LA PANDEMIA DEL COVID-19

Continúan esfuerzos para repatriar a uruguayos

El canciller Ernesto Talvi se reunió con embajadores de la Unión Europea para evaluar la forma en que se organiza el retorno de uruguayos tras el cierre de fronteras por el coronavirus.

Avión de la Fuerza Aérea rumbo a Perú a buscar uruguayos varados por Coronavirus. Foto: FAU.
Avión de la Fuerza Aérea rumbo a Perú a buscar uruguayos varados por Coronavirus. Foto: FAU.

El canciller Ernesto Talvi anunció anoche que se reunió con los embajadores de la Unión Europea para evaluar la forma en que se organiza el retorno de los uruguayos que quedaron varados en Europa por los cierres de frontera por el brote de Covid-19.

Cancillería está coordinando con la UE la posibilidad de organizar el regreso de nuestros compatriotas y el de los europeos que se encuentran en nuestro país a través de vuelos chárter, manejados por aerolíneas europeas, o a través de la reanudación de vuelos comerciales desde Madrid.

Talvi destacó que mediante una acción con apoyo de Brasil se pudo traer a una mujer en situación de discapacidad desde el norte de África. El canciller también anunció la donación de 150.000 mascarillas, 20.000 kits de diagnóstico y cinco ventiladores de origen chino.

Por otro lado, en la tarde de ayer decoló el avión Brasilia de la Fuerza Aérea del aeropuerto de Lima, Perú. Trae a 17 uruguayos que quedaron varados tras el cierre de fronteras por el Covid-19 que decretó el gobierno peruano. Estaba previsto que el vuelo hiciera escala en Antofagasta (norte de Chile) para repostar y seguir a Montevideo. Se esperaba su llegada en la madrugada de hoy.

Mientras tanto, otros uruguayos esperan ser repatriados mediante un vuelo a cargo de la empresa Amaszonas que saldrá de Carrasco mañana en la mañana. Se estima que este vuelo irá directamente al aeropuerto de Cusco. Se trata de al menos 70 pasajeros que quedaron varados.

La idea era que el vuelo del Brasilia de la FAU y el de la aerolínea privada ocurrieran al mismo tiempo lo que facilitaría los permisos de circulación en territorio peruano.

Sin embargo, por problemas burocráticos, el avión privado debió postergar su salida hasta mañana.

La demora abrió una esperanza para Susana Ramos quien, junto a su marido y su pequeña hija de cinco años, han sufrido un verdadero calvario para salir de Máncora, un pequeño balneario en el océano Pacífico cercano a la frontera con Ecuador.

Tras atravesar peligrosas carreteras de montaña, y con la Policía con orden de detener cualquier movimiento, lograron llegar a Chiclayo, una localidad que cuenta con aeropuerto. Se supone que desde allí podrían salir pero no hay certezas, según dijo Ramos a El País.

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