DESEMBARCO FINLANDÉS

Javier Solari: a UPM no le cambia “nada” si el Frente Amplio pierde las elecciones

El vicepresidente del proyecto de desarrollo de la segunda fábrica de celulosa de la finlandesa UPM en Uruguay cuya concreción efectiva se anunció esta semana aseguró a El País que las respuestas que se encontraron para decidir la inversión fueron satisfactorias para ambas partes.

Javier Solari, gerente de UPM. Foto: Leonardo Mainé
Javier Solari, gerente de UPM. Foto: Leonardo Mainé

Javier Solari dijo estar convencido que es un buen proyecto para el país. Sostuvo que la razón por la que se decidió invertir en Uruguay es su estabilidad política y económica. Respecto de un eventual cambio de signo político del gobierno dijo que no afectará al proyecto.

-Uruguay conoció las plantas de celulosa por Botina, hoy UPM. En ese momento había un cierto consenso social a favor de esos emprendimientos y las críticas que llegaban eran extranjeras. En este proceso no pasó eso, se dio una cierta oposición. ¿Cómo la tomaron?

-Fue parte de un proceso largo donde la búsqueda de las soluciones nos llevo a que no tuviéramos todas las respuestas con la premura que quería la población. Pero yo defiendo el proceso de que las respuestas que se consiguieron en este proyecto particular, son buenas, son responsables para ambas partes. El proyecto de Fray Bentos era mucho más sencillo. El de Paso de los Toros tenemos otra escala, un entramado social socioeconómico y de infraestructura menor. Donde disociamos la planta del puerto, y lo tenemos que conectar a través de una cadena caliente, en este caso en el tren. Había una cantidad de desafíos más grande de lo que era Fray Bentos.

-La exministra de Industria, Carolina Cosse, al renunciar al gabinete dijo que ahora sí podía hablar de cómo habían sido las negociaciones y las calificó como “duras”. ¿Qué reflexión le merece esa afirmación?

-Cuando uno busca soluciones claramente pasa por definir cómo minimiza los riesgos y cómo logra poder estar con altos estándares. Esas soluciones, esos riesgos llevan a esa etapa de ver quién asume cuáles y qué riesgos. Obviamente son etapas de negociación, pero no calificaría que todo este proceso de tres años como que fueron de negociaciones. Fueron de encontrar soluciones mutuas.

-¿Hubo momentos tensos en esas instancias con el Ejecutivo?

-Y claramente a veces las soluciones no aparecen y uno busca…

-¿Estuvo en juego en algún momento la inversión?

-Yo creo que el ánimo siempre fue de encontrar soluciones. Y cuando las soluciones se encontraron, ahí se puso a instancias del directorio de la empresa.

-Carmelo Vidalín, intendente de Durazno comentó ante la demora del anuncio, de una forma picaresca, en los últimos días dijo que la inversión no iba a salir.

-Nos comentó eso mismo, que había tomado esa picardía. Nosotros siempre fuimos comentando a toda la población y al territorio de cómo venia el avance del proyecto. Y cuando estuvieran las soluciones encontradas -entendiendo que el ánimo de las dos partes siempre iba a ser de encontrar la solución- íbamos a poder someter esta decisión al directorio.

-Perdón que insista con este tema. Pero es que en el medio del proceso el equipo económico perdió uno de sus jugadores argumentando que dejaba el cargo porque no estaba de acuerdo con la forma de las negociaciones. ¿Cómo tomaron ese anuncio?

-Son decisiones personales válidas de cada uno, el grupo de gobierno siempre manifestó su intención y su voluntad de que esta decisión se materializara.

-En el oficialismo dicen que con la inversión ganan las dos partes. Del lado de algunas organizaciones sociales, más combativas, sostienen que el gobierno le vendió el país a los finlandeses. ¿Ustedes cómo toman esos comentarios?

-Yo creo que es un buen proyecto para el país. Estoy en este proyecto, en UPM desde el 94. He visto como ha sido el desarrollo forestal en zonas del litoral, como pueblos que estaban a punto, literalmente, de cerrar hoy tienen cuatro Mevir, como ha crecido la calidad de los trabajos ofrecidos en el litoral, como ha permitido a un entramado social poder pensar en universidad, ver cómo graduados contadores e ingenieros volvían a su territorio y no quedaban radicados en Montevideo, ver el surgimiento de la UTEC. Yo soy un total convencido que esto ha sido un motor de desarrollo fantástico.

Javier Solari, gerente de UPM. Foto: Leonardo Mainé
Javier Solari. Foto: Leonardo Mainé

- El proyecto se inicia en el gobierno de Vázquez, del Frente Amplio. ¿Qué pasa si se da un cambio de signo político en el gobierno para ustedes?

-Nosotros nada, en la medida que tenemos ya una experiencia de 30 años y vimos cómo transitaron distintos gobiernos, la política de Estado de forestación que ha sido apoyada por todos los partidos que ocuparon el gobierno. La razón por la cual se establece esta gran inversión es porque hay un marco de estabilidad político y económica que garantiza una inversión de este porte. Confiamos en el sistema político uruguayo.

-¿No tienen ningún temor de que alguno de los candidatos que están en la contienda ponga dudas sobre el proyecto?

-No. Confiamos enteramente en el sistema político uruguayo.

-Uno de los candidatos, con chances reales de ganar la elección, Luis Lacalle Pou, dijo que va renegociar todo lo que pueda renegociar del contrato. ¿Tiene margen para renegociar algo?

-No sabemos a qué puede estar refiriéndose.

-¿Del proyecto UPM2 hay algún elemento para renegociar?

-Los contratos son públicos. La hoja de ruta fue marcada en noviembre de 2017, cuando se cerraron todos los requisitos necesarios. Para poder hacer la inversión se sometió a la decisión del directorio y entendemos que esos contratos, las condiciones, las soluciones son las que precisábamos para llevar adelante la inversión.

-Es decir que si llega alguien al gobierno, ¿por más que revise no va a encontrar nada donde se pueda modificar algo?

-Va a depender de que sea lo que pretende. Las condiciones que precisaba el proyecto para viabilizarse están dadas.

-¿En qué nivel preocupa la contaminación del río Negro actualmente, antes de instalar la fábrica?

-Entendamos que tiene una gran concentración -más de lo habitual y necesario- de nitrógeno y fósforo, que en condiciones de altas temperaturas y de cursos estancos, genera aparición de algas. Esta situación no es exclusiva de Uruguay. Se ve en muchas partes del mundo. Hay experiencias satisfactorias de proceso reversibles. Requiere participación y compromiso de todos. Esas iniciativas que están planteadas vemos que va a mejorar enormemente la calidad del río Negro.

-¿Cuándo inician las obras?

-Ya. Ahora se firmó ayer (por el jueves) el contrato de concesión del puerto y en la planta, lo que es los alojamientos para poder recibir el personal temporario. Luego empezar con las tareas de movimiento de suelos.

“Estamos seguros de la responsabilidad asumida”
UPM asegura que se cuidará todo lo ambiental
Javier Solari, gerente de UPM. Foto: Leonardo Mainé

-¿Qué implica asumir la inversión más grande en la historia del Uruguay?

-Una gran responsabilidad. Es un proceso en un lugar más desafiante, que tiene un desarrollo económico y en infraestructura menor a la media del país. Nos hemos tomado estos tres años para analizar el proceso de forma tal que todas las partes estemos seguras de la responsabilidad que estamos asumiendo. Claramente la empresa uno de los criterios que tiene para poder llevarlo a cabo, es que sea sostenible desde lo social, ambiental, y económico. Y esto no es menor para una empresa que lidera el ranking de la industria forestal en el índice de sostenibilidad del Dow Jones.

-¿Era el proceso de negociación que esperaban con el Poder Ejecutivo?

-Vale la pena resaltar que no es una negociación. Es una búsqueda de soluciones para poder generar un emplazamiento en una zona donde a todos nos desafía desde el punto de vista de logística, social, de infraestructura. Si nos hemos tomado tanto tiempo es justamente para que todas las partes nos sintamos cómodas con la responsabilidad que estamos asumiendo. Fueron ocho grupos establecidos por el presidente (Tabaré Vázquez) en distintos campos donde 50 técnicos se juntaron para poder avanzar en las soluciones, y luego ya centralizado en la ubicación que se definió, poder cerrar todo ese abanico de temas que habían quedado pendientes en esa hoja de ruta de 2017.

-Cuando se hablaba de la obra del ferrocarril central la empresa aclaraban que no era “el tren de UPM”. ¿No lo es?

-El tren estaba siendo refaccionado. No nos olvidemos que el tren Rivera-Paso de los Toros en la administración de (José) Mujica había sido reparado.

-Todo eso no sirve, ¿no?

-Perfectamente puede ser parte de lo que en un futuro sea el abastecimiento de madera. En rivera tenemos una industria de madera sólida que puede abastecer perfectamente a la planta. En esta administración se estaba iniciando el tren de Paso de los Toros a Montevideo y ahí, en las discusiones con el gobierno, lo que se pudo hacer fue subir el tipo de estándar y el tipo de tren. No solo por temas de seguridad y sostenibilidad, sino también para que la capacidad de ese tren pueda dar para todos. Es una capacidad de cuatro millones de toneladas, de las cuales UPM va a proporcionar dos millones y poco. Con lo cual queda un remanente para recibir necesidades de todo el sector agroexportador.

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