EL PRIMER PROYECTO DE LEY APROBADO

Darío Pérez vota por fuera del Frente, pero dice que no se va

Con 50 votos justos, Diputados aprueba el proyecto sobre la vivienda popular.

Pérez marcó otra vez en sala sus diferencias con el resto del FA. Foto. D. Borrelli
Pérez marcó otra vez en sala sus diferencias con el resto del FA. Foto. D. Borrelli

Del Frente Amplio no me voy", le aseguró ayer el diputado "rebelde" Darío Pérez (Liga Federal) a la bancada oficialista. Como otras veces, ayer votó por fuera de lo resuelto por la coalición de izquierda al apoyar el proyecto de ley que crea el plan de vivienda de Unidad Popular.

La aclaración fue realizada por la tarde a sus compañeros de bancada y luego de exponer sus ideas, Pérez se retiró del encuentro en el que previamente habían dado sus opiniones las diputadas Susana Pereyra (MPP) y Gabriela Barreiro (Partido Socialista).

Antes de dejar la sala, Pérez dijo todo lo que pensaba al respecto del proyecto de ley en cuestión al que respalda "con salvedades" como dice el informe en mayoría que firmó junto a Eduardo Rubio (Unidad Popular). Luego de que le dijeran que no comprendían su actitud, el diputado de la Liga Federal dejó en claro que seguirá siendo el voto 50, aunque en algunas oportunidades posiblemente vote "en discordancia", dijeron a El País participantes de la reunión.

"El enojo que hay es porque movilizaron, porque nos ganaron la cuereada", dijo Pérez en el encuentro en referencia a Unidad Popular, según supo El País. Desde el punto de vista del legislador el mérito del sector de Rubio fue colocar el tema de la vivienda sobre la mesa, a pesar de que la iniciativa no especifica cómo se financiará.

El proyecto apunta a beneficiar a familias cuyo ingreso total no supere los $ 76.960 mensuales (20 Bases de Prestaciones y Contribuciones). Para el pago, se deberá destinar no más del 10% de su ingreso global y no es necesario contar con ahorro previo.

Antes de dar su respuesta definitiva de apoyo al proyecto de ley, Pérez se reunió con Rubio para consultarle si era posible volver el proyecto a comisión y reformularlo. Esto, en atención a un planteo que le hizo el Frente para otorgarle más recursos al Ministerio de Vivienda en la próxima Rendición de Cuentas. Rubio le dijo a Pérez que no era posible dada la cantidad de personas que se habían trasladado al Palacio Legislativo a presenciar la sesión, por lo que el diputado de la Liga Federal optó por honrar su compromiso y votar.

Por su parte, la coalición presentó una moción para que el proyecto volviera a Comisión de Vivienda para abordar el tema con financiamiento, al considerar que hacerlo de esta forma es "una forma desprolija de legislar". Lo que nadie planteó fue pasar a Pérez al Tribunal de Conducta, porque se entiende que "no tiene ningún efecto" dado los antecedentes del legislador en otros temas como la ley anulatoria de la Caducidad.

"Premeditación".

El oficialismo argumentó que el proyecto de ley de Rubio no es aplicable porque no está financiado. Rubio pidió en el articulado que el Poder Ejecutivo de cualquier partido a partir del próximo gobierno aumente el presupuesto de vivienda para atender no solo este plan, si se aprobara, sino el resto de los componentes del sistema público.

Al presentar su proyecto de ley, Rubio destacó las bondades de la ley de Vivienda impulsada en 1968 bajo la presidencia de Jorge Pacheco Areco.

La oposición afirmó que las viviendas de interés social que se construyen en la actualidad son para regocijo solamente de los empresarios, a quien se le dieron beneficios fiscales, pero que la gente no puede pagar las cuotas.

El discurso más esperado fue, otra vez, el del frenteamplista Darío Pérez quien lanzó fuertes críticas al sistema actual de acceso a la vivienda. El legislador explicó que apoyó este proyecto "con premeditación y alevosía, para cuestionar al sistema. Pasará al Senado pero la verdad es que no se aprobará. Podrán modificarlo. El gobierno no tiene margen fiscal para dotarlo de recursos. Es así de crudo y doloroso".

El Frente convenció a otro de sus diputados

El diputado Darío Pérez no era el único del Frente Amplio que estaba dispuesto a votar el proyecto de ley de vivienda popular. El otro que había comprometido su apoyo era Federico Ruiz, el diputado de Flores de la coalición. Pero al final y después de mantener una reunión con la ministra de Vivienda Eneida De León, el legislador que fue electo por una alianza con el Partido Socialista decidió no votar la iniciativa tal como lo resolvió el Frente Amplio.

La ministra defendió las políticas adoptadas y pidió mayor presupuesto para construir más viviendas, dado que se gasta apenas el 0,4% del mismo para esta prioridad definida por el gobierno del presidente Tabaré Vázquez. En la próxima Rendición de Cuentas el tema estará otra vez sobre la mesa.

Una vigilia entre mates, tamboriles y Bluetooth

Centenares de militantes de Unidad Popular (UP), el partido de Eduardo Rubio, se concentraron en las afueras del Palacio Legislativo varias horas antes de la sesión. También había integrantes de organizaciones sociales que pugnan por una vivienda social. Decenas de ellos ingresaron a las barras de Diputados para presenciar el debate. Hay que retrotraerse mucho tiempo para ver un debate sobre un proyecto de ley con barras colmadas. Al caer la tardecita, los congregados en las afueras del Palacio comenzaron a escuchar los discursos.

El más aplaudido por lejos, fue, obviamente, Rubio. Se instalaron dos grandes parlantes que en base a Bluetooth permitieron seguir el audio de sala subido por Vera TV. Más temprano había una musicalización con tamboriles. En sala, Darío Pérez les dio a los presentes un baño de realidad. Mirándolos a los ojos mientras hablaba les aclaró que este proyecto de vivienda popular no tendrá votos en el Senado para ser ley porque el Frente Amplio se opone en forma monolítica.

La esperanza que tienen, según comentaban mientras amargueaban los que estaban fuera del Palacio Legislativo, es que se introduzcan cambios en el articulado. Como les dijo Pérez, "el gobierno no tiene margen fiscal para dotarlo de recursos. Es así de crudo y doloroso". Sin embargo, el legislador abrió la posibilidad de que haya un pacto político—social "para la creación de un Fondo Nacional de Vivienda más la férrea voluntad política, más la decisión de destinar tierras públicas y eliminar tasas que puedan ser un peso a la inversión".

Las voces del debate.

“Esto es una herramienta más para dar soluciones. Esto no va contra ningún gobierno, ni este ni otro. Habrá que pelear el presupuesto de vivienda”. Eduardo Rubio, Unidad Popular.

“Hoy el Banco Hipotecario construye para clases media y media alta. Nadie más puede comprar una vivienda del Banco Hipotecario”. Graciela Bianchi, Partido Nacional.

“El proyecto es una expresión de deseos y voluntarista. No es claro. Hacer viviendas por licitación es dejar al ministerio de rehén de acuerdos corporativos”. Edgardo Rodríguez, Frente Amplio.

“En Florida no hay ni un cartel que diga: acá se construirán viviendas. El plan de vivienda no existe. Hablar de asentamiento cero es una demagogia”. José Andrés Arocena, Partido Nacional .

“Hay gente sin capacidad de ahorro y no accede a la vivienda. ¿Es un problema de viviendas o es de recursos? Ni Mandrake construye sin recursos”. Alejandro Sánchez, Frente Amplio.

“No ha habido demagogias ni oportunismo y no somos cínicos los que estamos detrás de este proyecto. Podemos y mejorarlo al proyecto”. Ruben Bacigalupe, Partido Nacional.

“Si por esto debo afrontar consecuencias políticas en mi fuerza, la verdad que ni me va ni me viene. Voté el proyecto con una tranquilidad absoluta”. Darío Pérez, Frente Amplio.

“La viabilidad política de este proyecto está afectada realmente. Además no está financiado. No hay que generar falsas expectativas”. Iván Posada, Partido Independiente.

“Me alegro que se siga reivindicando la ley 13.728 de Jorge Pacheco Areco. Eso es Batllismo. El Uruguay batllista siempre soñó con la casa propia”. Susana Montaner, Partido Colorado.

“Hay cuotas muy altas y acá hay gente que gana muy poco. Más de una vez le dije a la ministra que le iban a tirar las casas por la cabeza”. Omar Lafluf, Partido Nacional.

“El Frente Amplio sigue con la frente alta y bien ancha para seguir trabajando por soluciones para la vivienda. Se nos quiere arrinconar como insensibles”. Alejandro Sánchez, Frente Amplio.

“Nosotros sabemos que necesitamos hoy construir 50.000 viviendas nuevas. En otras 150.000 viviendas hechas hay que hacerles mejoras”. Carlos Coitiño, Frente Amplio.

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