LA COLUMNA DE PEPEPREGUNTÓN

Doble error del Mides

En estos tiempos tan duros, en los que tanto se necesitan los recursos para atender a los más castigados por la crisis social derivada de la emergencia sanitaria, cada peso cuenta.

El Mides argumenta que la mayoría de los "ni-ni" no reciben pagos. Foto: F. Flores.
Sede del Mides. Foto: Fernando Ponzetto.- Archivo El País

La decisión del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) de gastar más de 400 mil pesos en una encuesta de opinión pública que comparara los niveles de aprobación de la actual gestión liderada por el ministro Pablo Bartol con la que hasta el 28 de febrero pasado desplegó la exministra Marina Arismendi constituye un doble error.

En primer lugar, porque en estos tiempos tan duros, en los que tanto se necesitan los recursos para atender a los más castigados por la crisis social derivada de la emergencia sanitaria, cada peso cuenta. Y cuesta entender que precisamente el Mides entienda que el mejor destino que se le puede dar a algo más de 400 mil pesos es encargar una encuesta para medir la aprobación de su gestión por parte de los uruguayos.

¿Cuántas cosas se podrían haber hecho con ese dinero que hubieran sido más útiles para los que menos tienen? ¿Cuántas canastas de alimentos, o camas, o colchones, o abrigo se pudieron haber comprado con esos recursos para ayudar a los más necesitados?

Y, en segundo lugar, el gasto claramente no se justifica. ¿O alguien cree que es necesario contratar una encuesta para concluir que la gestión de Bartol es decididamente mejor que la que, durante sus dos períodos al frente del Mides, realizó la exministra Arismendi?

¿Hay que gastar en una encuesta para constatar lo obvio?

¿Alguien vio alguna vez a Arismendi, como todos vimos a Bartol, atendiendo una a una a las personas que en medio de la emergencia llegaban a la sede del Mides en busca de apoyo y ayuda?

¿Alguien vio alguna vez a Arismendi sensibilizarse por los uruguayos en situación de calle como lo ha hecho, desde su asunción, el ministro Bartol?

¿Se acuerdan de Arismendi enrejando el frente del Mides para que los sin techo no durmieran en sus escalinatas? ¿Y de Bartol sacando esas rejas y trabajando desde el primer día para que la gente no duerma en la calle sino bajo techo, y hasta en hoteles para ponerles a salvo en medio de la emergencia?

¿Alguien vio alguna vez a Arismendi, a Ana Olivera y a su equipo trabajar para que la gente que vive en la calle tuviera, como ya tiene hoy, refugios que no solo funcionan de noche, sino durante todo el día, y donde los más necesitados reciben todas las comidas y no tienen que vagar durante toda la jornada por la ciudad?

¿Alguien escuchó alguna vez a Arismendi, como todos escuchamos a Bartol, diciendo que se quiere ir a un sistema donde cada persona en situación de calle tenga su lugar en el mundo, y su llave para entrar y salir cuando lo desee?

¿Alguien oyó a Arismendi explicar por qué el nuevo gobierno tuvo, en medio de la pandemia, que salir a buscar a los que más necesitaban porque el Mides no tenía una base de datos confiable que permitiera dirigir la ayuda allí donde más se necesitaba?

De verdad, ¿hacía falta gastar más de 400 mil pesos para constatar lo que rompe los ojos?

El nuevo Mides ha cometido un doble error. Reconocerlo, no repetirlo y seguir trabajando como lo ha venido haciendo sería lo más saludable.

[email protected]

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error