INSEGURIDAD

Toda la Policía tras la pista de Rocco Morabito

En Cárcel Central pidieron US$ 5.000 por traslado de preso.

Rocco Morabito cuando fue detenido en un hotel de Montevideo en 2017. Foto: AFP
Rocco Morabito cuando fue detenido en un hotel de Montevideo en 2017. Foto: AFP

El centro de la investigación policial sobre la evasión del mafioso calabrés Rocco Morabito y otros tres fugados -uno de ellos fue capturado en Salto- de Cárcel Central en la noche del domingo 23, se ubica en personal de Interpol, apoyado por otras unidades de la Dirección de Investigaciones.

La Policía no sabe si Morabito ya escapó del país. En las unidades y pasos de frontera hay fotos de los fugitivos.

El fiscal especializado en Delitos Económicos, Ricardo Lackner, dirige la investigación policial y ya hay una veintena de funcionarios de cárceles investigados por la Fiscalía o sumariados por el Ministerio del Interior, entre ellos jerarcas de Cárcel Central. Morabito se escapó y las cámaras no lo registraron porque un día antes de la fuga, personal de Asuntos Internos había retirado el aparato donde se registran los videos y lo repuso el lunes siguiente después de la evasión.

Fuentes del caso indicaron a El País que Asuntos Internos debe llevar a Policía Científica todo el aparato y no usar un pendrive porque así no es posible adulterar las filmaciones.

Asuntos Internos es una repartición que depende directamente de Interior. Sus miembros son elegidos al detalle y hasta el momento no se conoce a nivel judicial ningún caso de corrupción vinculado a esa unidad, dijeron las fuentes.

Denuncias de familiares de presos recibidas por esa repartición sostuvieron que personal subalterno de Cárcel Central, con la participación de algún técnico, arreglaba los traslados de los presos.

Hace un mes y medio, familiares de un preso se entrevistaron con un guardia de Cárcel Central en una avenida y este les pidió US$ 5.000 para realizar el traslado a otra cárcel. Las negociaciones entre el o los guardias se hicieron a través de contactos telefónicos y de una conversación personal. Las tratativas no arribaron a un acuerdo porque, a última hora, el policía aumentó el precio.

Otra fuente carcelera consideró que la historia de corrupción relatada por el familiar era muy real. “Hay un circuito podrido muy chico en Cárcel Central y se ubica en los rangos de personal subalterno”, agregó.

Explicó que, cuando una persona cae presa, sus familiares mueven cielo y tierra para tratar de conseguirle una cárcel con condiciones de reclusión más beneficiosas.

Cuando consiguen un traslado, le regalan $ 10.000 al funcionario y así comienza la cadena de corrupción. De todas formas, la fuente destacó que un preso que llega a Cárcel Central tiene una entrevista de más de una hora con un técnico que define su perfil y después el expediente pasa a una junta que determina en qué centro deberá ser alojado. “Es muy difícil vulnerar ese sistema que comenzó a aplicarse este año”, sostuvo la fuente carcelaria.

Otro tema que sacude a la interna carcelaria es que desde hace un año las autoridades del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) conocían un informe realizado por el entonces Departamento de Información y Análisis Penitenciario (DIAP) sobre que Morabito se iba a fugar por el techo de Cárcel Central y salir por un apartamento como ocurrió.

Fuentes del caso indicaron que las autoridades del INR tomaron medidas solicitando que dos guardias de la Republicana custodiaran a Morabito.

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