LA COLUMNA DE PEPEPREGUNTÓN

Lo accesorio

Muchos salieron a crucificar a Sotelo. Y otros tantos a defenderlo. Pero, como nos suele suceder, los uruguayos nos quedamos en la anécdota. En lo accesorio.

Gerardo Sotelo
Gerardo Sotelo. Foto: Leo Mainé

La asunción de Gerardo Sotelo como director de los medios públicos y una comunicación escrita que el experiodista y actual dirigente del Partido Independiente envió a los coordinadores de los noticieros de Televisión Nacional del Uruguay (TNU) y Radiodifusión Nacional del Uruguay (RNU) despertaron hace algunos días una encendida controversia.

Muchos salieron a crucificar a Sotelo. Y otros tantos a defenderlo. Pero, como nos suele suceder, los uruguayos nos quedamos en la anécdota. En lo accesorio. En si la carta del nuevo director de los medios públicos era o no procedente. Si suponía o no una forma de censura o de control indebido sobre comunicadores y contenidos. Y nos olvidamos de profundizar en lo que realmente importa. O, sencillamente, preferimos no ingresar en una discusión que desde hace décadas venimos postergando.

Los medios públicos son de todos. Los recursos con que operan se financian con el dinero de los contribuyentes. No importa si miramos o no TNU, o si escuchamos alguna vez alguna de las radios públicas. Todos los meses el Estado nos mete la mano en el bolsillo para financiar un canal de televisión y varias emisoras de radio.

¿Estamos de acuerdo los uruguayos con que el Estado tenga un canal de televisión y varias emisoras de radio? Quizá sí. O quizá no. Pero, ¿alguien nos lo preguntó alguna vez? Y no hablo solamente de los últimos tres gobiernos del Frente Amplio, sino también de los que le antecedieron. ¿No deberían al menos escucharnos, ya que estamos pagando la cuenta?

¿No sería bueno que este gobierno transparentara, de una buena vez, cuánto dinero nos cuesta a los contribuyentes mantener estos medios públicos?

¿De cuánto estamos hablando? ¿Cuánto nos cuesta el canal oficial y cuánto las radios públicas?

¿Qué retorno tienen esas inversiones/gastos en términos de audiencia? ¿Cuánta gente ve el canal oficial y escucha las radios públicas? ¿Está bien invertir/gastar recursos públicos en medios de escaso o nulo encendido? ¿Por qué? ¿No sería interesante dar esa discusión?

¿Cuántas personas trabajan en los medios públicos? ¿Son todos empleados públicos o, como se dice, los periodistas y comunicadores están contratados? Si así fuera, ¿cómo son esos contratos? ¿Anuales? ¿Con renovaciones sujetas a la obtención de algún logro? ¿Están bien o mal remunerados los periodistas del canal oficial y las radios del Estado? ¿No deberíamos los uruguayos, que financiamos todo, saber de qué estamos hablando?

La controvertida carta de Sotelo aludía a los contenidos de los noticieros de TNU y RNU. ¿Creen los uruguayos que los medios públicos deberían tener informativos? ¿Por qué deben tenerlos y qué perfil deberían tener? ¿El que tienen hoy? ¿Otro? ¿Cuál?

¿Y el resto de los contenidos? ¿Y las coproducciones? ¿Quién decide qué va y que no va? ¿El director de turno, puesto por el gobierno de turno?

¿Es mucho pedir designar a un grupo de notables, que realmente sepa del tema, para que defina una política de Estado en materia de medios públicos?

¿O vamos a seguir discutiendo lo accesorio mientras los gobiernos de turno gastan dinero de los contribuyentes para refundar los medios públicos cada cinco años?

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