LA ENTREVISTA DEL DOMINGO

Bordaberry: “Juan Sartori me hace acordar al proceso Sendic”

Entrevista a Pedro Bordaberry, senador del Partido Colorado.

Pedro Bordaberry. Foto: Gerardo Pérez
Pedro Bordaberry. Foto: Gerardo Pérez

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Hoy, fuera del ruedo electoral tras una decisión personal, el senador colorado Pedro Bordaberry analiza la campaña de cara a las elecciones internas del próximo domingo 30 de junio. Dice que la irrupción en la política del millonario Juan Sartori le hace recordar mucho al renunciante vicepresidente Raúl Sendic y manifestó su preocupación por el tono “corporativista” de Cabildo Abierto.

-¿Qué le dejó su pasaje por la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF)?

-Fue un desafío tremendo, en la previa muy complicado. Y me parece que me dejó la satisfacción de haber logrado las metas y los cometidos muy rápidamente, es decir, Honduras hace cuatro años que tiene una comisión de este tipo, República Dominicana otro tanto. Nosotros, en menos de siete meses, habíamos hecho todo y estábamos afuera.

-¿Cree que el fútbol hoy está “preso” de una lucha por los derechos de la televisación?

-Yo no sé si preso, es una palabra muy fuerte, pero que tiene una incidencia muy grande, sin duda. ¿Por qué? Porque tiene las particularidades de los contratos que tiene firmados hace muchísimos años con una empresa de televisión.

-¿En algún momento se dijo ‘esto no es para mí’, estando en el cargo?

-No, vos sabés que lo pensé antes, lo pensé si era para mí antes de aceptarlo, muchos me dijeron que estaba loco. O sea que ya de antemano era muy difícil, pero me parece que era un asunto que tenía mucho de jurídico y soy abogado, después de haber ejercido 20 años. Tenía mucho de negociación política y bueno, llevo 20 años en la política y tenía mucho de organización empresarial donde hemos trabajado mucho y entonces me pareció que podía sumarle.

-¿Abandonará definitivamente su actividad política?

-Sí, sí, sí, sí.

-Al final de este período.

-Sí, sí. Sí porque, ya lo tengo decidido, comunicado. Algunos no me creían, pero no estoy participando en las internas. Sí voy a participar, apoyar a mi partido, después de las internas, ni hablar.

-¿Extraña no hacer campaña?

-Sabés que de a ratos te dan ganas de meterte. Como todo. Cuando ves que alguien dice algo y que le contestan esto, te dan ganas de meterte y a mí, yo soy de sangre caliente. Pero sí, la verdad que estoy disfrutando verla de afuera porque cuando veo el esfuerzo que es hacer campaña. Me impresiona Sanguinetti con 83 años y va y va, y tres actos por día y reuniones y cosas. La verdad no es solo un esfuerzo mental, sino también físico muy grande y es impresionante, todos los candidatos, el esfuerzo que hacen; pero él, en el caso de su edad, más todavía.

-¿Y a qué se va a dedicar ahora?

-Mirá, creo que he desarrollado cierta capacidad para rever líos. Y ya me han contactado para ciertos temas medio complejos para que los ayude, a ver si podemos encontrar una salida. Me han ofrecido algún directorio de alguna empresa también y tengo alguna que otra propuesta desde afuera también, de ocuparme de algunas cosas. Estoy dando clases también en la George Washington University desde hace ya tres años, así que va por ahí me parece.

-¿Le parece que esta es una de las campañas más sucias? En el sentido de las cosas que aparecen y se salen un poco de los códigos.

-No, a mí me parece que lamentablemente llegó al Uruguay algo que se hace en otros países y que nunca había llegado, porque una cosa son los enfrentamientos entre candidatos, pero lo que ha pasado de como le dice Luis Lacalle Pou “el señor noticia falsa”, es muy duro. Y me parece que hay un contendiente nuevo en la campaña que es el responsable de lo que está pasando que es el señor (Juan) Sartori, no, innecesariamente además porque la verdad que él me parece que podía hacer una campaña de otro tipo y podía tener los resultados, pero esta campaña que hace hoy en día, me parece que no es la adecuada. No tengo pruebas de que él sea quien esté atrás de eso (fake news) pero hay como ciertos indicios, ¿no? Nunca se hacía, apareció él. Contrató al asesor que es experto en eso. Entonces, es muy difícil no pensar -no lo digo que sea- no pensar, no presumir que es él quien está haciendo esto. En definitiva, es como que lo encontrás en la escena del crimen con el revólver en la mano y el charco de sangre. Entonces, apareció él, se empezó a hacer y admitió que contrató al experto en hacerlo, entonces me parece que no es bueno ese camino y me parece que no es el que queremos los uruguayos. Más allá de eso, me parece que se equivoca el camino Sartori con lo que está haciendo porque es ese camino de destrucción que no es bueno, me parece. A mí me ofrecieron esto cuando fui candidato las dos veces desde afuera, y yo dije que no. No, no esto acá en Uruguay no. Hay límites en el Uruguay y ahora parece que alguien resolvió pasarlos y eso no es bueno.

-¿Cuál estima que sea el objetivo real de Sartori en Uruguay?

-No, esa es una pregunta para él. La verdad que no lo sé. Sí, el proceso Sartori me hace acordar al proceso Sendic, tienen muchas cosas en común. Sendic venía de una gestión cuestionada en Ancap; Sartori tenía una gestión cuestionada en sus inversiones. En UAG, por sus accionistas y antecedentes no del todo buenos. Sendic puso un chorro de plata en la elección interna, te acordás, una cosa tremenda, y se posicionó como la novedad y terminó siendo candidato a vicepresidente. Sartori está también poniendo un chorro de plata, y parecería ser que aspira a la vicepresidencia o a poner el vicepresidente. Son procesos muy similares, lo que me parece que el Partido Nacional no debe dejar que Sartori se convierta en el Sendic del Partido Nacional. Veo muchas similitudes en el proceso aunque te digo una cosa, para mi partido, para el Partido Colorado, lo mejor es que Sartori sea el candidato porque vienen todos a votar al Partido Colorado. Pero no creo que fuera lo mejor para el país.

-¿Cómo observa la interna del Partido Colorado?

-Está bueno que haya tres candidatos. Me parece que a las encuestas siempre les cuesta un poco medir la interna del Partido Colorado y más cuando hay tres en la cancha y más cuando el universo es tan pequeño y donde es muy difícil medir el peso de estructuras. Me parece muy bueno que haya tres candidatos, son los tres buenos candidatos o muy buenos candidatos. Son candidatos confiables los tres. Sanguinetti fue dos veces presidente, no te voy a hablar de lo que es la confiabilidad que inspira en cuanto a su capacidad para hacer cosas y para enfrentar un momento como el que el país va a enfrentar. Talvi es una persona que todos le reconocemos que es muy capaz, muy organizado, un técnico de primera, o sea que también está haciendo su aporte. Y Amorín es un legislador que tiene 15 años en el Parlamento con gran capacidad de negociación.

-¿Cree que Talvi le puede ganar a Sanguinetti como un renovador, como en su momento lo fue usted?

-Si yo supiera qué números van a salir a la quiniela (risas) voy y le juego. La verdad que no lo sé y además, las encuestas son medio contradictorias algunas veces, unas dan para un lado, otras dan para otro, pero si te regís por las internas, puede ganar, como puede ganar Sanguinetti también. Y como creo que (José) Amorín va a votar mejor. Ya las propias encuestadoras lo están reconociendo, pero la verdad que no lo sé. Poder puede, si va a ganar, no sé.

-¿Es partidario de un acuerdo de cuatro o cinco puntos con los blancos de cara a un eventual balotaje?

-Yo creo que hay que hacerlo más amplio eso. No hay que hablar de un acuerdo político o de un acuerdo para gobernar, no. Hay que hablar de acuerdos en todos los temas porque si no queda como que es un acuerdo de cargos. Entonces, vos tenés que decir que estamos de acuerdo que en educación se va a hacer esto, que en política internacional se va a hacer esto. Hay un tema que nadie toca acá, yo la pasada lo propuse y Tabaré Vázquez me dijo que no. Vamos a hacer un acuerdo contra la corrupción. Entonces vos tenés que en realidad ponerte de acuerdo en temas, política internacional, educación, transparencia, lucha anticorrupción, que es un tema muy grande. Después hay cosas que son más difíciles, como enfrentar el déficit fiscal.

-¿Qué escenario va a encontrar al asumir el próximo gobierno? En un contexto, por ejemplo, de estancamiento de la economía.

-Yo creo que el problema es más amplio, porque los países de América del Sur llevamos 15 años desde que empezaron los gobiernos de izquierda autollamados progresistas. Entonces, después de 15 años, llega el momento de pasar raya. Hay cosas que están en todos lados, en primer lugar, la corrupción: Lopecito (exfuncionario kirchnerista José López) tirando bolsos para adentro del convento en Argentina; las bolsas que pesaban y se llevaban la plata; los Kirchner que se la llevaron toda; Lula (da Silva), Lava Jato en Brasil; acá un vicepresidente procesado, un ministro de Economía procesado, un presidente del Banco de la República procesado. No es que antes no hubiera, pero estos son casos muy graves. Segundo lugar, un gasto por encima de las posibilidades de los países es también el déficit fiscal enorme, un populismo que hace ingresar gente en la administración pública. El mismo sistema que el del Mides, te doy plata aunque no trabajes, hay una cantidad de planes similares de clientelismo político, el retroceso en la educación, el Uruguay en eso es el peor, es lo que nos va dejando el populismo de izquierda. Gran parte de lo que nos está pasando, es el gran déficit de la Caja de Jubilaciones, que es fruto de la reforma de Astori de 2008, a la cual se opuso el Partido Colorado, que dio un desvío del 15% a partir de esa reforma. Un 50% más de jubilaciones por salud. ¿De golpe se empezó a enfermar todo el mundo?

-¿Entonces, el año próximo debería plantearse una reforma del sistema de seguridad social?

-No tengo ninguna duda. Y mire, en 1989 se aprobó aquella reforma que terminó explotando en el 95, 96 y hubo que hacer una ley para ajustar el sistema. La verdad que fue muy buena y estiró hasta hoy.

-El Frente Amplio dice que parte del déficit es responsabilidad del servicio de retiro de militares.

-Yo creo que ahí hay una doble mentira. La primera, ya te digo, vos cuando contás el déficit del BPS tenés que incluir esos puntos del IVA que van directamente. Y lo segundo, es que no se acompasa a lo que ha sido una política del Uruguay en los últimos 35, 40 años que fue empezar a reducir los militares activos; ahora si vos bajás la cantidad de militares activos (...) Si hacés la cuenta bien, hay menos aportantes, pero también estás pagando menos salarios

-¿Cómo observa a Guido Manini Ríos que con apenas dos meses y medio de campaña, ya marca en las encuestas?

-Al partido de Manini Ríos lo veo con preocupación también porque no me parece bueno que haya partidos corporativos. Los partidos tenemos que darnos cuenta que representamos a todos los uruguayos y no a una parte del Uruguay. A gente que viene de todos lados.

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