ENTREVISTA

Irene Moreira: “Tras el cese, Manini recibió propuestas de todos los partidos”

La ministra también dijo: "Siempre digo que mi primera campaña política fue en edad preescolar. Lo digo medio en broma y medio en serio, pero así lo siento".

Irene Moreira, ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial. Foto: Leonardo Mainé.
Irene Moreira, ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial. Foto: Leonardo Mainé.

Artiguense por elección, tuvo una carrera de casi dos décadas en el Partido Nacional. Un día después que su esposo, Guido Manini Ríos, aceptara liderar Cabildo Abierto (CA), ella se reunió con Luis Lacalle Pou. “Esta es la charla más difícil que voy a tener contigo”, le dijo al entonces candidato. “Para nada”, afirmó Lacalle Pou. Ahí empezó una vorágine: enfrentó la investigación contra Manini y una campaña de 180 días donde CA logró 280.000 votos.

-¿En su casa de Artigas se hablaba de política?

-Sí. Nací en una familia donde mi padre (Roque Moreira) me inculcó el amor a la política. Siempre digo que mi primera campaña política fue en edad preescolar. Lo digo medio en broma y medio en serio, pero así lo siento. Mi padre era coordinador de una fórmula dentro del Partido Nacional en 1971. Y tengo el recuerdo, aquí en Montevideo, de mi madre doblando con otras señoras unas listas que eran prácticamente unas sábanas por el tamaño. Mi misión era ir desde el comedor hasta el living de mi casa con esas listas ya dobladas que después iban a pasar a retirar. Lo digo con mucho orgullo que ahí comencé a hacer política.

-Vivía en Montevideo entonces.

-Yo nací en Montevideo. Pero con 15 días de vida ya empecé a viajar a Artigas. Mi madre era de Artigas. Allá tenía a mis abuelos. Y toda la actividad de mi familia estaba en Artigas.

-¿Viaja seguido a Artigas?

-Normalmente sí. Pero con el tema de la pandemia voy un poco menos.

- ¿Y qué encuentra en Artigas?

-Está mi padre y la casa familiar. La casa de mis abuelos. Muchos amigos. Sobre todo muy lindos recuerdos de mi infancia cuando iba a visitar a mis abuelos en el campo. Es algo que me gusta mucho pero que no estoy pudiendo disfrutar por esta actividad que hacemos ahora.

-Después del período militar, su padre fue uno de los fundadores de la Agrupación Tres Árboles del Partido Nacional en el departamento de Artigas. ¿Qué pasó después?

-En 1984, en las elecciones internas, empiezo a militar en el sector Herrerismo del Partido Nacional. Tengo unas cuentas campañas en mi haber. Todas muy distintas.

Irene Moreira. Foto: Leonardo Mainé | archivo El País.
"Acompañé a mi marido durante toda su carrera militar. Lo conocí cuando era un alférez recién recibido". Foto: Leonardo Mainé.

-¿Sus hijos militan en política?

-Mis hijos siempre me acompañaron. Pero con un perfil más bajo. Apoyándome más que trabajar para ellos. Fui ferviente trabajadora. Ocupé un lugar en la Convención del Partido Nacional desde 1982 en forma interrumpida. Fui electa edil. Integré la Departamental Nacional de Artigas del Partido Nacional. Cuando renuncio al Partido Nacional, ocupaba el cargo de vicepresidenta de la Departamental nacionalista.

-¿La Junta Departamental de Artigas fue una especie de escuela política para usted?

-Durante tres períodos fui edil suplente. En el período pasado, saqué listas calcadas con los dos candidatos a intendente del departamento y salí como la primera titular de la lista. La legislación comunal es una tarea que me gusta. Pero lo que más me entusiasma es ir al territorio. Tener el contacto con la gente. Ver sus problemas en forma directa y luego salir a pelear por ellos en el lugar que tenga que hacerlo. Realmente me gustó la Junta, pero siempre quise más. Me tiré como candidata a diputada por el departamento de Artigas.

-No logró la diputación.

-No. A pesar de haber sido mi mejor elección -obtuve más de 10.000 votos-, perdí por escasos sufragios para el Frente Amplio.

-¿Qué sintió cuando Tabaré Vázquez removió a Manini Ríos de su cargo como comandante en jefe del Ejército Nacional?

-Acompañé a mi marido durante toda su carrera militar. Lo conocí cuando era un alférez recién recibido. Y en el momento en que lo nombraron como comandante en jefe del Ejército, sabía que era un cargo de confianza del presidente de la República. Que podía durar cinco años, cinco meses, cinco semanas o cinco días. Siempre lo tomé así. Por lo tanto, sabía que en cualquier momento lo podían cesar. Es algo normal. (Su remoción) no fue algo inesperado. Puede afectar si uno piensa que eso es eterno. A veces puede pasar que uno se maree (risas). Siempre tuve los pies sobre la tierra y que eso (la destitución de Manini) podía pasar en cualquier momento. No puedo decir que quedé contenta. Pero no fue algo sorpresivo.

-Y cuando se decide la investigación penal contra su esposo por una supuesta omisión de denunciar las confesiones de José Gavazzo en un Tribunal de Honor, ¿ahí sí hubo incertidumbre?

-Sé, con certeza, que ahí no falta ni un punto ni una coma. Mi marido actuó como debía actuar. Y si hay algún responsable, no es justamente mi marido. Son los superiores (de Manini Ríos) a los que tiene que enfocarse.

-¿Usted dice que Manini transmitió a sus superiores la confesión de Gavazzo?

-No me cabe la menor duda que lo transmitió. Eso fue así.

Irene Moreira asumió como ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. Foto: Juan Manuel Ramos.
Irene Moreira cuando asumió como ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente. Foto: Juan Manuel Ramos.

-¿Qué ocurrió después que Manini Ríos fue cesado como jefe del Ejército?

-Cuando mi marido es cesado en su cargo de comandante en jefe del Ejército, muchas personas vinieron a conversar con él, a invitarlo a participar en política. Cuando digo muchas personas de diferentes partidos, inclusive de uno que yo pensaba que no iban a venir. Pero vinieron a hablar (con Manini Ríos). Yo estaba convencida que cualquiera fuera la elección que él hiciera, yo iba a estar a su lado. Somos muy compañeros y siempre nos apoyamos. Y esta no iba a ser la excepción. Dentro de este abanico de propuestas, mi esposo eligió a este partido nuevo, que es Cabildo Abierto.

-Cuando se crea Cabildo Abierto, usted tiene que alejarse del Partido Nacional donde militó durante 16 años. ¿Se fue con un gusto amargo o al contrario?

-Manini aceptó el cargo (en Cabildo Abierto) un miércoles. Y el jueves concurrí al Palacio Legislativo para hablar con el entonces senador (Luis) Lacalle Pou para expresarle mi decisión de dar un paso al costado y retirarme del Partido Nacional para empezar a trabajar junto a mi marido.

-¿Cómo fueron esos días para usted en lo personal?

-De incertidumbre. Era algo totalmente nuevo e inesperado. No sabíamos qué resultado o aceptación íbamos a tener. Pero sí sabía que cuando Manini toma una bandera, lo hace totalmente convencido y da lo máximo de sí para obtener sus fines. Entonces sabía que tenía que apoyarlo, que ese era el camino correcto. Pero sí existieron momentos -la palabra no es angustia- pero sí incertidumbre. Debí dejar el lugar donde trabajé toda la vida. Yo tenía una carrera política en el Partido Nacional. Había tenido varios logros dentro de mi anterior partido para iniciar esto que no sabíamos qué iba a pasar. Era como tirarnos a una piscina sin saber si tenía agua. Y apenas se creó ese espacio, vimos el cariño de la gente.

-¿Qué le dijo Lacalle Pou?

-Cuando entré en su despacho, le dije: “Es la conversación más difícil que voy a tener contigo”. Yo militaba, además, dentro de su sector. Yo llevaba la agrupación 404 en Artigas. Y él me dice: “Para nada (difícil). No te queda otra”. Y fue así. Era la opción.

-A la salida de una audiencia en la Fiscalía, su esposo dijo que había un tinte político detrás de la investigación en su contra por supuestamente omitir denunciar la confesión de Gavazzo. ¿Usted cree lo mismo que él?

-Con solo ver las fechas en que fue citado (a declarar a la Fiscalía), usted mismo se está contestando esa pregunta. Fue citado una semana antes o dos días antes de las elecciones. Es demasiada casualidad. Cabildo Abierto evidentemente era una piedra en el zapato que molestaba a muchos.

-Usted dijo en algún momento que le generó una gran incertidumbre crear Cabildo Abierto. ¿Por qué?

-Lo que pasa es que Guido jamás pensó en hacer política. Cuando dicen eso que él tenía todo preparado no es así. Es una mentira.

-El día antes del balotaje entre Lacalle Pou y Daniel Martínez su esposo grabó un video donde hizo un llamado a votar por el líder blanco. ¿Qué importancia electoral tuvo ese llamado?

-Para mí fue importante y cumplió con la función (que tenía). Fue parte de la victoria que se obtuvo.

-Fue para detener el trajín de votos hacia el Frente. ¿Se logró el objetivo?

-Sí, se logró el objetivo.

-Talvi se fue del gobierno en plena pandemia. ¿Fue un golpe para la coalición?

-No fue un golpe. Fue una decisión de un integrante de la coalición. Pero esta sigue tan firme como siempre. De hecho Talvi tiene a sus representantes.

-¿Qué opina sobre la iniciativa de Cabildo Abierto de reinstalar la Ley de Caducidad?

-Con respecto a ese tema, no voy a contestar por el sentido de que estoy aquí como ministra de Estado. No me corresponde. Ese es un tema que está siendo tratado a nivel de partido. Creo que ha sido suficientemente hablado. La prensa tiene la posibilidad de comunicarse con cualquiera de los senadores de Cabildo Abierto o con el líder del sector, Manini Ríos, sobre este tema.

“Me gustaría escribir mis memorias de la campaña”

-¿Qué sintió cuando Cabildo Abierto obtuvo un respaldo electoral impensable para muchos?

-Tuve muchas campañas políticas con distintos candidatos blancos. Pero el “efecto Manini” -no sé cómo llamarlo- se veía en las recorridas. Siempre digo que me gustaría escribir unas memorias de campaña. Me pasaron cosas increíbles en la campaña preelectoral.

-¿Cómo cuáles?

-Lo cuento siempre. Me erizo cada vez que lo hago. Era una muchacha joven. El acto político en Paso de los Toros había terminado. Quedábamos pocos en el gimnasio. Yo me senté. Y esa muchacha se sentó a mi lado. Me agarró de las manos y me agradeció por lo que estábamos haciendo. Le digo que no me agradezca, que es parte de mi trabajo. La muchacha me dijo: “Te voy a explicar. Tenía decidido suicidarme”. Me sorprendió porque a veces uno dice de la boca para afuera. Pero esta señora me lo decía desde el corazón. “¿Cómo?”, le pregunté. Ella me respondió: “Yo ya había tomado la decisión. Pero en el momento en que su marido aceptó y salió a hacer campaña, yo ahora tengo un objetivo en la vida. Me levanto y me acuesto trabajando políticamente pa-ra su esposo”. Es un peso muy fuerte cuando alguien dice una cosa de esas. Se ve que tuve una conexión con ella. He contado ese relato más de 20 veces. Y cada vez que lo hago me emociono. Yo lo sentí como una responsabilidad.

-¿Usted le pide consejos políticos a Manini o a su padre, un dirigente con varias campañas encima?

-Somos muy de conversar en familia. Poner todos los temas arriba de la mesa. Y entre todos sacar la mejor solución. A veces las opiniones son contrarias, pero nos respetamos los tres. Nadie se impone al otro.

Vivienda es una de las prioridades del gobierno

-El gobierno dio prioridad presupuestal para vivienda, ¿ello le permitirá realizar los planes trazados?

-Es correcto lo que manifiesta. El líder de Cabildo Abierto (Guido Manini Ríos) estuvo la semana pasada en Torre Ejecutiva hablando con el señor presidente (Luis Lacalle Pou) donde puso énfasis en que la creación de nuevas viviendas es una política del partido, sobre todo para los más frágiles. El presidente de la República le transmitió que la construcción de viviendas será fundamental para la reactivación económica pos COVID-19. Por lo tanto, estamos haciendo en estos momentos el Plan Quinquenal y para eso estamos hablando con el presidente de la República y con la ministra de Economía (Azucena Arbeleche), así como también con la OPP. Además estamos trabajando en un plan “Entre Todos” donde pondremos el foco en el tema de los asentamientos.

-¿Habrá un plan para erradicar los asentamientos?

-En el último período han aumentado muchísimo los asentamientos. Estamos hablando de 600 a 650 asentamientos. Y si queremos contribuir a bajar ese número, el trabajo lo tenemos que hacer entre todos (los organismos estatales). De allí el nombre de este plan. También apuntaremos a construir viviendas para jubilados, cooperativas, jóvenes, discapacitados y empleados públicos.

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