EXPOSICIÓN MEDIÁTICA

Los cuatro ministros que acaparan la presencia en los medios de comunicación

Desde que el gobierno asumió el mando hasta el 29 de octubre, los medios de comunicación uruguayos publicaron 49.799 notas en las que apareció mencionado al menos un ministro.

De la quincena de ministros que integran, o integraron, el gabinete del actual gobierno, hay cuatro que dominan la agenda mediática. Entre el ministro del Interior, Jorge Larrañaga; el excanciller, Ernesto Talvi; el de Salud, Daniel Salinas; y el de Defensa, Javier García, reúnen la mitad de las notas en prensa, radio, televisión, semanarios, revistas y portales digitales locales en las que se menciona a un secretario de Estado.

Desde que el gobierno asumió el mando, el pasado primero de marzo, hasta el 29 de octubre, los medios de comunicación uruguayos publicaron 49.799 notas en las que apareció mencionado al menos un ministro (casi nueve notas por hora). Así lo evidencia un informe sobre “presencia mediática” de estos jerarcas que elaboró GlobalNews Group en Uruguay, una compañía dedicada al monitoreo de medios.

Pero más que la cantidad global de notas, dicen los analistas, este informe muestra cómo se ha construido la agenda y cómo la pandemia visibilizó a algunos jerarcas en desmedro de otros.

El caso más evidente es el del titular de Salud. Salinas es el tercer secretario de Estado con más apariciones mediáticas y concentra el 12% de los artículos que mencionan a un ministro. “Su buena participación es a causa del COVID-19 y sería extraño que tuviese tal visibilidad en un año sin pandemia”, explicó Montserrat Ramos, docente en Comunicación Política de la Universidad ORT. Tanto es así que en marzo, cuando se detectaron los primeros enfermos en el país, la autoridad sanitaria fue la más mencionada: 1.258 notas de ese mes.

La visibilidad inicial de Salinas vino acompañada de un “momento de excepcionalidad”. Así lo explica el uruguayo Julián Kanarek, profesor de la Universidad Católica Argentina.

Kanarek explica, además, que “al principio del gobierno, la combinación de una alta expectativa de la ciudadanía sobre el COVID-19 y el confinamiento voluntario redundaron en una mayor audiencia atenta a las conferencias de prensa oficiales”. Esa herramienta, la conferencia, “se fue agotando” y fue demostrando “una conformación monolítica de la agenda”.

A finales de la década de 1960 surgieron las teorías sobre la fijación de una agenda: los medios influyen en el público al asignar determinada relevancia y espacio a unos temas y no a otros. Eso, a priori, no incidiría en la construcción de opiniones, pero sí sobre qué se habla.

Jorge Larrañaga, ministro del Interior. Foto: Leonardo Mainé
Jorge Larrañaga, ministro del Interior. Foto: Leonardo Mainé

Esas primeras teorías se fueron sofisticando y, según Kanarek, la visibilidad que han tenido los ministros sirve para entender que “no está claro quién fija la agenda: ¿los medios, el gobierno de turno, la oposición, las asociaciones civiles…?”. Prueba de ello, explica, es que “desde hace más de una década que la seguridad es identificada como el principal problema que perciben los uruguayos y, no por casualidad, Larrañaga es el ministro más mencionado”.

En este sentido, agrega el cientista político Alejandro Guedes: “Larrañaga, y en menor medida García, representan parte del principal cambio que planteaba el gobierno durante la campaña: la seguridad. Eso fue remarcado con estrategias mediáticas: nuevos ploteos en los patrullajes, el vuelo del helicóptero y la policía a caballo”.

Larrañaga figuró en una de cada siete notas que hacían mención a un ministro. García apareció en una de cada once lo que, según el politólogo Guedes, “muestra una jerarquización de una cartera a la que el Frente Amplio le había restado cierto protagonismo”.

El ministro Javier García espera una retractación de Fernando Pereira para que Defensa vuelva a participar de la Conasida. Foto: Estefanía Leal
Javier García, ministro de Defensa. Foto: Estefanía Leal

Por más predominancia de los asuntos de seguridad, el excanciller Talvi era, hasta su renuncia, el ministro con más visibilidad. “No es extraño: fue el protagonista de la repatriación de uruguayos, de los corredores humanitarios y de una de las principales renuncias políticas”, dijo Ramos. Su colega Kanarek acotó: “La presencia de Talvi no estuvo atada a su rol como ministro, sino a su liderazgo en uno de los partidos fundacionales y socio clave de la coalición”.

El exlíder de Ciudadanos tuvo su principal aparición mediática en julio, cuando fue su renuncia, habiendo logrado el pico de menciones a un ministro: 1.952 notas en un mes.

“En tiempos de sociedades convulsionadas y políticos sobreexpuestos, nunca la mayor visibilidad es sinónimo de mayor aprobación”, señaló Kanarek. Aquello de “no importa que hablen bien o mal de uno, sino que hablen”, explicó, “ya no corre tan lineal”.

Por eso, concluyó Guedes, es una incógnita si la hipervisibilidad del secretario de Presidencia, Álvaro Delgado -que no forma parte del informe de GlobalNews Group-, “incidirá en el futuro... es lo más parecido a un vocero de gabinete”.

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