REACCIONES EN EL FRENTE AMPLIO

Cánticos, aplausos, risas y un "trencito" en la Huella de Seregni tras el debate

Concluido el debate, se encendieron las luces y todos comenzaron a cantar “La ola esperanza”, revoleando banderas e incluso haciendo un “trencito” por la mitad del salón.

Festejos en la Huella de Seregni tras el debate. Foto: Faustina Bartaburu
Vea el video. 

Unos 350 militantes y algunos dirigentes y asesores del Frente Amplio siguieron ayer el debate en La Huella de Seregni, donde desde muy temprano hubo actividad para dejar todo pronto para la noche.

Cuarenta minutos antes de la hora señalada, llegó un camión al local ubicado en Germán Barbato, a media cuadra de Colonia. Viajaba repleto de jóvenes que entonaban con un bombo los cánticos “mira qué bonito mi voto es, rojo azul y blanco, del Frente es” y “se siente, se siente, Martínez presidente”.

Sobre esa hora ya había unas 150 personas en el piso superior de la sede frenteamplista aguardando para ver el debate en pantalla gigante. Poco después, comenzaron a repartir banderas de Uruguay a todos los presentes, algunos de los cuales se las colocaron en la falda y otros en los hombros.

A las 20:35 subió el presidente del Frente Amplio, Javier Miranda y al ver la concurrencia exclamó: “¡Qué hinchada!” Había otros dirigentes de la coalición de izquierda: el asesor en materia de Salud Miguel Fernández Galeano; el diputado Alfredo Asti; el exviceministro de Turismo Antonio Carámbula, el diputado Alejandro “Pacha” Sánchez, el senador Carlos Baráibar y el economista Gabriel Papa.

Quince minutos antes del inicio de la transmisión, hubo que colocar más sillas en el fondo porque seguía llegando gente. Ya había unas 350 personas, algunas de las cuales quedaron paradas. Cuando la periodista Gabriela Lavarello inició su alocución, la gente comenzó a pedir silencio. Y un joven solicitó, micrófono en mano, que la noche transcurriera “en un marco de respeto”, recordando que había prensa presente en la sala.

La primera intervención de Martínez fue respondida con silbidos y un cerrado aplauso, lo cual será una constante durante las dos horas siguientes. En tanto, cuando Lacalle Pou hablaba, se sucedían risas y cuestionamientos.

Durante las tandas publicitarias absolutamente nadie prestaba atención a los analistas que hablaban desde el estudio. En medio del bullicio, el público aprovechaba para ir a tomar agua o café, fumar, y sobre todo chequear las redes sociales en sus celulares.

A las 22:25, en la tanda luego del tercer bloque, volvió el aplauso y el cántico “se siente, se siente, Martínez presidente”. Lo mismo ocurrió en la pausa siguiente, hasta el inicio del último bloque, en el que los presidenciables darían sus mensajes finales.

Luis Lacalle Pou y Daniel Martínez en el debate previo al balotaje. Foto: Gerardo Pérez
Luis Lacalle Pou y Daniel Martínez en el debate previo al balotaje. Foto: Gerardo Pérez

Concluido el debate, se encendieron las luces en La Huella de Seregni y todos comenzaron a cantar “La ola esperanza”, revoleando banderas e incluso haciendo un “trencito” por la mitad del salón a impulso de la militancia joven, el cual fue seguido por la mirada de los políticos que se quedaron hasta las 23:00 horas.

Cinco minutos más tarde, comenzaron a recoger las sillas del amplio salón. Ya se había comunicado que Daniel Martínez y Graciela Villar irían desde el estudio hasta la sede partidaria, lo cual hicieron acompañados por otros dirigentes y asesores, como el coordinador de campaña Yamandú Orsi y el anunciado ministro del Interior del Frente Amplio Gustavo Leal.

Media hora después, la fórmula presidencial llegó a saludar y a hacer algunas breves declaraciones a la prensa. Martínez dijo al entrar que “le gustó” el formato del debate. “No seré un gran orador, pero tengo un corazón comprometido con el futuro de la patria”, dijo en una breve alocución. Villar, por su parte, reiteró que está dispuesta a debatir con la candidata a la Vicepresidencia por el Partido Nacional, Beatriz Argimón. Y Orsi señaló que sobraron interpelaciones en el discurso de Lacalle Pou.

Luego, muchos que evidenciaban cansancio, se fueron a cenar. Fernández Galeano optó por comerse una pizza parado en la barra de “El Subte”.

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