ELECCIONES 2019

Lacalle, las “pompitas” y el recuerdo para Vázquez

“No hay que perder el humor”, dijo Lacalle en Salto cuando recordó la polémica con el hoy presidente.

Luis Lacalle Pou y Beatriz Argimon, formula presidencial por el Partido Nacional, en acto en el Molino de Perez en Montevideo. Foto: Francisco Flores
El humor y las anécdotas invaden el discurso del candidato en el final de la campaña. Foto: Francisco Flores

Hay dos elementos que no pueden faltar en los actos de la campaña de Luis Lacalle Pou: el programa de gobierno y la botella de agua. El primero se fue acoplando a las instancias electorales. Al principio fue su programa para la interna, luego el del Partido Nacional y ahora recorre el país con el de la coalición que fue conformada por cinco partidos de la oposición. Lo que no ha cambiado en las siete vueltas al Uruguay que realizó es una botella de agua reutilizable.

Pero en Salto, en la noche del sábado, su cantimplora no tenía más agua y le acercaron una botella de gaseosa. La efervescencia del agua se amplificó por el micrófono y le hizo cortar su discurso. El episodio sirvió para que el candidato a la Presidencia se distendiera con un chiste y se riera del apodo que Tabaré Vázquez le había puesto en la campaña pasada: “pompitas”.

“El 27 de octubre ocurrió algo único en la historia del país, amigos. ¡Único!”, remarcó al abrir la botella de agua y escucharse el sonido del gas. “Me hace acordar a las pompitas de jabón, esto”, dijo bromeando con sus seguidores que lo apoyaron con risas y aplausos. “No hay que perder nunca el humor”, aclaró Lacalle Pou y se rio de su propio chiste.

En la última parte de la campaña, el líder blanco ha dedicado unos minutos de sus discursos a buscar la complicidad con el público que concurre a los actos a través del humor. Este fin de semana buscó reírse de aquel apodo que en la pasada campaña llegó a molestarlo bastante.

Pero en los cierres de las distintas capitales también bromea con otro apodo que lo asocia con su padre, el expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera.

Al líder herrerista se lo conoce como “Cuqui Lacalle”, y por herencia y empleando el diminutivo al ahora candidato, le tocó “el cuquito”. A modo de “stand up” el candidato a la Presidencia cierra sus actos con una simulación de un diálogo entre un militante que fue “de callado” a “chusmear” su acto pero que ya sabe que no lo va a votar y vuelve a su casa a hablar con su esposa.

que ayer fui a escuchar al Cuquito?”, arranca el blanco la representación. “¿Y? ¿Ipa, qué te pareció?”, continúa el diálogo. “Y, Argimón me gustó. Es muy buena hablando. El Cuquito no, che. No me convenció”, dice Lacalle Pou en su cuento donde busca destacar que en campaña no se basa en agravios.

“¿Pero sabés una cosa, que me llamó profundamente la atención? El tipo empezó hablando y nunca agredió ni insultó a nadie para conseguir un voto”, concluye el cuento.

Acto de cierre con Mieres, Talvi, Manini Ríos y Novick

El candidato de la coalición de la oposición Luis Lacalle Pou prepara junto a su equipo el acto de cierre de campaña que, como ya es tradicional, se realizará en la ciudad de Las Piedras en Canelones. La actividad, que tendrá lugar este miércoles, contará con la participación de los líderes de los cuatro partidos que conforman el acuerdo político: Ernesto Talvi por el Partido Colorado, Guido Manini Ríos por Cabildo Abierto, Edgardo Novick por el Partido de la Gente y Pablo Mieres por el Partido Independiente. El acto comenzará a las 19.30 horas.

Bandera y pompitas.

Arrancaba la campaña de 2014 y Vázquez había manifestado públicamente que no debatiría con sus rivales. El entonces debutante Lacalle Pou entendía que era importante esa instancia para contraponer los proyectos del Frente y del Partido Nacional.

“Díganle a Tabaré que lo espero en esa bandera”, dijo Lacalle Pou a El Observador el 1° de agosto de 2014 cuando visitó Soriano y realizó una demostración de destreza física conocida como “la bandera”.

El planteo le molestó a quien luego ganara las elecciones. Desde ese episodio la relación entre ambos políticos se tensó y no tuvo canales de diálogo. El líder frenteamplista decidió bautizarlo como “pompitas”, ya que decía que sus propuestas y planteos políticos eran livianos y se asemejaban a pompitas de jabón.

El jefe de Estado continuó usando esa metáfora cada vez que el senador blanco criticaba su gobierno. Una de las últimas declaraciones públicas en la que usó el apodo fue a fines de 2017. “Sería bueno que la oposición pusiera la agenda sobre la mesa, pero no con titulares, sino profundizando cada idea”, dijo Vázquez. “Si dice que hay que mejorar la seguridad del país y la propuesta que viene es cambiar al ministro (del Interior) eso no es serio, esas son pompitas de jabón”, agregó.

La alternancia.

En la noche del sábado en Salto, el candidato interrumpió el discurso para el chiste de las pompitas cuando estaba explicando que la ciudadanía ya había tomado la decisión de cambiar cuando le dio la posibilidad a los blancos de conformar una coalición con mayoría parlamentaria. “El 27 una gran mayoría de hombres y mujeres dijo que quiere empezar un cambio. Que saben que están insatisfechos, que están mal, que pretenden estar mejor, sea cual sea la razón en la urna”, añadió.

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