CANDIDATO DEL PARTIDO NACIONAL

La campaña de Lacalle: recorrió siete veces el Uruguay y acumuló más de 100 mil kilómetros

Lacalle Pou formó la “coalición multicolor”, que además de acordar una serie de medidas plasmadas en el documento “Compromiso por el país”, conforman una mayoría parlamentaria.

Lacalle Pou en diferentes momentos durante la campaña electoral. Foto: Gerardo Pérez
La fórmula presidencial blanca con líderes de los partidos de la coalición. Foto: Gerardo Pérez

El cuento se tornó una suerte de stand up humorístico con el que el candidato blanco cerró todos sus actos. El diálogo ficticio transcurre entre un frenteamplista de ley que se acerca al acto del Partido Nacional como curioso a chismear qué están planteando.

Luis Lacalle Pou arranca la historia haciendo el gesto de la esposa que lo espera preguntándole por qué se demoró. Y así inicia la actuación de los dos personajes ficticios:

-¿Dónde estabas?

-Sabés que en la plaza estaban la Argimón y el Cuquito.

-¿Y fuiste a escuchar a la Argimón y al Cuquito?, pregunta sorprendida.

-Sí, me entretuve.

-¿Y, cómo estuvo?

-Bastante inteligente la Argimón, che. La verdad me gustó el tono, me gustó el modo. Me gusta la Argimón porque tiene una sonrisa genuina. ¡Eso me encanta!

- ¿Y el Cuquito cómo estuvo?

-La verdad que no me convenció pa’ nada el Cuquito -dice y la mujer respira- ¿Pero sabes qué? Hay una cosa que me llamó la atención, no me gusta pero te lo tengo que decir: vos sabés que el hombre empezó y terminó el discurso y nunca insultó ni agravió a nadie para conseguir un voto.

Así se plantó en la campaña electoral el candidato blanco: proponiendo un “gobierno para evolucionar”, neutralizando las críticas desde el oficialismo y riéndose del apodo que sus rivales le habían colocado para asociarlo de forma diminutiva a su padre: el “Cuqui”, Luis Alberto Lacalle.

Lacalle Pou en diferentes momentos durante la campaña electoral. Foto: Fernando Ponzetto
Lacalle Pou besa a su esposa en uno de los actos de campaña. Foto: Gerardo Pérez

Luis Alberto Alejandro Aparicio Lacalle Pou tragó bronca el 30 de noviembre de 2014 cuando Tabaré Vázquez lo derrotó en el balotaje. Pero al instante decidió salir a planificar su nueva campaña electoral: la que hoy le mostrará si se cumple su sueño de ganar y cruzarse la banda presidencial; de la misma forma que lo hizo su padre 30 años atrás.

Lacalle Pou aprendió de los errores pasados, del manejo de los tiempos y a controlar las ansiedades propias y ajenas. Marcó su puntapié inicial en octubre de 2018 cuando planteó los lineamientos programáticos de un eventual gobierno suyo con el eslogan: “Un gobierno para evolucionar”.

El candidato del Partido Nacional diseñó una campaña intensa. Seguir su ritmo, para los periodistas, implicaba romper algunas reglas de tránsito. De lo contrario el pueblo a pueblo era imposible cubrirlo.

Lacalle Pou recorrió más de 100 mil kilómetros. Siete vueltas completas al Uruguay, dos visitas a Buenos Aires, dos debates presidenciales con Daniel Martínez y unas cuantas reuniones de evaluación y programación de campaña.

Armó un equipo de asesores técnicos con figuras de fuera del sistema político y otras no asociadas al Partido Nacional buscando mostrar pluralidad. Arropó al exfrentista Gonzalo Mujica, quien logró renovar su banca en la Cámara de Diputados, ahora por una lista blanca.

Persuadió a Pablo Bartol para que se sumase a sus cuadros, y a Sebastián Bauzá, mostrando que en sus filas hay jugadores que pelearon contra la corrupción, cuando el dirigente deportivo encabezó la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).

Lacalle Pou en diferentes momentos durante la campaña electoral. Foto: Gerardo Pérez
Banderas de algunos de los partidos que integran la "coalición multicolor". Foto: Gerardo Pérez

El líder blanco buscó el contacto directo con la gente. Al llegar saluda a cada uno que se le acerca. Tiende la mano, y si lo conoce de la campaña pasada se los hace notar. En las selfies dice que logró un profesionalismo por más elevado, bromeó varias veces.

Es que cada una de las fotos que le piden es él quien se encarga de tomarla. Dedica horas para que sus militantes se queden con ese recuerdo. En algunos actos el tiempo de selfies llegó a superar la hora y media. Y cuando arranca la sesión de fotos el blanco marca el único requisito: “¡Por favor sin temporizador!” Es que la cuenta regresiva que algunos celulares tienen para tomar la imagen enlentece el proceso.

Eso si no le toca a su fotógrafo oficial tomar el retrato de alguna escena. “Gallego, dale sacame acá”, le pide el blanco a David Puig. Él es de Barcelona, catalán, pero su acento españolizado lo lleva a ganarse ese apodo poco simpático de acuerdo a sus raíces.

Pero David ha logrado imponer con el tiempo otro apodo que le cuadra mejor: El “Cata”. Su personalidad, buen humor y picardía lo han transformado en un verdadero personaje de la campaña blanca. Se incorporó en la pasada y desde ese momento a la fecha pasó a convertirse en un especie de biógrafo visual del candidato a la presidencia por el Partido Nacional. Aprendió con el tiempo de la idiosincrasia nacionalista. Pero si tiene que agitar a un grupo numerosos de jóvenes para una foto, no recurre a clásico “viva los blancos”, y va más por sus expresiones que descolocan: “¡Qué bonito es este partido!”, dijo subido a un tobogán y logrando las carcajadas semanas después de las elecciones internas cuando la fórmula tuvo su primer acto en Palmar con la juventud blanca.

Lacalle Pou en diferentes momentos durante la campaña electoral. Foto: Gerardo Pérez
Argimón-Lacalle Pou, la fórmula presidencia del Partido Nacional. Foto: Gerardo Pérez

La intensidad de la campaña y el tiempo lejos de su casa no lo separó del deporte. Lacalle Pou tiene 46 años y busca mantenerse entrenado. Por eso si le toca amanecer en algún hotel del interior desempolva la “TRX”, el sistema de entrenamiento en suspensión, que lo cuelga en cualquier puerta para cumplir con una rutina de ejercicios.

Como todo aspirante a la Presidencia, sabe que necesita del equipo de seguridad. Pero marca indicaciones claras para mantener el contacto cercano con la gente: “Ustedes párenme los penales, los tiros libres yo los puedo manejar”, pide.

Lacalle Pou prometió en Rocha volver como lo hace todos los veranos. El surfista que hay en él espera que estas vacaciones pueda correr olas con la banda presidencial en aprontes.

Algunas frases de la campaña

“Tenemos que ser confiables con los socios, tratarnos bien y respetar los tiempos de los distintos partidos políticos; no queremos llegar rápido y separados, sino juntos y a su debido tiempo”

“Quiero hacer una campaña a contramano. Cuando todos van al agravio, al insulto, nosotros vamos a la unión, a las ideas y al respeto. Y si no es así, yo me bajo”.

“No hicimos una campaña para ganar la elección, hicimos una campaña porque queremos cambiar el país, tenemos el proyecto claro”.

“Lo único que puede frenar un acuerdo multicolor es si priman los personalismos y los egos. El país no está como para que los políticos andemos blandiendo el ego por el país”.

“Esta coalición, que alguno trató de denostar diciendo que era entre cuatro paredes, no se dio cuenta que es la coalición del pueblo, no de los políticos”.

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