DIPUTADA POR CABILDO ABIERTO

Elsa Capillera vivió en un cantegril, no terminó el liceo y llegará al Parlamento

Referente de Casavalle, Elsa Capillera es diputada electa de Cabildo Abierto, el partido liderado por el excomandante en jefe del Ejército Guido Manini Ríos.

Elsa Capillera es diputada electa de Cabildo Abierto. Foto: Francisco Flores
El 6 de abril fue la primera actividad de Cabildo Abierto y se realizó en Casavalle junto a Purificación, la agrupación de Capillera. Foto: Francisco Flores

Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.

En la esquina de las calles Frida Kahlo y Erasmo Bogorja de Skotnicki, en la zona de Casavalle, flamea alto la bandera de Cabildo Abierto. Ahí, en un barrio de viviendas humildes salpicado por pequeños asentamientos que se llama San Martín II, vive Elsa Capillera, diputada electa de Cabildo Abierto, el partido liderado por el excomandante en jefe del Ejército Guido Manini Ríos.

De 48 años, Capillera recibe sonriente a El País en su casa, rodeada por sus siete perros. Son Homero, Negra y otros cinco que se llaman todos igual: Panchita. Ella será la primera diputada de Cabildo en Montevideo. La agrupación Purificación que encabeza Capillera (lista 11.820) obtuvo 23.271 votos en las elecciones de octubre. Casi los mismos que todo el Partido Independiente.

La dirigente invita a pasar a una vivienda humilde pero muy acogedora, con muebles rústicos y rejas en todo el perímetro. Los techos tienen algunas humedades y en una de las paredes hay cuadros con pinturas religiosas.

Es jueves, un rato después de las dos de la tarde. Capillera se sienta en el sillón del living. Más temprano se confirmó la victoria de Luis Lacalle Pou y en la tele pasan los festejos en las calles. De pronto suenan unos bocinazos. Es José Palacios, amigo, exvecino del asentamiento Tres Palmas y compañero de varias causas, que pasa a saludar. “¿Te vas a festejar?”, le pregunta ella.

Más tarde llegará su marido Ediberto González, un militar retirado que hoy trabaja en una fábrica de alfajores, con quien levantó esta vivienda cuyo predio han intentado regularizar sin éxito con el Ministerio de Vivienda. Por eso, Capillera no paga contribución ni tributos domiciliarios.

El matrimonio tiene dos hijos: Yannet y Juan Pablo, de 25 y 11 años. La mayor, estudiante de ciencias de la comunicación y votante frenteamplista, está en la casa a esta hora. El más pequeño está en clase: va a la escuela Grecia en Punta Carretas, una de las que tiene mejores indicadores de Montevideo.

La diputada electa cuenta con orgullo su historia, la de una empleada doméstica hoy desempleada que se crió en una familia con nueve hermanos (ella era la más chica) en pleno barrio Borro, que no terminó tercero de liceo y vivió en un asentamiento, hasta convertirse en la referente social de su barrio. Y que desde el 15 de febrero de 2020 será diputada por Cabildo Abierto.

De salto al borro.

Capillera nació en Salto en 1971. Su padre era obrero y trabajó en la construcción de la represa de Salto Grande. Su madre, ama de casa. Cuando ella tenía ocho años se vinieron a Montevideo y se instalaron en el Borro, ahí donde todavía vive una de sus hermanas.

“Borro, Borro”, dice ella. “Frente a la escuela Santa Bernardita”. Capillera estudió en ese colegio, después fue al liceo 17 y al Miranda. No terminó tercero de liceo pero piensa retomar los estudios. “Creo que ahora se puede hacer por internet, voy a averiguar”, cuenta y enseguida dice que le hubiera gustado ser asistente social. “Pero lo hago sin título”, dice y se ríe. “Los asistentes sociales son más que los policías: pueden entrar a una casa sin orden judicial”, afirma la futura diputada.

Su vida laboral empezó a los 11 años en el Borro, cuidando a un bebé del barrio. “Aguanté hasta tercero porque quería tener mi plata”, relata. En esa época iba mucho a la iglesia y llegó a ser catequista. Sigue siendo muy católica, aunque dice que la campaña electoral la ha alejado un poco de la iglesia.

El partido de Manini Ríos capacitará a los dirigentes

Cabildo Abierto es un partido nuevo y la enorme mayoría de sus dirigentes es inexperiente a nivel político. Por eso, preparan una serie de capacitaciones en varias áreas. De hecho, el tema fue tratado el viernes de noche en una reunión en la sede partidaria en la que participaron casi todos los 14 legisladores electos de Cabildo Abierto. Allí empezaron a pensar el trabajo legislativo de cara a 2020.

Por un lado, el constitucionalista y diputado electo de Cabildo Abierto, Eduardo Lust, dará charlas sobre la Constitución y preparación de las leyes. “También buscaremos personas con experiencia en el Parlamento y que hoy están integradas en Cabildo Abierto. Ya se ofrecieron para asesorarnos en temas legislativos”, dijo a El País el coronel retirado Rivera Elgue, exjefe de campaña de Cabildo Abierto.

Además, habrá una tercera línea de formación: la preparación de las entrevistas con periodistas y el manejo con los medios. Para eso, recibirán charlas con especialistas en el área, indicó Elgue. En la reunión se informó a los legisladores electos que a partir de ahora todas las entrevistas con los medios deben ser coordinados por la encargada de prensa del partido.

En el este. 

A los 17 años empezó a trabajar como empleada doméstica “con cama” en una casa en Punta del Este, a la altura de la parada 36 de la Mansa. Allí trabajó casi 15 años, hasta 2002.

En esa época, a fines de la década de 1990, tenían problemas con la vivienda y a su marido le llegó una oferta que no dejaron pasar: por 1.500 dólares podían comprar una casa en el asentamiento Tres Palmas, en Casavalle.

El dinero se lo prestó la familia que le daba trabajo en verano en Punta del Este. “Era un pasillito sin calles, todo el mundo enganchado a la luz, e íbamos a buscar el agua a una canilla. No había saneamiento y las aguas servidas corrían por ahí”, recuerda la dirigente cabildante. En el barrio había militares, policías, obreros de la construcción y empleados de fábricas. También gente que salía con el carro y el caballo a buscar cartón y basura por toda la ciudad. “La verdad es que eran los menos los que no trabajaban”, asegura Capillera.

En esos años se inició su militancia social y también su influencia decisiva en el barrio: creó la comisión que luchó por la regularización del cantegril. Hicieron una elección y Capillera fue presidenta. Llegó a estar 10 años en el cargo. La militancia dio resultados y la lucha terminó con nuevas calles, realojos en el mismo barrio y saneamiento en la zona, en la época de la intendencia de Mariano Arana.

Al mismo tiempo, ella daba clases particulares a los niños de los asentamientos y los ayudaba a hacer los deberes de la escuela: cobraba 10 pesos la hora. Por su casa pasaban varios niños por día, tarde a tarde.

En 2007, cuando nació su hijo más chico, se mudó a un complejo de viviendas vecino que en principio estaba destinado a jubilados. Pero muchos no aceptaron y algunas quedaron libres.

Esas viviendas fueron ocupadas por gente que hizo negocio y las vendió: Capillera y su marido compraron una casa, más grande que la que vivían en Tres Palmas, y la ampliaron de a poco. Gastaron 30.000 pesos de la época en aquella compra. La diputada electa aún hoy lucha por regularizar estos terrenos y poder decir que es dueña de su propiedad. Espera tener más capacidad de presión desde el próximo año, cuando sea diputada.

En 2010 volvió a trabajar fuera de casa, cuidando a una señora mayor en Punta Carretas. De hecho, era más que una cuidadora: manejaba las tarjetas de crédito, sacaba dinero del cajero, pagaba las cuentas y llevaba a la anciana al médico. En marzo pasado, ella falleció y Capillera quedó sin empleo otra vez

Elsa Capillera es diputada electa de Cabildo Abierto. Foto: Francisco Flores
Elsa Capillera es diputada electa de Cabildo Abierto. Foto: Francisco Flores

La política. 

La hoy diputada electa militó antes en el Partido Nacional en el sector de Javier García, pero lo máximo que había llegado en su carrera política era a suplente de convencional y a concejal. El año pasado, se abrió y se lo dijo a García. Estaba cansada de la falta de oportunidades.

“Javier venía mucho por acá, pero yo no iba a llegar muy lejos la verdad, somos muchos”, justifica Capillera. Pero el futuro político le tenía preparado algunas sorpresas. Primero, un amigo le sugirió por qué no se iba con el dirigente nacionalista Carlos Iafigliola, quien tiene perfil cristiano. Ella se reunió con él, pero al final no dio el paso. Y a fines del año pasado unos vecinos que habían participado en la creación del Partido Orden Republicano, vinculado a exmilitares, le pidieron si no los podía apoyar. “Tenemos todo pero nos falta un líder. Te necesitamos a vos”, le dijeron.

A Capillera le gustó la propuesta, pero en marzo se supo que Manini Ríos lanzaría su candidatura presidencial. “Y si Manini sale, nadie va a ir contra el general, porque lo aman” entre los militares, dice Capillera.

De hecho, la visitaron en su casa Eduardo Radaelli, el coronel Hugo Arce y otro coronel que no recuerda el nombre. Ella aceptó la invitación y empezó a militar en Cabildo Abierto, aunque no conocía personalmente a Manini.

El 6 de abril fue la primera actividad de Cabildo Abierto y se realizó en Casavalle junto a Purificación, la agrupación de Capillera. “Todo se fue dando. Nosotros no fuimos a buscar a la gente: ellos nos vinieron a buscar”, dice satisfecha la futura diputada.

“Manini estuvo en el hospital Militar y todo el mundo dice que fue el mejor”

-¿Cabildo Abierto ocupará la titularidad del Ministerio de Salud Pública, como ha trascendido?

-Ojalá. Pero todavía no está confirmado eso.

-Se ha hablado mucho de algunas posturas de Cabildo contrarias al aborto legal y a temas vinculados a la identidad de género.

-Las leyes ya están hechas y es muy difícil cambiarlas. Acá en mi casa estamos sin teléfono ni internet porque hace tres semanas robaron los cables... Hay muchos temas relevantes como ese, que son los que más me preocupan del país. También el campo.

-El presidente electo, Luis Lacalle Pou, y Guido Manini Ríos ya dijeron que van a respetar la ley de la interrupción voluntaria del embarazo. Pero si Cabildo está en Salud Pública, ¿hará esfuerzos para que las mujeres no aborten?

-La ley establece un comité multidisciplinario que atiende a las mujeres que quieren abortar. Si realmente sirve, ya está. Todo el mundo dice cosas, como que las mujeres usan el aborto como anticonceptivos, pero yo no lo creo.

-¿Manini Ríos sería un buen ministro de Salud Pública?

-Sí, Manini estuvo en el hospital Militar y todo el mundo habla bien de él. Sabe del tema. Todo el mundo te dice que fue el mejor que estuvo en el hospital.

-Pero Manini quiere quedarse en el Senado.

-Sí, creo que va a poner alguien responsable en Salud Pública. Si a mí me dicen “tenés que ir al Mides”, tampoco me gustaría ir. No me gustaría salir de la banca, quiero estar en el Parlamento desde febrero del próximo año.

-En una entrevista en el semanario Búsqueda, le preguntaron si Manini es el líder que mejor representa la idea de “patria, familia y religión” y usted dijo que sí. ¿Por qué?

-Porque eso es ocuparse del que menos tiene, que no es asistencialismo, es ayudar a salir.

-¿Imaginaba que iba a llegar al Parlamento algún día?

-Cuando formamos la agrupación, mis compañeros me dijeron: “acá tenemos solo un objetivo, que vos llegues. El perfil lo tenés vos y la que te ganás a la gente sos vos. Después que vos llegues, vamos a tener una oportunidad”. Pero nunca imaginamos 24.000 votos, la verdad que no.

-¿Qué temas le interesaría trabajar en Diputados?

-Lo que más me importa es el tema de las personas en situación de calle. Quiero estar en las comisiones de Salud y Asistencia Social y en Defensa. No somos un partido militar, pero tenemos gente que es retirada militar y hay un deber con ellos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)