Narcotráfico en la frontera

Policía brasileña: Uruguay no puede con mercado cannábico

Operativo permitió detectar en dos años tres toneladas de marihuana.

Marihuana: brasileños sostienen que hay un problema en el mercado legal que opera en Uruguay. Foto: AFP
Marihuana: brasileños sostienen que hay un problema en el mercado legal que opera en Uruguay. Foto: AFP

El tráfico de marihuana entre Paraguay y Uruguay se ha vuelto un problema para Brasil. La Policía brasileña entiende que desde que Uruguay liberalizó la venta de cannabis el consumo se disparó y "no hay producción de la droga en cantidad suficiente para atender la demanda", según publicó ayer Zero Hora de Brasil.

La publicación brasileña relata que ahora "Uruguay debe lidiar con los efectos colaterales de la liberalización" de la marihuana. Entre ellos, menciona los 23 homicidios cometidos en las ciudades fronterizas del Chuy.

Muchos de los homicidios tuvieron que ver con la presencia de sicarios contratados a ambos lados de la frontera.

En términos estadísticos, la ciudad binacional multiplica por 10 el promedio de homicidios en el resto de Uruguay. El Chuy es "el municipio más violento del territorio uruguayo, proporcionalmente al número de habitantes", según destacó ayer Zero Hora.

"Las autoridades (policiales de Río Grande do Sul) atribuyen los asesinatos a un motivo: disputa por el control del envío de la hierba a los uruguayos", sostiene la crónica.

Desde hace dos años los narcos abandonaron el tradicional camino por territorio argentino y se pasaron a las rutas de Río Grande do Sul, ingresando por el Chuy, según explicaron investigadores policiales de los dos países.

"Los caminos de la droga son como el cuento de Hansel y Gretel. Van dejando droga a lo largo de la ruta para comprar aguantaderos, armas o silencios. Después viene un aumento de la violencia en pueblos en los que nunca hubo problemas serios", dijo a El País un jerarca policial uruguayo.

Eso también explicaría los brutales homicidios cometidos en localidades uruguayas como San Carlos y Minas, ciudades señaladas como lugares de pasaje de drogas desde Brasil.

"Strike".

La Policía Federal (PF) brasileña lanzó en el año 2016 la operación "Strike". Su objetivo es frenar el movimiento de los narcos a lo largo de la frontera y ciudades aledañas. Mientras tanto, el pasado martes se dispuso de más de 60 agentes federales para que cumplieran con 14 órdenes de prisión preventiva y 11 de búsqueda y aprehensión, en las localidades de Santa Victoria del Palmar, Chuí y Río Grande.

En la acción, fueron arrestados 10 involucrados en tráfico y homicidios. Otros cuatro estaban en territorio de Uruguay, dos de ellos ya están presos, los otros serán buscados ahora por la Policía uruguaya.

De hecho la PF ya colocó los nombres de los buscados en la lista roja de Interpol. De esta forma las autoridades uruguayas podrán realizar las detenciones. Los capturados el martes no están involucrados con ninguna facción conocida en Rio Grande do Sul.

Los delincuentes uruguayos pertenecen a una banda que domina el tráfico en la región costera del país.

Toneladas.

Desde que comenzó la operación "Strike" los efectivos federales incautaron un total de 1,3 toneladas de droga. De eso, 30 kilos eran de cocaína y el resto, más de una tonelada, de marihuana. "Capturamos tres toneladas de marihuana desde el año 2016, entre Rio Grande y Chuí. Antes de eso, las incautaciones eran insignificantes", informó a Zero Hora el delegado David Peixoto Ferreira, que comandó la operación "Strike".

El delegado destacó que "en Uruguay no hay producción de la droga en cantidad suficiente para la demanda por lo que es necesario importar para atender el consumo".

"El suministro es hecho de forma ilegal, por traficantes, incluso con uso del territorio gaúcho (Rio Grande do Sul) como ruta de paso. Esto demuestra que la demanda para el consumo de hierba en Uruguay es el motor detrás de la ola de crímenes que involucra a los traficantes", afirmó.

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