PAUTAS PARA LA NEGOCIACIÓN

El gobierno hace equilibrio entre los salarios y el empleo

Propone mejora leve para sectores que crecen; Pit ve pautas como “piso”.

Pablo Ferreri por Arotxa
Pablo Ferreri por Arotxa

El gobierno presentó ayer a sindicatos y empresas sus lineamientos para la ronda salarial que comenzará en la primera semana de abril, que parecen buscar el equilibrio entre la preservación de los puestos de trabajo y las mejoras salariales. El Poder Ejecutivo, además, anunció que el 1 de enero próximo el salario mínimo, hoy en $ 13.140, pasará a estar en $ 15.000 (por debajo de los $ 16.500 que pretendía el Pit-Cnt). La central ya dejó claro que le parecen insuficientes el aumento del salario mínimo y los porcentajes de mejora previstos para los sueldos más deprimidos aunque también avisó que considera que los lineamientos son solo un "piso" a partir del cual se negociará.

En concreto, el gobierno propone para el primer año de vigencia de los convenios un aumento nominal de 6,5% para los sectores que están en dificultades, de 7,5% para los rubros que estén en situación intermedia y de 8,5% en aquellos que están creciendo. En el segundo año los aumentos propuestos son 6, 7 y 8%, respectivamente, y para el último semestre o tercer año 5, 6 y 7%. Si se toma en cuenta que la inflación en los últimos doce meses se ubicó en 7,07%, en el primer año de vigencia, si se aplicaran a rajatabla los lineamientos, el sector en crecimiento sería el que vería mejorar su salario real. En el caso de los grupos en situación intermedia habría una virtual congelación salarial y en el caso de los que tienen dificultades una caída del poder adquisitivo.

El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, adelantó que se facilitarán a empresarios y sindicatos elementos de juicio para que las partes se puedan "autoclasificar" como ya lo hicieron en la anterior ronda, en la cual la gran mayoría se ubicó en situación "intermedia".

El Ejecutivo planteó aumentos adicionales para los salarios bajos, es decir, para aquellos trabajadores que perciban hasta 25% por encima del salario mínimo nacional, alrededor de unos $ 18.000. Para este caso, los aumentos complementarios propuestos son 1, 0% (sector en problemas), 2,0% (sector medio) y 2,5% (sector dinámico). Aquí tampoco son contempladas totalmente las aspiraciones de la central sindical que pretendía que el umbral se ubicara en $ 20.000 líquidos.

Los lineamientos del Ejecutivo aconsejan acuerdos a 24 o 30 meses como mínimo, con ajustes semestrales o anuales en caso de que las partes así lo acuerden.

Las pautas también incluyen un correctivo por inflación a los 18 meses de vigencia de los convenios y a su término con el fin de evitar la pérdida de salario real. Además, establecen una salvaguarda durante los primeros 12 meses de vigencia de los convenios, período en el que, si la inflación supera el 8,5%, podrá convocarse al Consejo de Salarios correspondiente, ámbito que podrá resolver adelantar el correctivo. En caso de que la inflación medida en años móviles supere el 12%, al mes siguiente, se aplicará un ajuste salarial por la diferencia entre la inflación acumulada y los ajustes salariales otorgados ("cláusula gatillo").

La delegación empresarial en la reunión de ayer del Consejo Superior Tripartito prefirió no hacer comentarios.

Milton Castellano, director del Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt, reiteró la línea de la central de que los incrementos por sobre la inflación deben estar acompasados al crecimiento del Producto Interno Bruto que este año el gobierno espera que se ubique en 3%. "Nos preocupa que el crecimiento de la economía llegue a los trabajadores", señaló. Y también volvió a relativizar que el nivel de empleo esté en un mal momento. La postura de la central es que la preocupación por un incremento del desempleo no debería operar para moderar (al menos en la mayoría de los sectores) los aumentos en términos reales. "El empleo hay que verlo en su globalidad. Si lo comparamos en términos históricos está mejor que en toda su historia aunque un poco peor que en su punto más alto. Está en situación estable con problemas en algunos sectores. Puede haber sectores que tengan dificultades, habrá que atenderlos", consideró Castellano. La tasa de desempleo en todo el país se ubicó en enero en 8,5%, 1,6 puntos porcentuales por encima del registro de diciembre y cuatro décimas por encima del de enero del año pasado.

El gobierno pretendía comenzar a la brevedad la negociación de los convenios que vencieron en enero y febrero pero los sindicatos y las cámaras pidieron postergar las conversaciones hasta abril. En todos los acuerdos habrá cláusulas de género, protocolos de prevención de conflictos, seguridad y salud laboral.

Pautas moderadas.

Juan Manuel Rodríguez, director del Programa de Relaciones Laborales de la Universidad Católica, consideró que "el gobierno hizo una combinación porque estas pautas no son pautas de caída salarial". "En algunos casos implicarán crecimiento. No es una propuesta en la que se castiga el salario para subir el empleo, salvo en los sectores que están en dificultades, pero es razonable que sea así si están en dificultades. Esto último pasó en la ronda anterior y yo diría que el movimiento sindical básicamente lo aceptó", evaluó. A su juicio, el gobierno pretende que las negociaciones no se prolonguen mucho más allá de seis meses. "Lo que pasó en la ronda anterior fue que el salario creció por la caída de la inflación. En este caso no es el escenario más probable. Para lograr aumentos reales los sindicatos no puede pensar en la caída de la inflación. Tienen que pensar en aumentos salariales mayores. Van a pedir aumentos mayores y correctivos antes de los 18 meses", consideró. Pero advirtió que si bien "tomando cifras trimestrales se estaría llegando a un nivel de detención en la pérdida de empleo, lo que pasa es que llevamos varios años en que está creciendo la economía y el empleo no crece". "El contexto general de mediano plazo no es bueno. Los trabajos que hace la Cámara de Industrias son indicativos de que los empresarios están apostando a más inversión sin empleo", señaló.

Proyecto sobre discapacidad: cuotas para el sector privado

El gobierno le entregó el viernes pasado a las cámaras empresariales y a los sindicatos un anteproyecto de ley para asegurar empleo a las personas con discapacidad en las empresas privadas. Las gremiales y los sindicatos tendrán tiempo hasta el 21 de marzo para formular los comentarios que consideren pertinentes. La iniciativa del gobierno apunta a establecer un porcentaje mínimo de personas con discapacidad que deberán tener las empresas privadas en sus plantillas.

La Cámara de Representantes ya había aprobado un proyecto de ley con un objetivo similar de manera unánime, pero el gobierno le introdujo algunas modificaciones. El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, explicó a El País que las modificaciones que introdujo el gobierno apuntan a establecer una "gradualidad" en la incorporación de las personas con discapacidad. En el Estado hay cupos para afrodescendientes y personas con discapacidad, que no siempre se cumplen.

DISTINTAS VISIONES.

Ernesto Murro
Ernesto Murro luego del Consejo de Ministros. Foto: captura de pantalla Presidencia
Darán elementos de juicio
El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, dijo que se facilitarán elementos de juicio a las empresas y a los sindicatos para que estos acuerden en qué sector se autoclasifican en las negociaciones.
JUAN MANUEL RODRÍGUEZ
Juan Manuel Rodríguez. Foto: D. Borrelli
No son pautas de reducción
El economista Juan Manuel Rodríguez cree que los sindicatos pedirán más aumentos nominales y correctivos a los doce meses porque la mejora en los salarios reales ya no podrá venir de una caída de la inflación.
MILTON CASTELLANO
Milton Castellano. Foto: archivo El País
El empleo está estable
El director del Instituto-Cuesta Duarte considera que el empleo está estable y que los salarios deben crecer en el mismo porcentaje en que lo haga el conjunto de la economía.
ALFONSO CAPURRO
Capurro expuso que la economía global empieza a dar "ciertos síntomas positivos. Foto: F. Flores
Fuerte suba salarial
La historia reciente muestra que en dos años el promedio de los salarios subió más de lo que sugerían las pautas de los sectores dinámicos. Pese a los problemas de empleo subió el salario sobre las pautas.

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Salarios mínimos suben más que el IPC

El gobierno anunció que a partir del 1 de enero de 2019 el Salario Mínimo Nacional aumentará a $ 15.000 (actualmente está en $ 13.430). El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, recordó que "el salario mínimo nacional se encuentra en su nivel más alto desde el retorno de la democracia y lo queremos seguir mejorando, porque esto es redistribución" y enfatizó que este incremento "está bastante por encima de los precios". Esta cifra es inferior a la pretendida por el Pit-Cnt, que había reclamado que el monto fuera de $ 16.500. La central también buscará aumentos diferenciales para por lo menos 200.000 trabajadores que perciben netos $ 20.000 o menos. Estos trabajadores están fundamentalmente en los sectores rural, doméstico, de comercio y servicios y son aproximadamente el 14% de los asalariados). En Uruguay hay alrededor de 1,6 millones de activos.

La séptima ronda de Consejo de Salarios será la más grande desde que existe la negociación tripartita (que se instauró por ley en 1943), involucrará a alrededor de 1.000 negociadores y es la última que se realizará en el actual período de gobierno.

Los expertos calculan que la inflación se ubicará este año en 7,2% y en 7% en 2019 y si fuera así los sectores intermedios y en crecimiento (ver nota aparte) mantendrían su poder adquisitivo. El gobierno destaca que el salario creció en los últimos trece años un 55,5% en términos reales.

Gobierno ve "desacople" con la región

El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, aprovechó un evento en el que participó Andrés Marinakis, especialista principal en Políticas de Mercado e Instituciones Laborales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para destacar que "en una región donde aumentan los problemas de empleo, Uruguay está mejor en términos de derechos e ingresos". "Este período es de los primeros en la historia en que Uruguay se desacopla de Argentina y Brasil. Ya no se puede aplicar el refrán de que Argentina y Brasil se resfrían y Uruguay se engripa", sostuvo.

"Uruguay aparece primero en aumento del salario real entre 2005 y 2015 en relación a los demás países de la región, aparece primero en menor informalidad respecto del salario mínimo general y del de las trabajadoras domésticas", agregó.

Algunos economistas ven con preocupación la posibilidad de que el salario real crezca aún en los sectores dinámicos. "La idea de que sectores dinámicos suban salarios en lugar de apostar a que tomen más empleo, contribuye a la fragmentación del mercado laboral, limita la absorción de empleo en esos sectores y por tanto limita la productividad de la economía", apuntó Pablo Rosselli, de Deloitte, en Twitter. "Si la prioridad es el empleo, no deberíamos ver aumentos de salarios reales en sectores que han destruido empleos desde la pauta anterior para acá", agregó.

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