la reforma de la seguridad social.

-Dicen que la principal tarea de los ministros de Trabajo es defender la política económica del gobierno ante los sindicatos. ¿Cómo se lleva con la futura ministra de Economía?

-Yo creo que la principal tarea de un ministro de Trabajo es ayudar a que haya entendimiento entre las partes y que se produzcan acuerdos entre empleadores y trabajadores con equilibrio, ecuanimidad y equidad. Nuestra principal misión es que el péndulo esté en el medio y que las partes sientan que somos confiables. Ha habido cuestionamientos sobre la gestión de estos últimos años por parte de los empresarios y en los años ‘90 también las hubo por parte de los sindicatos. Con respecto a la relación con la ministra de Economía, es excelente. Tenemos buena sintonía, hay buen diálogo. Me parece que es una persona con gran profesionalismo y una capacidad humana que es muy valiosa en el cargo de ministro de Economía.

-Como ministro no va a poder contradecir la gestión de Economía.

-Está claro que tiene que haber una sintonía, un diálogo, en momentos en que la economía uruguaya se enfrenta a desafíos importantes dónde hay algunos desajustes en los equilibrios macroeconómicos que hay que corregir. Obviamente la sintonía entre Economía y Trabajo tiene que estar. Habrá que tomar en cuenta las pautas que el equipo económico tendrá que establecer a los efectos de que nos posicionemos en esa zona. De alguna manera la política salarial es parte de la política económica. Por tanto, tenemos que estar alineados.

- ¿Cuál es el valor a defender en esos tiempos complicados que avizora?

- El empleo. Sin ninguna duda. En eso hay sintonía con el Pit-Cnt y las cámaras. El trabajador al que hay que acompañar más es el que no tiene empleo o trabajo precario. La política de empleo es central, en ella espero contar con el apoyo de trabajadores y empleadores. Los trabajadores más débiles son los que no están organizados. Son los que piden trabajo y muchos de ellos ya dejaron la búsqueda. De esos tenemos que hacernos cargo. El Inefop y la Dirección Nacional de Empleo van a ser una pata relevante en el Ministerio.

-El miércoles se reunió la Mesa Representativa del Pit-Cnt. Concurrieron 250 delegados de todo el país. Cada uno de ellos criticó la ley de urgencia. ¿Con qué panorama se espera encontrar en marzo?

-Hay que dialogar, este es un borrador y habrá cosas que podrán permanecer y otras que serán objeto de correcciones según surja de los partidos que integramos la coalición. Nos vamos a reunir con COFE, el Pit-Cnt y las cámaras. Tomaremos nota y transmitiremos al presidente y su equipo los planteos y reclamos. En algunos casos no habrá acuerdos. Es como lo que pasó con la ocupación de los lugares de trabajo. Habíamos advertido que se iba a producir una modificación en la normativa, lo dijimos en la campaña. Al Pit-Cnt no le gusta pero ya lo sabía.

- Desde que se conoció el resultado electoral las cámaras empresariales han hablado poco. Algunos de sus principales referentes apuntan a que los temas laborales están en segundo plano y que apuntan a las reformas estructurales. ¿Cómo se puede conducir el diálogo con el sector empleador?

-Es claro que desde el mundo empresarial lo que se reclama es una mejora de la competitividad. Y tienen razón. Hay problemas de costos de producción que afectan el desarrollo del sector productivo. Eso tiene como variables fundamentales el costo del Estado, tarifas e impuestos, y apertura del Uruguay al mundo. Esas cosas están más relacionadas con las carteras de Economía y Relaciones Exteriores. Hay que generar condiciones mejores para la producción. Para eso la reforma de las empresas públicas y la posibilidad de abatir el peso de las tarifas es un objetivo que tenemos planteado en el acuerdo de la coalición desde el principio. La reforma de la seguridad social sí está vinculada a lo nuestro. Va a tener impactos de largo plazo, será el resultado de un diálogo que va a comenzar en la segunda mitad del año cuando se establezca la comisión de expertos. La idea es que sea una política de Estado. Si es posible iniciar el trámite parlamentario en el año 2021, mejor. Cuanto más temprano en el ciclo se hagan las reformas es mejor, así hay más posibilidades de entendimiento.

Pablo Mieres, futuro ministro de Trabajo y Seguridad Social. Foto: Leonardo Mainé.
Pablo Mieres, futuro ministro de Trabajo y Seguridad Social. Foto: Leonardo Mainé.

-¿Qué no estaría dispuesto a aceptar en la reforma de la seguridad social?

-Hay que estar muy abiertos porque tenemos un problema muy serio.

-¿Aceptaría si alguien le propone llevar la jubilación a los 70 años? ¿Cuál es el límite político?

-Por supuesto, debe haber muchos límites políticos. Los números de la seguridad social se deterioraron muy significativamente en estos años con las decisiones que se tomaron en los gobiernos del Frente Amplio que afectaron mucho los números del Banco de Previsión Social.

-¿El problema fue la solución para los “cincuentones”?

-Lo dice (Danilo) Astori: la decisión para los cincuentones fue la más cara de todas las que estaban arriba de la mesa. Ahí hubo una pulseada entre los ministros Murro y Astori sobre cuál era la solución para una injusticia y se eligió la que le saldrá más cara al Estado. El cambio en el sistema de las certificaciones médicas las multiplicó por cuatro. Es como si los uruguayos de golpe nos hubiéramos enfermado mucho más. Hay un cambio de reglas que generó un gasto mayor en las licencias médicas. Más atrás en el tiempo, en la reforma del año 2008, se modificó la edad para jubilarse y costó seis veces más de lo que se le dijo al Parlamento. Por todo esto necesitamos una reforma.

- Si no se hace nada por el Banco de Previsión Social ¿qué pasa?

-Es insostenible el déficit. El estado va a tener que poner cada vez más plata de Rentas Generales, léase recaudación tributaria, para pagar las jubilaciones. No se va a aumentar impuestos por lo que hay que corregir el sistema.

- Hablemos de política. Acaba de renunciar a la presidencia del Partido Independiente. ¿Qué le dejan estos 15 años?

-Muchas satisfacciones. Construir un partido de centro izquierda que levantó la bandera de un espacio político que había tenido algunos antecedentes, las figuras de Hugo Batalla y Juan Pablo Terra son las figuras referentes de un camino que comenzó a principios de los 80 y se constituyó en una alternativa que se separa del Frente Amplio y de los partidos tradicionales. Veníamos creciendo y tuvimos un contraste electoral en octubre. Habrá que analizarlo con tranquilidad.

-¿Qué rol va a tener Gerardo Sotelo después de los incidentes de la candidatura?

-Gerardo se incorporó al partido en julio, ha sido un aporte muy valioso. Es una figura de enormes cualidades, es un amigo de toda la vida. Sin dudas tiene un lugar de importancia en el partido. Veremos qué termina sucediendo con Gerardo en cuanto a sus responsabilidades. Por ahora participa en la conducción del partido.

-El vínculo entre el Partido Independiente y Cabildo Abierto tiene ciertas dificultades. ¿Cuál es el problema de fondo?

-Se ha hecho mucho ruido con respecto a eso. Hay diferencias ideológicas que son lógicas. Nuestro partido es de centro izquierda y Cabildo tiende a ser un partido ubicado más a la derecha. Estamos en espacios ideológicos diferentes. En la campaña hubo chisporroteos pero también hubo con otros miembros de la coalición. Estamos compitiendo y el tironeo es inevitable. Somos las dos puntas de la coalición. Yo le quito importancia desde lo político. El movimiento se demuestra andando. Hay un documento y el PI se siente cómodo con esos contenidos programáticos y estamos compartiendo sobre la base de un programa común.

-Mucha gente de izquierda interpreta el triunfo de Lacalle Pou como un avance de la derecha. ¿Usted qué dice a eso desde un partido que se define de centro izquierda?

- Para nada, esa es una simplificación. Lo que entra es una alternancia de un gobierno que si se lee el documento “Compromiso con el país” es absolutamente suscribible para un partido de izquierda. Acá hay un problema de agotamiento tras 15 años de un gobierno con mayoría absoluta que no estaba respondiendo a los principales problemas que el país tenía pendientes: seguridad, educación, reforma del Estado, apertura del Uruguay al mundo. En este último período de gobierno demostró su agotamiento. El debate era entre continuidad y cambio, no tanto entre izquierda y derecha. El cambio que se viene, en la ley de urgencia, va en el sentido de controlar que no haya una gestión de gobierno que sea exageradamente discrecional. Hubo problemas con el manejo antojadizo. La reducción de causales para esquivar las licitaciones es una línea de transparencia. La reforma educativa, ¡qué va a ser de derecha! Al contrario, es una reforma hacia adelante, es para poner al día la educación del país y para que los estudiantes más débiles tengan la posibilidad de tener éxito en el trayecto educativo y no que queden en el camino aumentando la desigualdad como ha ocurrido. Mucho de lo que se va a impulsar en estos años va en una dirección de progreso, para no decir progresista. Se van a recuperar derechos y desarrollo. No se van a tocar los derechos adquiridos a lo largo de estos años, eso es un compromiso.

-¿Va a ser ministro los cinco años?

-¿Quién sabe? Uno pretende hacer lo mejor. Si nos va bien seguiremos en el ejercicio del cargo hasta que el presidente lo diga, tal como está previsto en la Constitución. Lacalle Pou quiere retomar la figura del acuerdo ministerial, me parece muy bueno. Es algo que se perdió en los tres gobiernos del Frente Amplio. La dinámica del Poder Ejecutivo desde el año 2005 es de Consejo de Ministros, creo que ahí se pierde mucho lo que es un trabajo del presidente que es el diálogo en profundidad y en detalle con cada ministro. Cada ministro tiene un mundo de temas y cuando se funciona únicamente en Consejo de Ministros se tratan dos o tres temas de lo contrario sería una reunión interminable.

Se necesita acción y velocidad.

-¿Quién es el interlocutor del Frente ante la coalición?

-Tendrán sus líos pero recibieron el 39% de los votos, es claro que hay que hablar con ellos. Está muy bien que Lacalle Pou mantenga algo que es un dato de la matriz democrática uruguaya: la coparticipación. En el año 2010 Mujica retoma la tradición y después Vázquez la sigue. Lacalle Pou la mantiene y eso está muy bien, está tomando decisiones muy acertadas, la primera es dar a conocer el borrador de la ley de urgencia un mes y medio antes de que empiece a ejercer el gobierno. Es un gesto de democracia muy profundo.

-No hay un ámbito de diálogo entre los miembros de la coalición. El vínculo es uno a uno con el presidente electo.

- Es verdad, es una peculiaridad. El presidente electo es el constructor, el que ha mantenido el diálogo bilateral. Con la ley de urgencia se mantuvo. Esto no es la creación de una nueva fuerza política, cada partido tiene su identidad, su ideología y sus proyectos, no es necesario construir una estructura que se convierta en burocracia que demore las decisiones. Este gobierno necesita acción y velocidad de respuesta, cuanto menos estructura burocrática, mejor.

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