Juan Andrés Ramírez

"Me gusta la Policía que salga a pedir documentos"

“Padre. Abogado. Católico. Blanco, pero no sigo a cualquiera. Muy Nacionalista. Digo lo que siento aunque moleste. Poquitos amigos. Muchos referentes”, así se autodescribe Juan Andrés Ramírez Saravia en Twitter.

Juan Andrés Ramírez. Foto: Fernando Ponzetto.
Juan Andrés Ramírez. Foto: Fernando Ponzetto.

El joven dirigente dijo que desarrollará una vía blanca independiente, pero que no descarta futuros acuerdos. “La interna puede terminar polarizada. En algún momento puede haber algún acercamiento con otro sector”, y aclaró que se siente más cercano a Larrañaga.

—¿Cuál es el objetivo de su precandidatura?

Decidí formar un grupo independiente al descampado de toda la estructura partidaria ya formada porque creo que me llegó el momento de entrar a la arena política a medir fuerzas con los demás candidatos.

—¿Lo habló con su padre, el ministro del Interior del gobierno de Lacalle Herrera?

Lo hablé con todos. Mi padre es un tipo muy serio. Me dijo que si iba a hacer política que cuidara la imagen, que sea respetuoso, estudioso por sobre todas las cosas y que dignificara la actividad.

—¿Qué lo diferencia de las otras precandidaturas?

No tengo compromiso asumido con nadie. No tengo promesas incumplidas, ni mochilas en mi espalda. Soy parte de lo que la gente pide como renovación. Experiencia de haber vivido en una familia muy política, y la marca Ramírez Saravia que empuja a llevar adelante viejas banderas que han quedado un poquito olvidadas.

—¿Qué banderas?

La honradez administrativa. La idea de que con postes podridos no se hacen buenos corrales, por ejemplo. Son banderas que siempre nos identificaron: respetar a las minorías, la bandera de la ética.

—¿Cree que los otros candidatos no tienen esas banderas?

No digo que no las tengan. Cada uno hace énfasis en donde se siente más fuerte. Uno lo hará en los equipos, otros en las campañas publicitarias, otros en las estructuras, otro en sus experiencias y otros lo haremos en nuevas herramientas como esas banderas.

—Y en lo programático, ¿dónde hará énfasis?

Hay una crisis muy importante en seguridad y educación. Sobre seguridad yo he apoyado el proyecto de reforma constitucional. En educación se ha logrado el presupuesto más alto durante mucho tiempo y la educación es un desastre en todas las líneas. Sobre todo en la educación pública.

—¿En seguridad es partidario de aplicar "mano dura"?

Sí. Evidentemente sí. Se necesita mano dura. El oficialismo utiliza mal el concepto. Se necesita una policía eficiente. Una policía que cuando va al frente y combate el delito, no tiene que estar pensando si lo van a sumariar porque disparó primero. Acá no se está pidiendo gatillo fácil, ni población civil armada. La gente quiere y necesita vivir en paz. Vivir segura y no tras rejas. El gobierno tiene un enorme problema con la represión. A mí me gusta la policía que salga a pedir documentos en la calle y preguntarle qué está haciendo en tal o cual lugar sin que se sienta ofendida la persona. Preguntar qué está haciendo en tal barrio, qué lleva en una mochila. Se le puede preguntar: nombre, cédula. Yo no digo razias, ni ningún tipo de esas cosas. Uno habla con los policías hoy y te dicen que se sienten totalmente desprotegidos. Y el ministro del Interior (Eduardo Bonomi), aunque cueste creer, es una persona que en su pasado mató un policía por la espalda.

—Eso supuestamente fue en el pasado, ¿cree que eso lo inhabilita a ser ministro del Interior?

Yo si hubiese sido presidente de la República jamás hubiese puesto como ministro del Interior, o ministro de Defensa a un tupamaro.

—Con ese razonamiento tampoco acepta que un exguerrillero haya llegado a la Presidencia por vía democrática.

—¿Mujica? Yo no lo voté. Yo no digo que no pueda, lo que digo es que a la fuerza policial o a las fuerzas armadas les puede haber dolido que una persona que estuvo enfrentada contra las instituciones y atentaba contra ellas, ahora les dé ordenes. No es una casualidad que el MPP pide esos dos minis- terios donde se manejan las armas.

—Pero llegaron por vía democrática. ¿Por qué no deberían respetarlos? ¿Usted dice que hay un boicot a estas figuras políticas por su pasado?

No, no digo que haya un boicot. Bonomi y gran parte del FA tienen problema enorme con el tema de los derechos humanos, con las funciones policiales y los momentos en que se puede reprimir. Si yo soy ministro del Interior an- te determinada situación yo mando reprimir. Te pongo un ejemplo: lo que ocurrió en el Filtro, tengo una posición tomada…

—¿Cuál es?

Que allí había que actuar y reprimir. Había manifestantes con bombas molotov y armados, y camionetas con armas defendiendo a los etarras; que eran terroristas. Hay parte del FA que entiende que lo que se hizo estuvo mal. En mi opinión no había forma de defender a los etarras. Y ante esa situación no queda otra que reprimir. Porque si no la policía está pintada, y no reprime ni actúa nunca.

—¿Está de acuerdo con cómo actuó el ministro del Interior en ese momento?

No, a ver. Fue en un gobierno blanco, si hubiese ministro del Interior… lo que pasa que hubo muertos. Fue el ministro (Ángel María) Gianola, cuestionado por otras cosas, no solo por lo del Filtro. Pero yo ante esa situación hubiese actuado de la misma forma que actuó el ministro en ese momento. Y creo que el ministro Bonomi no hubiese actuado porque no se anima a reprimir.

—Al gobierno del Partido Nacional le costó mucho ese episodio.

No hay que medir los costos políticos. Las cosas se hacen bien o se hacen mal.

—De hecho luego de aquel mandato los blancos nunca más ganaron una elección nacional.

No creo que sea por esa razón que no volvió al gobierno. El Partido Nacional tuvo otros problemas más serios y más graves en su gobierno que lo golpearon y mancharon.

—¿A cuáles puntualmente se refiere?

A los hechos de corrupción que golpearon al Partido Nacional. Cuando le tocó ser gobierno existieron hechos de corrupción. Punto. El Partido Nacional no dijo que no existieron. Se asumió. Hemos expulsado gente del partido. A diferencia el FA que dijo que se podía meter la pata, pero no la mano en la lata. Y metieron la mano.

—El tema de la corrupción generó fuertes discusiones. En campañas siguientes se habló de "la embestida baguala". ¿Cree que hubo suficiente autocrítica?

Había posiciones distintas de cómo enfrentar los hechos de corrupción que existían. Sin duda que hubo autocrítica. El Partido Nacional ha aprendido. Y lo que hay que hacer es arrancarle la cabeza a todo aquel que se desvía.

—¿Quiénes son los referentes en su sector?

Orejanos es un grupo que se forma desde el llano, tiene muchos seguidores y está formando dirigentes. Consagrados no tenemos a ninguno. Y te diría que mucho no los queremos. Muchos dentro del partido no me gustan. No me aferro a que todos los blancos son buenos. Ni que todos los del FA son malos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º