LA COLUMNA DE PEPEPREGUNTÓN

Lady Laura

Desde que fue designada como candidata de la oposición a la Intendencia de Montevideo a la economista Laura Raffo le critican todo.

Nada parece venirles bien a los que, después de treinta años de gobernar la ciudad, ya se creen sus únicos dueños.

Le critican su vestimenta. Y no porque se vista mal. O porque luzca desalineada. Todo lo contrario. Le cuestionan que se vista “demasiado bien”. Que use tacos. Que vaya a la peluquería. Los que se pasan el día haciendo gárgaras con los derechos de la mujer cuestionan a una candidata por su apariencia. ¿No es triste?

¿Dónde dice que para ser intendente/a de Montevideo hay que vestirse mal, o ponerse lo primero que uno encuentra, o andar con el pelo sucio? ¿Qué debería hacer? ¿Cambiar los pantalones de tela por unas calzas y los zapatos por zapatillas? ¿Así luciría mejor preparada para gobernar la capital del país?

La cuestionan, también, por la zona en la que vive. Ahora parece que para entender a los montevideanos hay que vivir de Avenida Italia hacia el norte. Y que si se vive en la costa, en la zona ciertamente más privilegiada de la ciudad, uno tiene que pedir permiso para hablar de Montevideo y de sus problemas. ¿Y dónde viven el ingeniero Martínez y la ingeniera Cosse? En la costa. ¿Y eso los hace mejores o peores candidatos? No. ¿Y dónde vive el doctor Villar? Nadie sabe. Ni interesa, por cierto. ¿Pero por qué algunos tienen que pedir disculpas por vivir en algunas zonas y otros no? ¿Por qué nos importa más dónde vive alguien que lo que hizo en su vida para llegar a vivir donde vive?

Dicen que no está preparada para gobernar Montevideo. ¿No es acaso profesional universitaria, economista, emprendedora y empresaria? ¿Eso no es suficiente? Démoslo por cierto. ¿Y qué cualidades adornaban a Tabaré Vázquez cuando ganó la elección municipal de 1989? Era médico radiólogo, empresario de la salud y expresidente de Progreso. ¿Era más que Raffo? ¿Y Arana? Un arquitecto que hablaba y escribía mucho de Montevideo pero que de administración no sabía nada. Y así salieron las cosas.

¿Y Ana Olivera? Docente y comunista. ¿Y Ehrlich? Un biólogo y bioquímico. ¿Qué podía salir mal?

Raffo, la que no está preparada, va a competir con un médico neurólogo que dirige un hospital. Otro médico, como Vázquez. ¿Los médicos son mejores para solucionar los problemas que una ciudad que los economistas y los emprendedores? Vaya uno a saber.

Los otros dos adversarios son ingenieros. Y tienen, hay que decirlo, experiencia en gestión. Martínez gestionó Ancap e impulsó las inversiones que luego llevaron a la empresa estatal, Sendic mediante, al borde de la quiebra. Cosse sabe lo que es hacer una obra. Ahí está el Antel Arena, que costó más del doble de lo presupuestado y con muchos gastos que aún son reservados pese a que el dinero es de los contribuyentes.

A fin de cuentas tienen razón. Lady Laura Raffo no está a la altura.

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