SEGÚN OPCIÓN

Uno de cada cuatro votantes de Manini Ríos apoyó a Daniel Martínez en el balotaje

La merma de votos de Cabildo Abierto explica el crecimiento del Frente Amplio en las pasadas elecciones, según Rafael Porzecanski.

Manini Ríos durante una recorrida por la feria de Villa Biarritz durante la campaña electoral. Foto: Fernando Ponzetto
Encuesta de Opción estimaba que el 5% de los cabildantes votarían por Daniel Martínez, pero la cifra se quintuplicó. Foto: Fernando Ponzetto.

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El voto es secreto. Pero la ciencia se ha dedicado, desde su origen, a desentrañar lo más oculto del universo. Por eso un poco de método científico permite responder, o al menos estimar una respuesta, a una de las preguntas que dejó la pasada elección: ¿cómo fue posible el crecimiento de Daniel Martínez, incluso superando la estimación de todas las encuestas?

Rafael Porzecanski, director de Opinión Pública de la consultora Opción, sacó a relucir su chapa de magíster en Sociología y de excatedrático de Metodología. Juntó los resultados electorales del balotaje y de octubre, circuito por circuito, realizó una regresión lineal múltiple -una técnica estadística para estimar por qué suceden las cosas- y llegó a una conclusión: la cuarta parte de quienes habían votado a Cabildo Abierto en primera vuelta, en la segunda se inclinaron por el Frente Amplio.

Significa, en buen romance, que la coalición multicolor perdió votos por el lado de los cabildantes y eso fortaleció al Frente Amplio. De hecho, si se sigue la estimación de Porzecanski, de los ocho puntos que creció Martínez entre una y otra vuelta, tres lo aportaron exseguidores de Guido Manini Ríos.

En la última encuesta de Opción, previo a la veda y ya con la proyección de indecisos, se estimaba que el 5% de quienes votaron a Cabildo apoyarían a Martínez. Pero con la nueva evidencia puede decirse que hubo un corrimiento que escapa al margen de error y que implica una quintuplicación de lo considerado previamente.

-Entonces, ¿puede decirse que el polémico video de Manini no fue tan trascendental?

-No sabemos qué evidencia exacta tuvo Manini para difundir el video. Pero parecería que el video es una respuesta a un problema de pérdida de votos que se estaba visualizando desde el comando de Cabildo Abierto. Parece razonable pensar que el video fue más lineal de lo que se imaginó: están fugándose los votos e intentó retenerlos -explicó Porzecanski.

El senador comunista Óscar Andrade había comentado que el Frente Amplio, en su estrategia “voto a voto”, tuvo buena receptividad de los electores de Cabildo Abierto. Y el propio Manini había dicho que ese “voto a voto” se había “colado” dentro de los cuarteles de las Fuerzas Armadas.

El economista Fernando Esponda publicó un análisis en La Diaria sobre cómo nacionalistas y frenteamplistas habían mejorado su capacidad de “pesca” en la segunda vuelta. Y allí explicaba que los votantes de Cabildo se habían inclinado por Martínez más de lo que estimaban previamente las encuestas. Un dato que ya parecía vislumbrarse en base a la proyección de escrutinio que había realizado ese mismo periódico.

Porzecanski, un poco por hobby profesional y otro poco por el “dolor” de no haber previsto ese escenario, tuvo un intercambio con Esponda. Fue entonces que se convenció que lo mejor era hacer una regresión lineal múltiple tomando como supuesto solo una cosa: aquellos que había votado a Martínez en octubre, se mantendrían en noviembre y lo mismo para el caso de Lacalle Pou.

Se pasó el fin de semana encerrado, frente a la computadora, para concluir que el 8% de los colorados votó a la fórmula frenteamplista, el 89% a la nacionalista y el restante lo hizo en blanco o anulado; escenario muy similar al que se preveía.

De los votantes de los “partidos chicos”, el 43% prefirió a Martínez, el 36% a Lacalle y casi la quinta parte se inclinó por el voto en blanco o anulado. Sin sorpresas.

Voto Cabildo Abierto octubre Montevideo

Tampoco hubo nada raro entre aquellos que en octubre habían votando en blanco o anulado: la mitad se inclinó por el oficialismo.

Pero lo llamativo surgió en el análisis de los cabildantes: el 25% votó a Martínez, el 72% a Lacalle y el resto en blanco o anulado.

Esta estimación tiene una precaución, la misma que el economista Esponda había advertido: la falacia ecológica. Ocurre que los técnicos a veces se equivocan al interpretar un dato. Sucedió en el siglo XIX, cuando investigando la conexión de religión y suicidio, al ver que en los barrios protestantes se suicidaban más que en otras zonas, se concluyó que los protestantes son más proclives al suicidio. En realidad pasaba lo inverso: los católicos que se sentían excluidos por ser minoría se terminaban suicidando.

Pero supongamos que este error fue controlado y despejado por Porzecanski. En tal caso, los cabildantes a los que a veces se tilda de “extrema derecha” le aportaron al Frente Amplio más votos que los colorados “tirados al centro”.

En el caso nacionalista fue a la inversa: los colorados le aportaron a Lacalle-Argimón 11 de los 21 puntos de crecimiento, y los cabildantes ocho.

Un tercio de los votantes de Cabildo Abierto, según Opción, habían votado al Frente Amplio en 2014. ¿Son esos mismos que ahora regresaron al bloque de izquierda? “No lo sabemos, aunque es razonable pensar que el que ya votó a un partido tiene menos dificultad de regresar”, concluyó Porzecanski. “Las encuestas de opinión pública, que permiten conocer la decisión individual, confirmarán o refutarán esta hipótesis”.

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