LEY TRANS

Iafigliola declaró ante fiscal: “No fue sencillo”

Lo acompañó Omar Freire, militante por la liberación masculina.

Carlos Iafigliola en su llegada a la Fiscalía. Foto: Francisco Flores.
Carlos Iafigliola en su llegada a la Fiscalía. Foto: Francisco Flores.

El grito se sintió fuerte en la esquina de Cerrito y Misiones, donde está la Fiscalía General de la Nación: “¡Arriba Carlitos!”. Con banderas y carteles llamando a defender la democracia y la Constitución, unos 20 militantes nacionalistas rodeaban este martes al precandidato Carlos Iafigliola, quien llegó a las 14 horas para declarar ante la fiscal Sylvia Lovesio tras la denuncia por incitación al odio, presentada contra él y el diputado Álvaro Dastugue por colectivos que integran la campaña por la Ley Integral para Personas Trans.

“Increíble que vino solo, sin abogado”, comentaban dos militantes, mientras Iafigliola caminaba nervioso de un lado hacia el otro y decía a quien quisiera escuchar que él no había cometido “ningún delito” y que está en juego “la democracia y la libertad”.

En medio del borbollón estaba Omar Freire, quien en el pasado lideró un movimiento de liberación masculina, quiso ser candidato a presidente y en la década de 1990 propuso un servicio sexual obligatorio.

Freire estaba ahí para apoyar a Iafigliola. Contó que viene de “una ideología que poco tiene que ver con Dios”, pero que protesta contra “la unión mundial de los feministas, los defensores de los gays y de los niños”. Además, quiere hacer “una marcha de varones” por 18 de Julio.

“Si no salgo, corten la calle, ¡pero no prendan fuego ningún auto!”, afirmó Iafigliola y todos se rieron. Estaba en eso cuando se abrió la puerta y un policía lo llamó. “¡Dios está contigo!”, le gritó un militante. Entonces empezó una larga y casi angustiante espera que se extendió por casi dos horas. Una señora mayor no soltaba un calendario con la imagen de Jesús, mientras caminaba con un bastón. “Hay que detener el amordazamiento ideológico”, comentó Ignacio, un militante. A su lado, Magdalena hablaba de los niños y que ellos no tienen que decidir “hormonizarse”. Ignacio afirmó indignado: “¿Viste algún blanco por acá? ¿Vinieron a apoyar a Carlos?”. Después se quejó porque una vez la presidenta del Partido Nacional, Beatriz Argimón, puso “la bandera gay” en la sede.

En la vuelta apareció el abogado y precandidato Gustavo Salle, quien tenía un par de temas pendientes en la Fiscalía. Se acercó a saludar y tiró un consejo: “A ustedes les sirve una formalización. Generan un hecho político”. Fue ahí que salió Iafigliola, con el rostro serio. Todos lo rodearon. “No era tan sencillo el tema”, les comentó. “No vine en calidad de testigo, vine de indagado”, relató.

Y contó que la fiscal le ofreció un abogado de oficio, pero él llamó de apuro a su abogado Pedro Montano, que estaba en otra audiencia. Entonces admitió que no fue “un trámite” y que respondió uno por uno los argumentos de la denuncia. “Creo que contesté bien”, aseguró. Una de las militantes respiró aliviada: “Amén, amén”.

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