POLÍTICA

El descrédito en la política crece en el año preelectoral

Los políticos tienen popularidad negativa y los partidos no resultan confiables.

Foto: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez

Uruguay está lejos del conocido eslogan "Que se vayan todos" que en Argentina ha sonado con fuerza. Incluso dista mucho del descrédito político que se vive en estos momentos en Brasil, que atraviesa gigantescos casos de corrupción.

El sistema de partidos uruguayo es sólido y de los más antiguos en el mundo. Sin embargo la confianza de la ciudadanía en los líderes políticos y en todos los partidos va en declive. Una sucesión de hechos que afectaron la ética de algunas figuras políticas y la salida a la luz de casos de corrupción llevaron a la ciudadanía a desilusionares y generaron un cierto descrédito que va en aumento.

Los millones de dólares gastados en Pluna, las mentiras de Raúl Sendic, los acomodos de familiares en las intendencias blancas y la falta de transparencia en ASSE, son algunos de los episodios que han manchado el honor del sistema político.

Hace pocos días se conoció un nuevo caso de uso y abuso de fondos públicos con las compras a través de tarjetas corporativas del Banco República hace 18 años cuando gobernaba el Partido Colorado. La información fue divulgada por dirigentes frenteamplistas para contrarrestar el efecto de los pedidos de procesamiento de exdirectivos de Ancap, entre ellos el del exvicepresidente Raúl Sendic.

"Veo políticos que están más preocupados por querer ganar la (indigna) competencia a quién es menos corrupto, que a salvar a la buena política y el sistema, que no es patrimonio de nadie sino de todos. Por favor, madurez y responsabili-dad. Esto es serio", escribió en Twitter el diputado colorado Fernando Amado.

Este deterioro de la imagen de la política que se advierte fue reflejado por Equipos Consultores en un estudio de popularidad de los políticos locales. Un sondeo de opinión consultó a los ciudadanos sobre si conocen o no a determinadas figuras políticas y en el caso de conocerlas, si les generan simpatía, antipatía o nada.

Por primera vez desde que se hace este análisis, el saldo neto entre antipatía y simpatía de todas las figuras políticas relevadas dio negativo. Es decir, hay más gente que siente rechazo hacia los políticos uruguayos que la que demuestra simpatía y aprobación.

El exmandatario José Mujica es quien aparece mejor posicionado. Tiene 44 de simpatía, y 46 de antipatía; por lo que su saldo neto de popularidad es -2. El intendente Daniel Martínez se ubica en segundo lugar con una popularidad de -5 puntos: 31 de simpatía y 36 de antipatía. El presidente de la República, Tabaré Vázquez, completa el podio con 37 de simpatía y 45 de antipatía: su saldo neto es de -8 puntos.

El primer representante de la oposición que aparece es la senadora blanca Verónica Alonso, con una popularidad de -15 puntos. Sin embargo su simpatía es de 18 y un 32 de los encuestados dijo no conocerla. El precandidato blanco Luis Lacalle Pou recoge una simpatía mayor, de 31, pero acumula una antipatía de 50, lo que le hace bajar la popularidad a -19.

En el ranking de confianza en las instituciones de la consultora Factum los partidos políticos están en el último lugar. La tendencia que muestra la encuesta es que con el paso de los meses la gente confía menos en los partidos políticos, y más en el Poder Judicial, por ejemplo. El estudio presentado en las primeras semanas de marzo coloca a los bancos como las instituciones que generan mayor confianza en la gente; 58% dijo que confía en ellos. En segundo lugar aparece la Policía con 48% de aprobación.

Los partidos políticos se ubican en el último lugar con 28% de confianza de la gente y un escalón más arriba están los sindicatos, con tan solo 26% de aprobación ciudadana.

El estudio motivó la autocrítica del dirigente del Pit-Cnt Richard Read. "Sindicatos y partidos políticos estamos en la B", escribió en su cuenta de Twitter haciendo referencia a la segunda división de la liga de fútbol. "Es triste y preocupante que la población no confíe en estas dos herramientas. ¿No será hora de empezar a revisar nuestra actuación y asumir con autocrítica errores? La responsabilidad de que esto cambie es de las direcciones políticas", concluyó.

Orsi y el temor por la salud de la República

Orsi y el temor por la salud de la República

El intendente de Canelones, Yamandú Orsi, del Frente Amplio, también advirtió sobre la pérdida de credibilidad en las instituciones políticas. A raíz del destape de actuaciones no éticas de políticos, el dirigente oficialista reflexionó en Twitter:

"Los ciudadanos se merecen por lo menos nuestras disculpas. Yo no fui no alcanza, recién me entero ofende. Hagámonos cargo. Por el bien de nuestros partidos, por la salud de la República", escribió. Para él no se puede entrar en la lógica de "ellos son peores" ni "son todos iguales". "Es el camino a la destrucción del sistema de partidos. Cuando estos no funcionan ya sabemos lo que viene. Estamos a tiempo", sostuvo.

Bajo la lupa.

Raúl Sendic
Ancap, el título falso y las tarjetas
Raúl Sendic ante la Comisión investigadora de financiamiento a las campañas electorales. Foto: Ariel Colmegna.

El expresidente de Ancap apareció con fuerza en la campaña electoral de 2014 y se perfiló como el símbolo de la renovación en el Frente Amplio. Tabaré Vázquez lo eligió para completar la fórmula presidencial y Sendic pasó a tener un rol protagónico en el nuevo gobierno. Sin embargo a partir del cambio de mandato el líder de la Lista 711 se vio muy cuestionado por errores en su accionar como referente del partido de gobierno. Primero el despilfarro en Ancap, después repitiendo la mentira una y otra vez sobre un título universitario que nunca había logrado. Y en el final el destape del uso de las tarjetas corporativas de la empresa petrolera para gastos personales de perfumería, licores, y artículos para el hogar.

El entonces vicepresidente de la República renunció a su cargo en setiembre de 2017, generando un hecho inédito en Uruguay. Ahora el fiscal que investiga la causa de Ancap pidió su procesamiento por abuso de funciones y peculado, junto a otros jerarcas de la empresa.

Agustín Bascou
Sacó ventaja de posición privilegiada
Agustín Bascou. Foto: Archivo El País

El intendente de Soriano llegó al gobierno departamental por el sector blanco que lidera Jorge Larrañaga. El año pasado los ediles frenteamplistas chanaes denunciaron que el jerarca utilizó sus propias estaciones de servicio para proveer de combustible a la comuna. El tema entró en el sistema político luego del caso de Sendic. El Frente Amplio le reclamó a los blancos tener la misma rigurosidad para exigir la renuncia de Bascou, que con Sendic. Sin embargo el directorio del Partido Nacional no le pidió que dejase su cargo, pero sí fue fuertemente cuestionado por Luis Lacalle Pou, que encabeza la otra ala blanca. Esto generó un enfrentamiento entre las dos corrientes nacionalistas. Bascou decidió renunciar a Alianza pero no a su cargo. La Junta de Transparencia emitió un fallo en el cual acusa al intendente de Soriano de violar normas públicas y haberse beneficiado económicamente por la compra de combustible del gobierno departamental a estaciones de servicio de su propiedad.

Susana Muñiz
La falta de controles y los acomodos
Funcionarios de SAME 105 denuncian a la presidenta de ASSE. Foto: F. Ponzetto

La presidenta de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) fue removida de su cargo por el presidente de la República, Tabaré Vázquez, junto con los otros dos directores políticos del organismo. El caso que llevó al jefe de Estado a tomar la decisión fue el del vicepresidente, Mauricio Ardús, quien había contratado de forma directa a la novia de su hijo de 18 años como secretaria. La administración de ASSE comandada por la dirigente del Partido Comunista estaba siendo investigada en una comisión parlamentaria por diferentes casos de irregularidades y falta de transparencia. Dentro de los temas de gestión que están siendo investigados está la contratación de ambulancias a una empresa privada creada y dirigida por jerarcas de hospitales públicos. Otro punto cuestionado a Muñiz fue la defensa cerrada del exdirector del hospital de Rivera Andrés Toriani, acusado de desviar fondos para la contratación directa de médicos y servicios en centros de salud de Livramento, en Brasil.

Pablo Caram
Un gobierno que queda en familia
Caram no se procupa por las críticas, pero afirma que hay una campaña política contra las intendencias nacionalistas. Foto: G. Pérez

El intendente de Artigas nombró a siete familiares en su gabinete departamental, argumentando que se trataba de cargos de confianza. El dirigente blan-co, que a comienzo de año decidió integrar el grupo de Luis Lacalle Pou, fue acusado por frenteamplistas de nepotismo al "acomodar" a sus parientes en los cargos más altos, donde perciben los sueldos más elevados.

El intendente decidió colocar a su pareja, Karolina Gómez, como directora de Cultura de la comuna. También a dos de sus primos Rodolfo y Manuel Caram, como director y asesor de Desarrollo respectivamente. Augusto Rodríguez y Gustavo Dos Santos, secretario general y director de tránsito de la comuna, son primos del cuñado de Caram. A su vez Valentina Dos Santos Caram, sobrina del intendente, es la directora general de la Intendencia. Y la pareja de ésta, Omar Bicera, se desempeña como encargado de Proyectos. Algo similar ocurrió también en la intendencia de Lavalleja, a cargo de la dirigente blanca Adriana Peña.

Francisco Sanabria
Un cambio que actuaba de banco
Francisco Sanabria. Foto: Ricardo Figueredo

El exdirigente y exdiputado suplente del Partido Colorado dio quiebra con la empresa de su propiedad, el Cambio Nelson, dejando deudas millonarias con un montón de acreedores a los que les tomaba depósitos como si su empresa financiera fuera una especie de banco. Tras darse a la fuga del país, retornó a Uruguay luego de un mes y fue procesado por el juzgado especial de Crimen Organizado por el delito de apropiación indebida y falsificación ideológica.

Un informe del Banco Central detectó que 380 clientes tenían saldos acreedores por valores que oscilaban entre US$ 10.000 y US$ 700.000 en la casa cambiaria que era propiedad del diputado suplente de Germán Cardoso. Sanabria dijo durante el juicio que había acordado con muchos de sus acreedores el pago de la deuda a través de las garantías que poseía. El Partido Colorado decidió expulsarlo y repudiar su actuación. Hoy el exdirigente colorado está recluido en la cárcel El Campanero, en Lavalleja.

García Pintos
Las tarjetas del BROU en el 2002
Pablo Garcia Pintos. Foto: archivo El País

El exdirector del Banco República (BROU) por el Partido Nacional entre los años 2000 y 2005 utilizó las tarjetas corporativas de la empresa para compras personales. El semanario Búsqueda informó que los cuatro integrantes del directorio del banco realizaron 400 transacciones por un total de US$ 21.000 en compras que fueron catalogadas como "ajenas a la función específica de los directores". Pablo García Pintos fue quien más transacciones y gastos efectúo.

Incluso admitió en una entrevista con radio Sarandí que parte de las extracciones de dinero que había realizado tuvieron como objetivo "financiar las arcas" del Partido Nacional.

"Ese era un dinero que yo tenía derecho a sacarlo. Era un sistema que estaba aceptado por el resto del directorio el usar de mi derecho a la tarjeta para contribuir a las arcas del partido", dijo García Pintos. Tras la polémica, el exdirigente renunció al Partido Nacional y anunció que devolverá todo el dinero gastado con las tarjetas.

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