LA NUEVA NORMALIDAD

Alfie a los reclamos para reactivar el fútbol y el arte: "No pueden abrir todos juntos"

Varios sectores vinculados a los espectáculos públicos han comenzado a reclamar reaperturas e incluso a presentar protocolos a las autoridades.

No Te Va Gustar todavía tiene expectativas de poder hacer una serie de conciertos en octubre en el Antel Arena. Foto: Archivo
No Te Va Gustar todavía tiene expectativas de poder hacer una serie de conciertos en octubre en el Antel Arena. Foto: Archivo

Germán Arteaga no trabaja desde hace casi tres meses. Su último show fue la noche del viernes 13 de marzo, más o menos a la misma hora en la que el presidente Luis Lacalle Pou hablaba desde la Torre Ejecutiva y decretaba la emergencia sanitaria. Esa noche tocó en el restorán Don Bigote en el Prado para algo más de 100 personas. Y nunca más.

Arteaga, de 45 años, venía de un buen verano a nivel laboral. Suele hacer más de 400 shows al año con el dúo DosGuitarras, en salones de fiesta, bares y casas de familia. Toca versiones desde bolero a blues. Y todos estos meses ha vivido gracias a los ahorros de la temporada, más una partida de 5.000 pesos que le dan desde el sindicato de músicos Agremyarte. En un video que grabó desde el living de su casa y que fue reproducido 8.054 veces desde la tardecita del lunes en su cuenta de Facebook, pregunta “cuál es el impedimento de tocar en vivo” si abren los shoppings y las ferias.

“Tirás uno o dos meses, pero ya estoy en menos cero”, dice Arteaga a El País, sobre su presupuesto en época de pandemia. Atrás habla Valentín, su hijo de siete años. “Está salado, estuve angustiado”, cuenta.

Arteaga no está solo. En las últimas semanas varios sectores vinculados a los espectáculos públicos han comenzado a reclamar reaperturas e incluso a presentar protocolos a las autoridades, con diferente suerte. Hay cientos de músicos y trabajadores de la industria que viven un momento de crisis y un futuro incierto. ¿Cuándo y cómo podrán volver a trabajar? En la misma situación está la gente del teatro y otros que realizan shows en vivo. Los clubes y futbolistas también presionan por un reinicio cuanto antes, pactado a priori para el 15 de agosto. Y hasta las iglesias aguardan que se dé el visto bueno para la reapertura. El cardenal Daniel Sturla y referentes de otras iglesias serán recibidos esta tarde en Torre Ejecutiva por el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado.

Desde el gobierno entienden la ansiedad pero mantienen la postura de ir paso a paso. El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Isaac Alfie, se reunió ayer de tarde durante tres horas con los miembros del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), conformado por Rafael Radi, Fernando Paganini y Henry Cohen. Tras la reunión, Alfie dijo a El País que “todos los sectores quien reabrir y todos tienen razones”. Pero el consejo de los asesores va por otro lado. “No todos juntos, no todos juntos, no todos juntos, no todos juntos”, repite Alfie, como un mantra. La idea es ir “escalonando” los regresos y estudiar los protocolos, explica.

Del fútbol al teatro.

La fecha máxima tentativa para que regrese el fútbol uruguayo (sin público) es el 15 de agosto, aunque no se descarta que eso se adelante al 1° de agosto. El tema preocupa a los jugadores: la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales emitió un comunicado en el que indica que esperan que el campeonato se retome el 1° de agosto y que los planteles vuelvan a entrenar desde el próximo lunes. En la nota se afirma que los futbolistas se “han visto gravemente afectados, no solo en cuanto al factor económico, sino el psicológico, emocional y físico”.

Pero si la situación es complicada en el fútbol, ¿qué se deja para la cultura y el arte? El decreto del Poder Ejecutivo del 13 de marzo prohibió realizar espectáculos públicos y la única excepción hasta ahora han sido los autocines. Ahora la Intendencia de Montevideo (IMM) preparó un protocolo para reabrir espectáculos en bares y pequeños boliches, pero espera una revisión del gobierno, que aún no ha llegado. El director de Cultura de la IMM, Ramiro Pallares, dijo a El País que la idea es “empezar a habilitar lo que se entiende genera menos riesgo sanitario” y que “ya hay lugares donde se concentran muchas personas, como los shoppings”.

Sebastián Bauzá, director de la Secretaría Nacional de Deporte en conferencia de prensa. Foto: @compresidencia.
Sebastián Bauzá, director de la Secretaría Nacional de Deporte en conferencia de prensa. Foto: @compresidencia.

El texto establece que pueden abrir locales con un aforo máximo de 100 personas y, entre otras condiciones, se debe tomar la temperatura al público asistente con termómetro láser al ingresar al local.

Nicolás Fervenza -mánager de la banda No Te Va Gustar, que también tiene una situación “complicada” a futuro si el parate se mantiene- es uno de los voceros del colectivo Uruguay es música, que agrupa a unos 60 mánager, productores y dueños de salas y que a fines de abril se reunió con el presidente Luis Lacalle Pou. Fervenza dice que no quieren “quedar relegados al último lugar”.

Por eso, ellos también elaboraron un protocolo de reinicio al que ya le hicieron unas primeras correcciones a pedido del gobierno. Ahora esperan una definición: “Queremos poner fecha a un reinicio de actividades para ver si se puede funcionar sin perder dinero”.

La fase cero del plan es abrir boliches que permitan mesas con máximo de cuatro personas y distancia de al menos dos metros. Arriba de cada mesa debe haber alcohol en gel y los espectadores deben entrar y salir de tapaboca.

Fervenza todavía tiene esperanzas de que este año haya shows masivos. No Te Va Gustar tiene reservado el Antel Arena para fin de octubre, aunque con fecha alternativa para febrero.

Algo más enojados están en el mundo teatral. La Sociedad Uruguaya de Actores (SUA) y la Federación Uruguaya de Teatros Independientes (FUTI) reclamaron mediante un comunicado público una respuesta del gobierno al pedido de apertura de la sala César Campodónico, la principal del Teatro El Galpón. La institución envió un protocolo hace un mes al Ministerio de Educación y Cultura, pero no les respondieron nada. “Y es un protocolo muy riguroso”, dice el secretario general, Héctor Guido.

“Es un derecho que nos respondan y es incomprensible que no lo hagan, así que estamos inquietos”, afirma Guido, muy molesto. “Se abrieron muchos sectores de la sociedad y los artistas están siendo injustificadamente postergados”.

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