PARTIDO COLORADO

Ernesto Talvi, la cara nueva que creció a fuerza de visibilidad e ironía

Sabía que la clave era hacerse conocer; le aconsejaron mostrarse tal cual es.

Ernesto Talvi. Foto: Fernando Ponzetto
Ernesto Talvi, precandidato por el Partido Colorado. Foto: Fernando Ponzetto

Quince minutos, y no más de 15 minutos, le quedan libres a Ernesto Talvi el lunes 24 para un ratito de entrevista con El País. Llega con tiempo a la sede que instaló en Pocitos, pero distintos miembros de su equipo le pasan avisos y le consultan detalles, con lo cual, cuando finalmente entra a la sala y se sienta, ya hemos perdido tres o cuatro minutos. Apurado, sin esperar pregunta, agradece. Dice que lo que logró fue porque los medios le “dieron acceso”.

“Todo el crecimiento impresionante que tuvimos es puro conocimiento. Nosotros sabíamos muy desde el principio que la transformación de conocimiento a voto era muy alta, la más alta del espectro político”, dice. Las encuestadoras con las que trabajó -no contrató a ninguna en particular, pero procuró contar con los aportes de todas en distintos momentos- coincidieron en esa premisa de la que el precandidato colorado se agarró para avanzar, aun cuando los sondeos de opinión le eran adversos. Le decían: “Tu competidor no es (Julio María) Sanguinetti. Tu competidor es el desconocimiento. Si la gente te conoce, te vota”.

Talvi repasa aquella etapa como si fuera historia reciente. Recuerda el “despliegue físico, territorial, ciclópeo” que debió hacer para que la gente supiera quién era, y cómo apeló a una estrategia de comunicación que le permitiera figurar sin demasiados recursos económicos.

Pero, sobre todo, debió aprender a ser político. Con una formación académica envidiable, habiéndose doctorado en la Universidad de Chicago y con 21 años de trabajo en el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), a sus 62 años Talvi se zambulló en terreno desconocido, confiado en la visión del expresidente Jorge Batlle, que lo señaló con el dedo como su sucesor.

Dice Talvi: “Solo Jorge pudo haber visto esto. Cuando vino a pedirme que asumiera esta responsabilidad, me enseñó todo lo que sé, viajó por el país diciendo que ahora podía estar tranquilo porque tenía a alguien que se iba a hacer cargo. Sembró por todo el país los últimos 10 meses de su vida. Sin él, este proyecto no estaría donde está. Él me legitimó. Les dijo a todos que yo era su pollo, pero no su heredero, porque yo tenía un sueño propio”.

Las referencias a Batlle fueron abundantes al inicio de esta aventura, en la segunda mitad de 2018. Pero en marzo de este año, Raúl Lorenzo Batlle -hijo de Jorge y adherente a la campaña de José Amorín Batlle-, le pidió públicamente que cesara las alusiones a su padre.

Talvi arrancó en agosto con carteles multicolores que aludían a los símbolos nacionales. No había nada del Partido Colorado y era adrede, explica, porque el suyo “era un partido en extinción”: “Si no salía a convocar electorado fuera de la frontera del partido, estaba condenado a ser una fuerza enana”.

Ernesto Talvi. Foto: Gerardo Pérez.
Ernesto Talvi. Foto: Gerardo Pérez.

Eso duró hasta diciembre. En enero empezó a contar con Francisco Vernazza, el asesor en comunicación política que acompañó a José Mujica en su camino a la presidencia.

Con Vernazza se terminaron los verdes, amarillos y azules, y tomó protagonismo el rojo. Además, se le dio preponderancia al apellido Talvi bien acompañado de la palabra presidente y del Partido Colorado.

Talvi no niega la mano de Vernazza en ese cambio, pero también lo atribuye a un aprendizaje de su parte: “Yo no era político hasta hace 10 meses. Estoy aprendiendo cómo se juega. Pero el embrión de todo lo que estás viendo estaba; era cuestión de tiempo”, asegura.

Luego, las encuestadoras le dijeron: “Tu candidatura despierta muy pocas resistencias”, y también se paró sobre esa premisa para ganar confianza.
¿Por qué tan poca resistencia? Talvi cree que su proyecto Ciudadanos le despierta a la gente “ilusión de un futuro luminoso en el horizonte”.

Sostiene que confían en él, en su trabajo que antecede a la política, y en el equipo que lo acompaña. Cinco de las 15 personas que trabajan en su comando de campaña se fueron de Ceres con él. Pero Talvi no quiere dejar la sensación de que vació el instituto, y se esmera en recordar a los que llegaron a acompañarlo desde otros lados. A ninguno le preguntó a quién votaba, asegura.

En los últimos meses, cuando una remontada de Talvi lucía impensable, en su cuenta de Twitter empezaron a aparecer conceptos más jugados, agudas críticas al gobierno y comentarios irónicos respecto a otros precandidatos, en particular al nacionalista Juan Sartori.

¿Hubo, ahí, otro cambio de estrategia al estilo Vernazza? Al parecer, sí. “Pancho me hizo ver que tenía que ser yo. Me dijo: ‘Tú sos así: tenés sentido del humor, te gusta la ironía. El sentido del humor y la ironía a veces son la única forma de decir algo duro. No tenés pelos en la lengua, pero siempre hablás con educación, cortesía, inteligencia; no sos de dar golpes bajos. Mostrate, bo. Hacelo. Mostrale a la gente quién sos’”, relata Talvi que le dijo el experto.

Le transmitió que no debía tener miedo. Le dijo que jugara el juego, que se ciñera a las reglas pero que luciera su estilo. “Porque cada equipo tiene su estilo. Tenés a alguien que juega lindo, a alguien que juega de contragolpe, se abroquela en la defensa y pega zarpazos…”.

Y ante la pregunta sobre cómo juega Talvi, los ojos pequeños y celestes miran bien serios, y la voz ronca, tan característica de él, responde: “Limpio, limpio. Y diciendo las cosas que el país necesita escuchar”.

Ahora, cuando las encuestas le dan “cabeza a cabeza” con el dos veces presidente, Talvi intenta contener su entusiasmo diciendo que está “ilusionado, pero sereno”. En realidad, está eufórico. Dice que él piensa como Washington Tabárez en cuanto a que “el camino es la recompensa” porque, en definitiva, “el resultado puede ser o no el premio a un trabajo profesional, serio, hecho con excelencia, alegría y amor”. Gane o no, dice que está contento por saberse hoy “una opción real, no simbólica”.

Pero aunque el proceso sea, en teoría, lo más importante, hay una imagen que Talvi no se quiere borrar: “Que en los descuentos, con gol de cabeza y en el área chica, vamos a ganar esta elección interna”.

Los 15 minutos previstos se fueron a 40, su jefa de gabinete Verónica Panario se le para al lado para que la señal de basta sea inequívoca, pero Talvi no quiere dejar de decir que Batlle le había advertido del “costado ingrato” de la política, y también de la cara amable: “los ideales y la vocación de servicio”. También le adelantó que le iba a gustar, y efectivamente, dice Talvi, la política es “divina”. “Es lo más lindo que hice en mi vida”, remata.

Termina la entrevista y se mete rápidamente en otra reunión con su comando de campaña. Debe ajustar los últimos detalles de la presentación del programa que hará en tan solo un rato, en la casa del partido, justo en la sala Jorge Batlle.

Es la hora señalada y Talvi también fue puntual, pero los saludos y las selfies vuelven a retrasarlo unos minutos. En el público hay unos 200 hombres y mujeres entre los que abundan los trajes y las chaquetitas.

Empieza hablando el economista medido y termina mostrándose el político, con frases encendidas y aplausos entusiastas. La cita termina con una foto grupal de casi todos los presentes. Son, en su mayoría, los autores de su programa. Está claro: Talvi quiere hacer saber que no juega solo, y esa instancia es, sobre todo, un agradecimiento a quienes confiaron en él.

La novedad y la renovación

Nombre: Ernesto Talvi.

Nació: Montevideo.

Edad: 62 años.

Profesión: Doctor en economía.

El lanzamiento de Ernesto Talvi a la política era un secreto a voces, pero fue recién en julio de 2018 que el economista lo oficializó. Desde ese momento se posicionó como la figura de renovación y la novedad del Partido Colorado, sumido en una crisis histórica. En estos meses de competencia interna Talvi hizo énfasis en su preparación académica, en su carácter “liberal-progresista”, y en su afinidad con Jorge Batlle. Es hijo de un inmigrante macedonio y una inmigrante cubana; está casado con una española y tiene dos hijos.

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Elecciones 2019: encuestas, noticias, frases, entrevistas, imágenes y videos de la campaña electoral en Uruguay los encontrás en nuestro especial Uruguay Vota.

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