LA COLUMNA DE PEPEPREGUNTÓN

La orden

El Tribunal de Apelaciones condenó a Fernando Lorenzo y Fernando Calloia, por el papel de ambos en la concesión del controvertido aval extendido a la empresa Cosmo para participar (y ganar, como único interesado) la inolvidable subasta de los siete aviones de la ex Pluna.

La Justicia ha vuelto a hablar, con singular crudeza, respecto de la responsabilidad que ambos exfuncionarios tuvieron en el recordado affaire. No han faltado los que, desde el astorismo, salieran a defender a Lorenzo y a Calloia como antes, desde ese mismo sector, se defendió a Juan Carlos Bengoa. Después de todo, si la 711 defendió al ex vicepresidente Raúl Sendic y el MPP apoya al exdiputado Daniel Placeres, ¿por qué no habría Asamblea Uruguay (esta vez sin caravana, porque la nafta está cara) de sacar la cara por aquellos dos hombres de confianza del entonces vicepresidente Danilo Astori?

Lo que el nuevo pronunciamiento judicial no ha alcanzado a aclarar es por qué un buen día, como por arte de magia, a un buen ministro de Economía como Lorenzo y a un destacado presidente del Banco República como Calloia les apareció, de golpe, el impulso irrefrenable de llevarse puestas las normas, de saltearse todos los controles y de hacer lo que cualquiera de los dos, como hombres inteligentes que son, sabían que no debía hacerse.

¿Qué les pasó? ¿Por qué hicieron lo que no debían y asumieron todos los riesgos que hoy les lleva a esta condena penal?

¿Buscaban Lorenzo y Calloia un beneficio económico personal? No lo parece. Ni el Partido Nacional, que fue quien llevó en su momento este escándalo a la Justicia, insinuó nunca que estos dos exfuncionarios se hayan quedado con un peso por este mamarracho.

¿Y entonces? ¿Por qué lo hicieron?

¿Es que alguien les dijo que hicieran lo que no debía hacerse? ¿Es que alguien dio la orden y ellos, pudiendo desobedecerla, optaron por proceder en contra de las normas?

Conocida la condena, el expresidente José Mujica reconoció hace algunos días que él mismo le dio a Lorenzo y Calloia “la orden” de “sacarse el problema de encima”. “Y los compañeros actuaron en función de eso”, dijo. El problema era la subasta y los aviones que, si no aparecía algún interesado, quedarían de clavo.

“Yo mantengo la confianza. Sé que actuaron de buena fe. Si jurídicamente se equivocaron o no, esa es otra historia. Sé que actuaron de absoluta buena fe”, sostuvo Mujica en declaraciones a Radio Uruguay.

Si fuera una causa de Derechos Humanos, y un jefe militar le hubiera dado a dos subalternos la orden de sacarle un problema de encima, ¿ese jefe estaría libre de responsabilidad?

La Justicia ha fallado. Lorenzo y Calloia han sido condenados. Quedaron inhabilitados para el ejercicio de la función pública. ¿Y el autor intelectual? ¿Y el que dio “la orden” de “sacarse el problema de encima”? Tranquilo, haciendo campaña y anunciando que encabezará una lista al Senado.

Se hizo Justicia. ¿Para todos? Quién sabe.

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