Inmigración

Hay solo 70 dominicanos registrados en el BPS

Estudio realizado por el BPS revela el alto subregistro.

Jóvenes: ocho de cada diez inmigrantes dominicanos están en edad de trabajar y la inmensa mayoría ronda los 30 años. Foto: Fernando Ponzetto.
Jóvenes: ocho de cada diez inmigrantes dominicanos están en edad de trabajar y la inmensa mayoría ronda los 30 años. Foto: Fernando Ponzetto.

A los ciudadanos dominicanos que llegaron a Uruguay se los ve por la calle pero casi nunca en los papeles. Es frecuente cruzárselos en la góndola de un supermercado, cuidando un shopping o cuando se pide comida por delivery y aunque son unos 2.400 los que están en edad laboral, menos de 70 de ellos están registrados en el Banco de Previsión Social (BPS).

La informalidad laboral ha venido cayendo en Uruguay. Tras la crisis de 2002, cerca de la mitad de los trabajadores en el país estaban "en negro". Hoy es cerca de un cuarto del total. Pero un informe que publicó el representante de los trabajadores ante el directorio del BPS, Ramón Ruiz, da a entender que los dominicanos en Uruguay escapan a esta tendencia.

Hay 34.086 extranjeros que realizan aportes provenientes de sus trabajos. Pero solo figuran 17 dominicanos con documentación uruguaya y "menos de 50" que aparecen registrados con una documentación extranjera.

Michael lo vivió en carne propia. Tras un tiempo buscando trabajo, dio con uno que le interesaba: mozo en una pizzería. Pero las condiciones laborales ya no le interesaron tanto. El dueño no quería inscribirlo en el BPS y ante el reclamo del joven dominicano, contestó: "Acá todos están en negro, así son las reglas".

Las reglas, o mejor dicho las leyes, son bien distintas, dice Aura Mercado, presidenta de la Asociación de Dominicanos en Uruguay. "Como comunidad no vamos a tolerar más la vulneración de los derechos de los inmigrantes; no es justo que habiendo leyes, que habiendo una seguridad social, todavía en estos tiempos se estén dando estas situaciones", señaló.

La situación laboral es, según la presidenta de la Asociación, el principal problema que enfrenta hoy la colectividad dominicana. En segundo lugar, agregó, está la dificultad para acceder a una vivienda, "aunque ello también está relacionado con la calidad del empleo".

La inmigración dominicana es una de las más notorias del último lustro. De hecho implicó una de cada cinco cédulas tramitadas en 2014, según el informe del Mides sobre las nuevas corrientes migratorias. Ese mismo estudio señalaba que, a diferencia de lo que venía ocurriendo con los ciudadanos de otros países, la población dominicana que llegaba estaba compuesta por más mujeres que hombres.

Según estimaciones de los técnicos, muchos dominicanos llegan con menos formación que sus pares venezolanos, pero no necesariamente por debajo de la media uruguaya.

"Los dominicanos trabajaban como servicio doméstico. Algunos trabajaron bastante, estuvieron trabajando en Fripur —ahora Fripur cerró—, guardias de seguridad, supermercados… , muy vinculados al área de servicios que son los trabajos sin duda peor pagos, pero a los que es más fácil acceder rápidamente y que presentan mucho recambio", había dicho la vocera del Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana en aquella investigación del Mides.

Elogio.

Pese al asunto puntual de los dominicanos, respecto al cual el director Ruiz dijo que "son necesarios más estudios y profundizar en el tema", los organismos internacionales vienen alabando la política migratoria uruguaya.

Los representantes de las agencias de Naciones Unidas para el trabajo y para las migraciones dijeron que la ley de Migración de Uruguay y su reglamentación es "modélica".

En un seminario realizado por el Ministerio de Trabajo, estos representantes destacaron que el acceso a la residencia sea gratis y que las cédulas no tengan un costo adicional si se piden antes de finalizar el trámite de residencia. También destacan el acceso a la educación pública incluso cuando no se tenga la cédula.

Por su parte, el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, dijo que, dada la mejora en las condiciones de recepción pero los elevados casos de xenofobia, "el mayor desafío es cultural".

Comercio, principal destino de inmigrantes

Al por mayor y al por menor, no importa. El comercio es la rama de actividad que reúne a más extranjeros registrados en el BPS. Casi 7.000 inmigrantes, en su mayoría hombres y de los más diversos orígenes, se dedican a este rubro. El área que le sigue, en orden de cantidad de registros, es la producción agropecuaria, aunque con la mitad de participación. Luego vienen casi igualadas las industrias manufactureras, la administración, los servicios de apoyo y la enseñanza.

Pero si se mira solo a las mujeres, ingresan en el top 3 el sistema de cuidados. "Las mujeres inmigrantes en los países de destino en muchos casos son demandadas para realizar los trabajos que las mujeres locales no realizan", advertía el año pasado un informe del Mides sobre los flujos migratorios recientes. "Esto es consecuencia de cambios sociales, relativamente recientes, como la incorporación masiva de las mujeres al mercado de trabajo, pero que en la mayoría de las sociedades no se vio acompañada por una reforma estatal que asuma la responsabilidad social del trabajo de cuidado o al menos la discuta". En total, son 1.384 las mujeres extranjeras y registradas que se dedican a cuidar a otros.

Si bien son 34.086 los extranjeros que realizan aportes provenientes de sus empleos, equivalen a 35.875 puestos cotizantes porque algunos de ellos realizan más de un trabajo. El 85% de los inmigrantes registrados en el BPS, a su vez, ya obtuvieron la documentación uruguaya.

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