LA COLUMNA DE PEPEPREGUNTÓN

La verdad

El país exhibe hoy el peor déficit fiscal en 30 años.

Y todo indica que quien suceda al presidente Tabaré Vázquez heredará números rojos aún más preocupantes, que pondrán a la economía uruguaya en riesgo inminente de perder el investment grade.

No hay razones para pensar que de aquí a marzo de 2020 el déficit no trepará hasta los cinco puntos porcentuales del PIB o que incluso no superará ese registro. ¿Por qué? En primer lugar, porque no puede esperarse que el gobierno haga un ajuste como el que se necesita en medio de un proceso electoral de resultado tan incierto (digámoslo, nadie lo haría). Y a ello hay que sumarle que, con una economía estancada, el desempleo en alza y el consumo en caída, la recaudación del Estado se seguirá resintiendo y los egresos acumulando (más gente en el seguro de paro, por ejemplo, supone un mayor gasto).

El ajuste, está claro, deberá hacerse. Quien asuma el 1° de marzo del año próximo deberá dar señales claras de su disposición a bajar de inmediato el déficit fiscal.

¿Cómo lo hará? Hay dos formas. Bajar el gasto del Estado o aumentar los ingresos. No pocos analistas ya advierten que, debido a la gravedad del problema que heredará, el próximo gobierno deberá hacer ambas cosas.

¿Por qué entonces los precandidatos presidenciales, uno de los cuales será el próximo presidente de la República, no le hablan claro a la ciudadanía?

¿Por qué todos, incluyendo a los del Frente Amplio, no advierten a los uruguayos que, si asumen el poder, tendrán que hacer un ajuste que no será agradable ni indoloro, seguramente no bien inicien su mandato?Fácil.

A nadie le gusta que le digan que habrá que aumentar algunos impuestos (algunos ya hablan de un incremento temporal del IVA) o que será necesario recortar fuertemente el gasto del Estado. Y entonces los precandidatos optan por no decirle a las personas lo que esas personas no desean escuchar.

¿Pero acaso no es la verdad? Y entonces, ¿no es riesgoso decirle al paciente que no habrá que amputar, ni hacer quimioterapia, ni tomar medidas extremas, cuando es claro que una vez que nos haya confiado su atención médica tendremos que decirle que no hay otro camino que hacer lo que hay que hacer, porque no hacerlo nos llevaría al desastre?

¿Cómo creen que va a reaccionar luego la ciudadanía cuando el que gane tenga que hacer el ajuste que todos saben que habrá que hacer?

El 1° de marzo de 2020 el presidente Vázquez le entregará a su sucesor algo más que la banda presidencial. De regalo, vendrá una bomba que no será fácil de desactivar sin pagar un alto costo. Más vale estar preparados.

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