NUEVA GESTIÓN

Gobierno logra acuerdo médico en primera semana de gestión

El Ministerio de Trabajo encabeza una negociación que alcanza un reclamo histórico del Sindicato Médico del Uruguay.

Negociación: el gobierno destrabó en la primera semana de gestión un conflicto entre las cámaras y los médicos de las emergencias. Foto: Francisco Flores
Negociación: el gobierno destrabó en la primera semana de gestión un conflicto entre las cámaras y los médicos de las emergencias. Foto: Francisco Flores

Los médicos de las emergencias móviles reclaman hace 30 años tener un laudo como piso salarial, mejorar sus condiciones de trabajo y delimitar sus tareas.

Hoy, a una semana de la asunción de un nuevo gobierno, esa espera podría terminar. Es que a última hora de este viernes, el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y las cámaras de emergencias móviles alcanzaron un preacuerdo en el Ministerio de Trabajo. Luego de más de siete horas de negociación, las autoridades de las emergencias móviles Semm, Suat y Ucm lograron un acuerdo con los representantes del SMU.

Se trata de uno de los dos temas que el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres y el subsecretario Mario Arizti quieren encarar cuanto antes. Hoy, son 3.000 los médicos que trabajan en emergencias móviles.

El propio Mieres informó a El País que la situación se “resolvió este viernes” y que ahora la mira está puesta en el conflicto de la curtiembre París para la que ya está “en proceso una mesa de diálogo” en el MTSS, explicó.

En el preacuerdo alcanzado entre los médicos y los empresarios al que accedió El País, se establecen nuevas categorías para los profesionales, como las de médico jefe de servicio o coordinador, el médico de ambulancia, el de radio, el profesional que atiende en una base y aquel que atiende las consultas telefónicas de los pacientes. Paralelamente establece pautas para un médico “multifunción”, es decir, aquel que cumple diversas actividades en una determinada empresa.

El preacuerdo también fija la carga horaria (mínimo de 86 horas) para los llamados “nuevos ingresos”, y establece cuánto pasará a percibir un médico por hora. Por ejemplo, un profesional de una emergencia móvil percibirá $ 636 por hora. Por último, también crea ámbitos bipartitos de negociación por empresa para “analizar, negociar y resolver las modalidades de vinculación” de los médicos.

Mieres señaló a El País que la pasada administración “venía negociando hace tres meses (...) primero tomó la posta (Daniel) Salinas y luego el último mes y medio se encargó Arizti. Las dos partes están muy agradecidas con Arizti. Muy buen logro”, remató.

En el ambiente médico también destacaron la actuación del nuevo gobierno. Una fuente del SMU dijo a El País que hubo tres elementos que “presionaron” para que ambas partes cerraran las negociaciones, una de ellas, fueron una serie de comentarios del gobierno acerca de una eventual declaración de esencialidad del sector. También entiende que ocurrió porque se definió no cubrir las guardias y por la “importancia” que le prestó al tema la entrante administración.

El integrante del Comité Ejecutivo del SMU, Federico Preve dijo a El País que había una “situación de alta tensión por las medidas adoptadas” y en ese sentido, el nuevo gobierno “entendió que el laudo era una cuestión necesaria para el sistema y el sector de salud”. El dirigente médico destacó en este sentido la actuación del número dos de Trabajo, Mario Arizti.

“Es una reivincidacion histórica, hubo un intento hace 5 años pero hoy es histórico porque se logra la descripción de la categorías y las funciones. Es un logro como hace mucho tiempo no tenemos”, apuntó.

Hoy en Uruguay hay 14.000 médicos, de ellos, 3.000 trabajan en las emergencias móviles, según informó a El País el dirigente sindical.

El conflicto se arrastra desde hace meses, y sucede luego del análisis de una y otra propuesta por parte de todas las partes. Incluso una de ellas tuvo lugar en pleno diciembre. Tras una reunión con el gobierno saliente y los empresarios, la directora de la Unidad de Negociación del SMU, Soledad Iglesias, explicó a El País que no fue suficiente la propuesta presentada por las empresas. Los médicos de las emergencias móviles reclamaban justamente “categorizar el trabajo”.

Por su parte, la cámara de emergencias, rechazó “las propuestas formuladas por el SMU-FEMI por considerar que son extemporáneas y exceden el ámbito de competencia de la comisión sobre condiciones de trabajo en determinadas actividades”.

Todas las partes esperan llegar a un acuerdo en los próximos días. 

Buscan evitar más despidos en curtiembre

Industria del cuero. Foto: Darwin Borrelli.
Industria del cuero. Foto: Darwin Borrelli.

El conflicto en la curtiembre París es otro de los asuntos que busca resolver el nuevo gobierno. Por eso, el ministro Mieres anunció que convocará a una “mesa de diálogo”.

El dirigente de la Federación de Obreros de la Industria de la Carne y Afines (Foica), Carlos Bico dijo a El País que este jueves tendrán una reunión en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) “con la participación de unos de los directores de Curtiembre París (hasta ahora solo han participado los asistentes legales y la jefa de Recursos Humanos)”, contó.

Luego de un año de conflictos en Curtiembre París, la empresa anunció en febrero el despido de unos 120 trabajadores.

La abogada de la empresa, Lucía Álvarez, indicó a El País que a partir de enero de 2019 la empresa comenzó a contar con un solo comprador y las ventas bajaron. “En ese momento se tuvo que mandar a varios trabajadores al seguro de paro y se generó el conflicto”, explicó Álvarez.

En ese sentido indicó que se le advirtió al sindicato que era muy difícil revertir la situación. La empresa “hizo nuevos compromisos y trató de generar nuevos mercados y vínculos con otros clientes”, lo que “duró cuatro meses donde se reincorporó a la gente y trabajaron los 250 empleados”, explicó Álvarez.

En noviembre, indicó la abogada, se perdió el cliente que quedaba y se envió a seguro de paro a la mayoría de los empleados. “Todo este tiempo han intentado establecer nuevos vínculos para ver si podían interesar a algún comprador pero no ha funcionado”. Es por esto, sostuvo, que “esta semana se tomó la decisión de comenzar a despedir porque se entiende que es imposible que se retome la actividad”.

Hoy, de acuerdo a lo que informaron los propios trabajadores a El País, la planta funciona solo con 20 empleados en producción y otros 20 como administrativos.

Bico señaló a El País que “tanto Mieres como Arizti han mantenido contacto con nosotros y no tendrían problemas en otorgar las prórrogas para buscar alternativas para evitar los despidos”.

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