Hoy habrá una nueva reunión

Industrias lácteas chicas piden "descuelgue" salarial

Lo plantearon a los sindicatos; es clara señal de lo delicada de su situación.

La industria láctea atraviesa una gran crisis por la caída del mercado venezolano. Foto: F. Ponzetto
Industria láctea representa alrededor del 7% de exportaciones uruguayas. Foto: F. Ponzetto

En una señal clara de la complicada situación de la industria láctea, que está jaqueada por costos elevados y una rentabilidad baja o nula, cuatro importantes empresas del sector Claldy (Young), Calcar (Carmelo), Coleme (Melo) y Pili (Paysandú) plantearon ayer al gobierno y al sindicato de esta rama que necesitan "descolgarse" del convenio salarial del sector y mantener negociaciones individuales con los respectivos gremios. Los sindicatos reunidos en Fitil y la Cámara de la Industria Láctea (Cilu) acordaron un cuarto intermedio y se reunirán hoy por la tarde nuevamente para seguir analizando el punto. Aunque la principal empresa del rubro, Conaprole, no ha hecho por el momento un planteo similar, sus remitentes han dejado claro que no quieren que conceda aumentos salariales en términos reales (sobre la inflación).

El dirigente sindical Heber Figuerola dijo a El País que Fitil en principio entiende que antes de habilitar conversaciones empresa por empresa debe cerrarse un acuerdo general. "Vamos a reunirnos con los distintos sindicatos para ver cuál es la mejor estrategia. Con Coleme ya tuvimos contemplaciones", señaló. Figuerola dijo que las empresas deben presentar información para justificar su solicitud.

El convenio del sector lácteo venció en diciembre pasado y el gobierno quiere que la negociación de uno nuevo no vaya más allá de fines de este mes o comienzos de agosto. Hasta ahora el sindicato tiene la postura de que el sector lácteo se debe autoclasificar en situación "intermedia". Esto implicaría, de acuerdo con los lineamientos salariales del Poder Ejecutivo, un incremento salarial anual de 7,5% en el primer año de vigencia de los acuerdos que se cierren, de 7% en el segundo y de 6% en el tercero (la inflación en los últimos meses se ubicó en 8,11%). El pedido de "descuelgue" implica que las empresas no se sienten en condiciones de cumplir con ese lineamiento. Quieren además "flexibilidad" para el pago de las retroactividades que se acuerden

Las industrias que presentaron el pedido son actores importantes del mercado. La principal empresa en cuanto a niveles de procesamiento de leche es claramente Conaprole con alrededor del 75%, seguida de Alimentos Fray Bentos, Estancias del Lago e Indulacsa (de capitales franceses). Claldy y Calcar vienen a continuación con volúmenes similares. Algo por debajo se ubica Pili de Paysandú que está en graves problemas (ver nota aparte).

Hugo Pareschi, gerente general de Calcar, dijo a El País que claramente el sector lácteo "está en problemas" y que el planteo ya había sido adelantado a los trabajadores de esta cooperativa que tiene plantas en las localidades colonienses de Tarariras y Carmelo y años volcada fuertemente a la exportación. Calcar produce además leche en bolsa, leche en caja, leche larga vida, yoghurt y quesos. Procesa unos 60 millones de litros de leche por año. La negociación con los trabajadores es permanente y cualquier acuerdo al que se llegue será refrendado por el Ministerio de Trabajo, aseguró Pareschi.

Conaprole, Calcar, Pili y Claldy firmaron en 2015 un convenio impulsado por el gobierno para abastecer al mercado de Venezuela que pagaba muy buenos precios, pero ese mercado desapareció. Los coletazos de esa situación se hacen sentir hasta ahora.

El director de Trabajo, Jorge Mesa, dijo a El País que un pedido de "descuelgue" debe hacerse acompañado de información que lo justifique y de un diálogo previo con los sindicatos, porque estos son los que conocen al detalle la situación de cada empresa. Mesa agregó que "estamos sin mucho plazo para negociar" y que el nuevo acuerdo debe cerrarse este mes o a comienzos del próximo para que luego no se complique el pago de las retroactividades. El gobierno propone un convenio a 24 meses de plazo con la posibilidad de una prórroga por 12 meses si ninguna parte se opone a esto.

Ayer también comenzó a funcionar un ámbito específico que involucra a Conaprole que mantendrá otros encuentros esta semana. Sus trabajadores accedieron a retomar el ritmo normal de tareas (estaban desempeñándose a reglamento y no hacían horas extras) con lo que por ahora se aleja la posibilidad de desabastecimiento. El gremio reclama cambios en el régimen de descanso de los trabajadores y del cálculo de la antigüedad y asegura que esto no incrementará los costos de la cooperativa.

La semana pasada estuvo a punto de generalizarse un conflicto en el sector lácteo que a última hora del viernes el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, logró desactivar. Sin embargo, la dura posición de Conaprole augura que cualquier acuerdo al que finalmente se llegue va a ser muy trabajoso.

Desde 2015 la industria láctea perdió cientos de trabajos luego de que cerraran Ecolat (Nueva Helvecia) y Schreiber Foods (San José). Actualmente trabajan en la industria láctea algo más de 4.000 trabajadores de los cuales 2.000 se desempeñan en Conaprole. En el caso de esta el precio de la leche al productor no sube desde 2014..

Pili debe tres meses a los mandos medios

El presidente de la República, Tabaré Vázquez, viajó a México y dejó encargado al prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, continuar el diálogo con el sindicato de Pili que esperaba para estas horas alguna propuesta que permita alguna salida para la empresa que está en muy grave situación. El dirigente del sindicato de la empresa, Marcel Petrib, dijo a El País que "no hay más tiempo porque la situación es crítica e insostenible". El sindicalista señaló que no se les ha pagado el salario de junio a los trabajadores jornaleros en tanto a los denominados "mensuales" (mandos medios y administrativos) se les adeudan 3 meses, aseguró. A esto se suma la deuda con los tamberos. Petrib señaló que los trabajadores esperaban alguna novedad tras el Consejo de Ministros de ayer, pero no trascendió ninguna. Pili está trabajando cuatro días por semana y unos 40 de sus alrededor de 130 trabajadores están en el seguro de paro. Le adeuda unos US$40 millones a un grupo de bancos.

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