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Gremiales piden extender el reperfilamiento a la ganadería

BROU refinancia a cuatro años a sojeros; productores pedirán lo mismo a la banca privada.

Foto: A. Colmegna
Foto: A. Colmegna

Las gremiales agropecuarias consideran adecuados los lineamientos que el Banco República (BROU) anunció para reperfilar las deudas de los productores de soja pero consideran que deben extenderse rápidamente a otros rubros y ser adoptados por la banca privada. En una reunión, tras la que negó que el agro esté en crisis el ministro de Economía, Danilo Astori, acompañado de su colega de Ganadería, Enzo Benech, conversó durante dos horas con directivos de la Asociación y de la Federación Rural, la Comisión Nacional de Fomento Rural (pequeños productores), las Cooperativas Agrarias Federadas y las gremiales de tamberos y arroceros. También estaban el subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, y el de Ganadería, Alberto Castelar.

La fórmula del BROU está pensada fundamentalmente para los productores de soja del litoral que esperan que la cosecha hoy en curso arroje en promedio una caída a la mitad de los rendimientos con respecto a la excelente campaña de 2017. Las condiciones establecidas por el banco estatal señalan que "se exigirá un compromiso por escrito de mantener la actividad agrícola y realizar el financiamiento de los cultivos con el BROU; para ello se requerirá garantía prendaria del área financiada y los seguros básicos además de los seguros del cultivo de soja por el área a implantar". Ricardo Berois, vicepresidente de la Federación Rural, que estuvo en la reunión, consideró razonable la exigencia. "La única forma de que el productor cumpla con las obligaciones es seguir, no le queda otra. Al banco también le sirve porque no quiere ejecutar garantías, lo que le importa es que le sigan pagando", señaló a El País. En los casos que los reperfilamientos sean por menos de US$ 600.000 decidirá sobre ellos el gerente de la sucursal donde se haya tomado el préstamo, lo que llevará a que el proceso sea más rápido. Los reperfilamientos se analizarán caso a caso.

En la reunión las gremiales plantearon que la fórmula adoptada por el BROU debe extenderse rápidamente a la ganadería. "Hay un endeudamiento importante y por la seca tratamos de hacer algún verdeo y esos verdeos son gastos para los que se asumen créditos", dijo Berois.

Los reperfilamientos abarcan también las deudas contraídas por contratación de servicios agrícolas y su venta al por mayor, informó "Búsqueda".

Las gremiales elevarán en estas horas una carta a la Asociación de Bancos del Uruguay en la que le pedirán que también la banca privada (que representa alrededor de la mitad del endeudamiento) adopte una postura similar a la del BROU. En la reunión se habló preliminarmente de la necesidad de crear un "fondo sojero", (similar al arrocero y al lechero) para pagar deudas y plantar.

El planteo original de que se reperfilasen deudas partió de la agropecuaria de Dolores, en el corazón de la zona sojera. Su presidente, Juan Ángel de la Fuente, dijo a El País que se analizará "a fondo" la propuesta del BROU pero que, en principio, "es una buena señal".

En la zona de Dolores, en algunas chacras se obtendrán menos de 1.000 kilos por hectárea, una tercera parte de lo que se cosechó en la excepcional zafra de 2017. "Va a faltar producción y el impacto va a ser bastante grave", consideró De la Fuente. Por ese motivo, le parece que la discusión sobre el "fondo sojero" está bien pero para el mediano plazo. "Si funcionó algo así para el sector lechero y el arrocero, ¿porque no va a funcionar para el sojero? Pero eso puede llevar un montón de tiempo. Lo importante es que esto (el sector sojero) siga andando. No nos distraigamos", pidió.

Dudas.

José Bonica, dirigente de la Asociación Rural, explicó a El País que hay aspectos a dilucidar. Por ejemplo, no quedó claro si el reperfilamiento de deudas implicará para el productor un cambio de categoría crediticia. Además consideró imperioso que, en el caso de los productores sojeros, la banca privada se involucre porque las deudas con el Banco República son solamente un tercio del total en el caso de los sojeros. Otro tercio corresponde a bancos privados: "Sería bueno que todo esté claro para fines de mayo", señaló Bonica.

El sector lechero recibió, por su lado, el alivio importante de que sus vencimientos se postergaran hasta septiembre, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Wilson Cabrera. De todas formas, Cabrera consideró que la situación del sector lechero está "difícil" porque la sequía obliga a que ya en otoño el ganado esté recibiendo alimentos concentrados que en los últimos tres meses se encarecieron hasta un 40%. "No hay pasto", señaló Cabrera. Este sector tiene deudas por alrededor de US$ 300 millones. Los tamberos se aferran a la relativa mejora en los precios internacionales. Creen que con una tonelada de leche en polvo a US$ 3.500 la situación cambiaría. Actualmente está en US$ 3.300 y ha ido mejorando en las últimas tres subastas de Fonterra, que son la referencia internacional.

Arroceros.

Los arroceros quieren contar, en no más de dos semanas, con una solución similar a la que tienen los sojero, dijo a El País el presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz, Alfredo Lago. En Uruguay hay unos 550 arroceros, de los cuales 250 tienen deudas con el Banco República que son los que tienen más capacidad de conformar garantías, explicó. Los productores deben unos US$ 200 millones, de los cuales aproximadamente el 30% corresponden al Banco República. Para Lago la solución no puede demorar porque el 30 de junio son los vencimientos del sector arrocero y no se van a poder pagar las cuentas. Esto se debe a la falta de rentabilidad del sector, que presenta un buen nivel de productividad pero está afectado por los elevados costos (es uno de los más interesados en la rebaja del gasoil que es un insumo clave para el rubro). El endeudamiento del sector equivale a unos US$ 1.200 por hectárea, y el costo de plantación (superior al de la soja) es de US$ 1.900 por hectárea, explicó Lago. Se calcula que el área de arroz se reducirá en un 25% en zafras venideras. "Hay muchos productores que manifiestan deseos de salir del sector", señaló Lago. Como hay indicios de que los precios mejorarán en el segundo semestre del año para el sector sería importante un rápido reperfilamiento para obtener oxígeno financiero, dijo Lago.

El productor consideró que es necesario que el BROU se involucre más en el financiamiento del sector. Antes de la crisis de 2002 representaba el 80% del financiamiento del arroz y ahora ese porcentaje se redujo al 30%, pese a que el sector "siempre cumplió". Según Lago, ocurre que "el banco ahora exige más cosas".

"Es sumamente importante que el productor no pierda la categoría crediticia para poder alcanzar nuevos créditos pensando en la siguiente zafra, si no se complicaría la cadena de pago", señaló el presidente de los arroceros.

Un cultivo que es clave

Alrededor de un millón de hectáreas, fundamentalmente en el litoral oeste del país, están dedicadas a la soja y se vieron muy afectadas por la sequía. Lo mismo pasó en la zona sojera de Argentina. Es el principal producto agrícola de exportación; las ventas de soja llegaron a US$ 1.189 millones en 2017 y crecieron 36% respecto a 2016. A China va algo más del 80% de las exportaciones uruguayas de soja. La oleaginosa explicó en 2017 el 13% de las exportaciones uruguayas, luego de la carne bovina y la celulosa. El precio cayó 2%.

Un solo uruguay: sí hay crisis

Un solo Uruguay cree, a diferencia de lo que dice el ministro Astori, que sí hay una crisis en el sector agropecuario, dijo uno de sus portavoces, Guillermo Franchi. "¿Cómo que no hay crisis? Vamos camino a una crisis indudablemente. Había un problema de rentabilidad en todos los rubros antes de la seca. US$ 1.000 millones menos por la venta de soja y US$ 1.500 millones más por la caída de la preñez, ¿es poca plata? El gobierno tiene las herramientas para solucionarlo, para que esto no se pare. Debe haber una solución para todos los sectores", dijo Franchi a El País. "Si no hay crisis; ¿por qué hay una refinanciación a cuatro años? Porque no hay caja. Nosotros pedíamos reperfilamientos a cinco años", señaló.

Atender a todos los sectores

Un Solo Uruguay cree que las gestiones que hacen las gremiales son complementarias de las suyas. "Me parece bien que las gremiales luchen cada una por su sector. Es lo que tienen que hacer. Nos parece bien que se empiece a trabajar. Hay que atender a todos los sectores porque esto es una cadena. El problema es que el agro nunca ha tenido un financiamiento a largo plazo. Se financia cosecha a cosecha", consideró su vocero Guillermo Franchi. "Se necesita de plazos diferentes, soluciones, no parches. Urgente es todo", consideró.

Un Solo Uruguay planteó esta semana en un documento, un año de gracia para las deudas de la agricultura y la ganadería. Y espera una reunión con el gobierno.

Incógnita sobre trigo y cebada

El área a implantar en el área agrícola de trigo y cebada es una incógnita, consideró el presidente de la agropecuaria de Dolores, Juan Ángel de la Fuente. Los suelos en la zona quedaron muy afectados por la sequía y "va a ser un desafío poner un cultivo ahí arriba", consideró. El otro factor condicionante será la financiación. El productor recordó que los cultivos de invierno (trigo, cebada y colza) han venido siendo "deficitarios" y que se realizan para cumplir con los planes de uso de suelos. "Está muy bien conservar el suelo, pero esos planes no le son gratis a los productores", señaló De la Fuente. "A veces se sube el área porque, en caso contrario, no se pagan las deudas", explicó.

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