INSEGURIDAD

Desde gas a picanas para protegerse

Los sistemas de seguridad aumentan cada vez más y cambian en base a más tecnología.

Demanda: cada vez más personas buscan elementos de defensa personal para sentirse más seguros mientras andan en la calle. Foto: Gerardo Pérez.
Demanda: cada vez más personas buscan elementos de defensa personal para sentirse más seguros mientras andan en la calle. Foto: Gerardo Pérez.

Ala Casa del Policía llega una mujer de unos 40 años. Está buscando algo, aunque no sabe muy bien qué. Dice que quiere algo que la ayude a defenderse, que sale de trabajar tarde, que tiene que caminar hasta llegar a su casa, que van dos veces que la siguen para robarla. Dice que está cansada.

La vendedora le muestra distintos tipos de gases paralizantes, le explica el alcance de cada uno y cómo funcionan. Además, le muestra una picana eléctrica que se puede utilizar cuando la otra persona está cerca, porque requiere del contacto. La mujer se lleva un gas de pimienta y se va. Pero pasan menos de dos minutos y vuelve. Y pide que le expliquen cómo funciona ese aparato para dar choques eléctricos, que la vendedora hace sonar y suena fuerte.

"Ya no hay edad, es heterogéneo, vienen de todas las edades y de todos los barrios acá", dice Walter Carrasco fundador y encargado de la Casa del Policía, que vende, entre otras cosas, herramientas para la defensa personal. La seguridad personal es un tema que está cada día más en boga. Para protegerse en la vía pública, pero también para proteger los hogares o los autos. Las rejas parecen no ser suficientes. Lo cierto es que hay cada vez más tecnologías aplicadas al tema y más personas, familias y empresas dispuestas a utilizarlas.

En lo que refiere a la defensa personal, dice Carrasco, lo que en general las personas buscan es tener algo para protegerse, pero que no lastime al otro. "Ha aumentado el uso de estas herramientas paralelo con la violencia", explica. Por eso, entre las recurrentes están, justamente, el gas pimienta y la picana eléctrica de contacto. Ninguno de los dos tiene consecuencias secundarias y son vendidas sin necesidad de autorización alguna. Son, justamente, para la defensa personal. En el caso de los gases, hay de distintas capacidades y en lo que difieren es en el alcance (entre dos y cinco metros) que tiene cada uno.

Pero no solo se trata de la seguridad en la vía pública. También de sentirse más seguro en la propia casa. Y para eso son varias las empresas de seguridad que tienen distintos servicios de protección y monitoreo.

Uno de los servicios de Ketlark, empresa de seguridad, está justamente enfocado en la protección de los hogares y familias. El sistema se llama Eagle Cam y consiste en cámaras interactivas y de control, detección y disuasión de intrusos. En este sentido, el sistema detecta la presencia de un extraño en el predio en el que esté instalado, y envía una señal de alerta a la central de monitoreo en tiempo real de la empresa; a continuación, un operador de Ketlark toma el control sobre la situación, comunicándose oralmente con el intruso a través de parlantes. Además el sistema permite tomar fotografías del intruso, advertir al propietario de la situación y brinda la posibilidad de monitoreo constante del predio en tiempo real a través de dispositivos móviles. Por último, en caso de ser necesario, un agente de la empresa se dirige al lugar, informando sobre la situación a la policía.

Por otra parte, en lo que refiere a la vigilancia, los elementos más demandados siguen siendo los controles de acceso, las alarmas, el reconocimiento facial y, claro, las alarmas. Otros dispositivos que empiezan a utilizarse son los drones, aunque todavía de forma incipiente. De todas formas, estas nuevas tecnologías no sustituyen a los guardias y el personal de seguridad; lo que cambia son las formas de monitoreo.

Lo primero: los guardias

Más allá de la tecnología aplicada a la seguridad hogareña y de los sistemas remotos y automatizados, hay un factor que sigue siendo primordial: el hombre. Ni los videos y no los sistemas de detección funcionarían sin un personal especializado en el rubro. Es por eso que las empresas de seguridad siguen apostando a capacitar a su personal.

ALTERNATIVAS Y COSTOS

Por US$ 16 se compra un gas pimienta

Los efectos del gas de pimienta pueden durar más de 30 minutos. "Son inocuos, pero son efectos muy potentes y muy bloqueantes, que dejan a la otra persona fuera de combate", dice Carrasco. Entre los efectos principales están la ceguera total, disnea respiratoria de las vías aéreas superiores, ("como una crisis asmática pero a nivel de la respiración, no en los bronquios, ni en los pulmones"), ardor, quemazón, tos y nauseas. Además, explica Carrasco, todos los efectos se dan al unísono. Los precios de los gases de uso para defensa personal (que se importan de Estados Unidos y son completamente orgánicos) van entre los $ 500 y los $ 880 y tienen tres años de vida útil. El precio de las picanas eléctricas de contacto va desde los $ 1990.

Por otra parte, como Ketlark, muchas de las empresas que se dedican al rubro de la seguridad en Uruguay ofrecen cada vez más tecnologías que permiten monitorear de cerca. Entre otros, seguimiento satelital por GPS de vehículos, el rastreo de personas a través de dispositivos ocultos o botones de pánico que emiten señales silenciosas para casos de emergencia a una central de ayuda.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)