REPERCUSIONES

Medido festejo de colectivos trans

Resignación en el comando de Iafigliola; “somos una voz políticamente incorrecta”, dijo.

Integrantes del colectivo trans se reunieron este domingo en la Fundación Mario Benedetti. Foto: Marcelo Bonjour
Los activistas transgénero tuvieron un medido festejo por el fracaso del prerreferéndum y anunciaron que seguirán luchando. Foto: Marcelo Bonjour

De un lado, la algarabía. Del otro, la resignación. Mientras los colectivos trans expresaron alivio y júbilo por la escasa votación que tuvo la iniciativa para derogar la ley que los beneficia, entre los impulsores del referéndum reinaba una asordinada resignación.

La emoción y los aplausos, dominaron la Fundación Mario Benedetti, el lugar donde los colectivos trans esperaron los resultados al pie de un televisor de 43 pulgadas. El lugar acogió a unas decenas de participantes de los movimientos en pro de los derechos de las personas trans, que ayer domingo terminaron con esta etapa de defensa de la ley que atiende su situación.

El lenguaje inclusivo no faltó a la hora de trasmitir los agradecimientos y saborear el dulce de la victoria sobre la propuesta del diputado Carlos Iafigliola.

Alejandra Spinetti, una de las principales activistas, se congratuló por la jornada: “quiero agradecer que estamos todes juntes acá”, dijo.
Incluso, cuando el televisor mostró un reporte periodístico sobre la votación de Iafigliola, se escuchó algún abucheo, pero nada significativo.

Tras bambalinas, los colectivos tenían claro que el prerreferéndum no iba a prosperar.

Una vez confirmado el resultado, Spinetti se despachó, otra vez, con el lenguaje inclusivo: “Quiero agradecer a todes les aliades”, y dijo que su intención era “agradecer a todos los que se inician en la lucha”, recibiendo por respuesta un aplauso cerrado de parte de los asistentes.

Un aspecto de los más resaltables de la jornada fue la gran cantidad de trans jóvenes, algo que fue señalado a la hora de los balances.

Delfina Martínez, de las personas más representativas de los colectivos, reflexionó que “la ley no nos devuelve todo lo que sufrimos” y que hay que seguir en el trillo de la lucha. “Muchas”, siguió, “dejaron la vida en el camino”, momento en que se hizo un breve silencio, mientras algunas personas asentían con la cabeza.

Uno de los momentos especiales fue cuando apareció en el informativo de Canal 10 José Arocena, presidente de la Corte Electoral, diciendo que no se había llegado al mínimo indispensable de votos, aunque sin dar números aún. Besos, abrazos y vítores inundaron el salón acompañados de consignas como “Ley trans ya”.

Delfina se quejó de “toda la campaña de desinformación” que hubo en torno al contenido de la ley para personas trans, “y si se llegó casi al 10% eso habla de un número importante. Insisto: hubo una campaña de desinformación y mucha gente fue a votar no sabiendo si se votaba a favor o no de la ley”.

“Estamos construyendo democracia. Seguimos en eso, aunque estemos en la segunda década del siglo XXI. Pero es así y siempre le ponemos el cuerpo a esta lucha”, resumió la activista.

Carlos Iafigliola este domingo tras conocerse los resultados preliminares. Foto: Leonardo Mainé
Carlos Iafigliola este domingo tras conocerse los resultados preliminares. Foto: Leonardo Mainé

Spinetti reconoció “la emoción” que la embargaba anoche y destacó que “el pueblo uruguayo sabe que los derechos no se derogan. El pueblo demostró tener cultura en el proceso de defensa de los derechos. Todos aquellos y aquellas que no fueron a votar demostraron que podemos respetarnos, amarnos”.

“Vamos a seguir luchando por los derechos que aún faltan para que los que vienen sean mucho más felices de lo que fuimos nosotras. Pero aún falta mucho por conquistar para otros grupos poblacionales. Estaremos al pie del cañón para defender los derechos”, dijo Spinetti.

Resignación

Si la relevancia de un político puede medirse por los apoyos que convoca en momentos para él decisivos, entonces Iafigliola fue en la noche de ayer domingo un político solitario, eyectado a los márgenes del sistema incluso por sus compañeros de partido. “Somos una voz políticamente incorrecta”, dijo en un momento en alusión a la poca solidaridad que tuvieron con él otros dirigentes del Partido Nacional. Él quería que más de medio millón de habilitados fueran a depositar su voto y así poner a condición de la ciudadanía la llamada ley trans

Pero estuvo muy lejos de lograr su objetivo. Eso se supo incluso antes de que la Corte Electoral diera sus primeras estimaciones. En el local partidario de la 252, en Avenida Italia e Hipólito Irigoyen, el clima era de serena aceptación ante lo que se venía. Unos (muy) pocos militantes fueron a acompañar a Iafigliola, que iba del control remoto de la televisión a su teléfono celular, que sonaba bastante. “¿Quieren unas galletitas María? Es lo que le podemos ofrecer. Y café. Y mate.”, dijo el político en un momento a los periodistas presentes. Y como señaló una de ellas, la cantidad de periodistas era exactamente igual a la de militantes, Iafigliola y esposa incluidos.

Mientras esperaba por las primeras palabras de José Arocena, Iafigliola relojeaba los informativos. Cuando vio la noticia que el ex integrantes del Partido Socialista Álvaro García se postulaba al Senado, mencionó espontáneamente que García y él fueron compañeros de escuela, en la Escuela Austria. “No en la misma clase, pero él me recordó que sí fuimos a la misma escuela”.

Finalmente apareció Arocena y aunque no dio cifras oficiales, dijo que el voto rondaba el 8%. Sorpresa ninguna, pero los militantes empezaron a pararse, a conversar de una manera un poco más descontracturada. La derrota ya estaba consumada. Pero como dijo el propio Iafigliola, ahora irían por la derogación parlamentaria de la ley. Y también puso la mira en el programa de Educación Sexual y la Ley de la Interrupción Voluntaria del embarazo. “Hace 40 años que estoy en la vida pública. Y mientras tenga fuerzas, seguiré”.

Estrategias diferentes en la Iglesia Católica

La Iglesia Católica está en contra de varios artículos de la ley trans, pero sus líderes adoptaron estrategias diferentes. El cardenal Daniel Sturla se pronunció por medio de una carta, en la que adelantaba que no votaría. Sturla es partidario de “buscar otros caminos” para cambiar la ley” y “atender y reparar la situación de discriminación que han sufrido las personas trans”. Una estrategia diferente siguieron, por ejemplo, los obispos Jaime Fuentes (Minas) y Alberto Sanguinetti (Canelones), que sí fueron a votar. “No tengo nada contra las personas trans pero votaré porque no estoy de acuerdo con los fundamentos de la concepción antropológica de la ley”, había dijo Fuentes a El País.

“Derechos humanos no se plebiscitan”

“La ciudadanía demostró que los derechos humanos no se someten a plebiscito”. Así arranca un comunicado que difundió anoche la Campaña Nacional para una Ley Integral Trans en Uruguay, el grupo que desde los inicios trabajó para que esta ley fuese una realidad y que ahora agradeció a los uruguayos por “comprender y sensibilizarse” con su realidad. “Hemos recorrido el territorio nacional informando y hablando con la gente. Son infinitas las demostraciones de adhesión a nuestra lucha”, agrega la nota difundida ayer en redes sociales. También agradecieron “el haber comprendido la situación en la que se encuentran las identidades trans por las barreras culturales”. Por último, auguran “un cambio profundo hacia una verdadera inclusión que apunta a cambios sustantivos en todos los ámbitos: familiares, educativos y laborales”.

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