INSEGURIDAD

Bonomi quiere que el dinero de cajeros se destruya al ser robado

Aseguró que los bancos deben colaborar y así terminarán las explosiones.

Cajeros: el gobierno plantea una solución alternativa pero necesita colaboración de los blancos. Foto: F. Ponzetto
 Foto: F. Ponzetto

El ministro del Interior Eduardo Bonomi no quiere más billetes entintados en los cajeros automáticos que sean violentados, sino más bien “que se aplique un sistema que lleve a la destrucción del billete”.

“¿Cómo? Eso lo resuelven los bancos, no el gobierno. Se busca que el resultado sea la destrucción del billete y no evitar la explosión con gas. Además, quiero reafirmar lo que conversamos más de una vez en el ámbito del Mercosur: es la única forma efectiva de que esto se termine”, sostuvo el jerarca en la comisión de Seguridad y Convivencia el Parlamento a la que concurrió invitado por el diputado del Partido Independiente Iván Posada.

En la misma ocasión el director nacional de Policía Mario Layera reseñó que en lo que va del año 2018, hubo un intento de lingaje y 41 explosiones de cajeros automáticos o tentativas que se registraron bajo esa modalidad. De esas 41, un total de 24 no lograron consumarse por diferentes motivos, por acción policial, por alerta temprana o porque fueron detectadas vigiladas, y se consumaron 17 hechos. En algunos de ellos también se llevaron dinero entintado. A pesar de que los cajeros tenían el dinero entintado, se lo llevaron”, relató a los legisladores.

Layera explicó que en cuanto a la persecución de los delincuentes, “hasta este momento hay siete condenados, cinco formalizados, cuatro pendientes de formalización, cuatro requeridos. “Estas cuatro personas requeridas son ciudadanos chilenos que fueron identificados oportunamente. Además, hay cinco personas más identificadas por la policía, informadas a los fiscales, no habiendo requisitorio sobre ello”, agregó.

Interrogatorio

Bonomi se ocupó en la comisión de señalar la responsabilidad de algunos fiscales en su coordinación del trabajo con la Policía en el caso de los cajeros explotados. “Antes, muchas veces, los jueces, aunque no tuvieran la certeza, autorizaban la detención, porque el interrogatorio podía proporcionar lo que faltaba. Ahora, en muchos casos, eso no pasa. No estoy diciendo que esto suceda con la Fiscalía, sino con algunos fiscales que quieren tener todo cerrado antes de hacer la detención. Y, bueno, falta el interrogatorio. El interrogatorio formal forma parte de la investigación y del proceso. Entonces, no puedo responder si, efectivamente, hubiera habido más delincuentes detenidos y procesados”, dijo en la comisión.
“Sí creo que los mismos que están procesados hubieran sido procesados antes y, por lo tanto, no hubieran cometido más delitos por seguir libres o instruyendo gente, porque eso también pasó”, señaló el ministro.

Tras la detección de ladrones chilenos en los cajeros, Layera dijo en el Parlamento que los que están actuando ahora son grupos de uruguayos”, y descartó la existencia de bandas organizadas como se le planteó.

“Siempre hemos dicho que en el contexto uruguayo es muy difícil hablar de bandas estructuradas, que actúan permanentemente de esa manera. No es así. La situación es un poco más anárquica; hablamos de grupos que circunstancialmente se asocian para delinquir”, explicó el policía.

Layera sostuvo que los delincuentes que destruyen y roban cajeros automáticos “participan en otros hechos; los delincuentes uruguayos intervienen en diferentes hechos delictivos: narcotráfico, otro tipo de rapiña, contrabando, receptación de artículos robados o cualquier otro delito que les resulte más fácil llevar a cabo y les permita obtener el beneficio”, dijo en la reunión.

“De manera que no tenemos estructuras permanentes, fijas, de bandas. Los individuos se asocian, fluctúan y comienzan a accionar bajo determinada modalidad, pero eso no significa que no estén interconectados con otras situaciones delictivas ni que participen individualmente en otros hechos”, analizó.

En tanto Bonomi volvió a hablar del entintado del dinero. “A nadie se le ocurriría robar cajeros si todos están equipados con entintado, pero aun hoy hay cajeros que no lo tienen, y quienes los roban lo saben y prueban. El día que estén todos equipados con el entintado, la estrategia principal funcionará. Hoy no funciona porque no todos los cajeros están equipados con entintado”.

ENTINTADOS

Se cambian a bancos pero no a las personas

La directiva del Banco Central del Uruguay (BCU) sobre los billetes entintados es clara. Ante la puesta en marcha del sistema, una medida de seguridad frente al aumento de robo de cajeros mediante explosión, el organismo estableció en su normativa que será considerado entintado “todo billete legítimo cuya superficie se encuentre manchada por el uso del sistema antirrobo de neutralización por coloración de tinta”. El BCU divide los billetes entintados en dos categorías: reemplazables y no reemplazables. Los primeros son aquellos presentados por un banco de plaza ante el BCU, los cuales -tras una verificación que asegure que la tinta corresponde al sistema antirrobo empleado por los cajeros y no a otro tipo de tinta- serán reemplazados por otros con valor circulatorio. La segunda categoría, es decir los no reemplazables, son aquellos billetes entintados que sean presentados por personas físicas o jurídicas, tanto en la sede del BCU como en cualquier institución financiera. Entre los meses de mayo y junio el BCU ha recibido como “presuntamente entintados” 135 billetes, que suman un valor de $ 183.000, que han quedado retenidos para analizar.

De esa cantidad de billetes, 89 fueron requisados en mayo por un valor de $ 125.000 y 46 en junio por $ 58.000, informó a El País el Departamento de Comunicación del BCU.

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